Información sobre vivienda y economía

El triste final de la casa que inspiró la película ‘up’: embargada, tapiada y a la venta al mejor postor

Autor: Redacción

A diferencia de lo que sucede en la película de Disney, la historia de la casa real que inspiró ‘Up’ no tiene un final feliz. Su propietaria, Edith Macefield, falleció de cáncer de páncreas el 15 de junio de 2008 sin poder ver cómo el film basado en la heroica lucha por mantener su hogar familiar –rechazó el millón de dólares que le ofrecieron por derribar su propiedad para construir un centro comercial con gimnasio– conmovía a los espectadores de medio mundo. 

La famosa vivienda rodeada por edificios modernos, situada en Seattle, fue a parar a manos de Barry Martin, un jefe de obra que se convirtió en el mejor amigo y cuidador de Macefield en sus últimos años de vida. 

Su idea inicial fue convertir la pequeña casita en un memorial que recordase la figura de la mujer cuyo tesón venció a las poderosas constructoras. Sin embargo, nunca llegó a poner en marcha su plan. Al final se decidió por intentar buscar una persona que la comprase con la condición de que conservase la vivienda tal y como Edith la dejó. Tampoco lo logró.   

La casa que inspiró ‘Up’ acabó en la cartera de una firma de asesoramiento inmobiliario, Reach Returns, por unos pocos cientos de dólares. La compañía prometió que elevaría la vivienda 10 metros sobre el suelo para que pareciese aún más a la de la película de Disney. Nunca lo hicieron. Después de realizar sólo unas pequeñas reparaciones, la compañía entró en concurso de acreedores.

Así el centenario hogar de Edith Macefield acabó en manos de un grupo de inversores a los que la firma inmobiliaria debía dinero y que decidieron subastarla el pasado mes de marzo. Nadie pujó por la casa de ‘Up’. 

Además de los 170.000 dólares de los que partía la subasta, cualquier interesado debía haber hecho frente a más de 300.000 dólares en impuestos, deudas y recargos que pendían sobre la  propiedad. Hoy, vacía, tapiada y sin el encanto de antaño, sigue a la venta al mejor postor.