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Un exsocio y enemigo de ‘los Albertos’ construye un edificio de oficinas al lado de las Torres Kio

Pedro Sentieri se convertirá en vecino de Carlos Slim

Un exsocio y enemigo de ‘los Albertos’ construye un edificio de oficinas al lado de la Torre Realia
Imagen de la obra de RKV en la calle Agustín de Foxá, 4.

Pedro Sentieri Cardillo es la persona que está detrás del edificio de oficinas que se construye en la calle Agustín de Foxá número 4. El arquitecto levanta este inmueble a pocos metros de los activos que más quebraderos de cabeza le produjeron en los años 90: las Torres Kio. La venta de los terrenos donde ahora se asienta la Puerta de Europa supuso el inicio de una guerra judicial contra ‘los Albertos’ (Alberto Cortina y Alberto Alcocer, dueños del 9% de FCC). Un conflicto que se ha alargado hasta hace menos de un lustro y que fue bautizado como el ‘caso Urbanor’.

El proyecto de oficinas que levanta el propietario de RKV (y director de la obra) está situado en los números que ocupan del 4 a 10, ambos inclusive, de la calle Agustín de Foxa de Madrid, que se corresponde con la parcela 2 del A.P.I.05.09 del vigente Plan General de Ordenación Urbana de Madrid 1997. Se trata de un suelo urbano consolidado, con forma de trapecio y con una superficie de 2.655 m2, que linda al Norte en línea de 22 metros con la Calle San Benito.

La parcela en cuestión pertenece a un Plan Especial aprobado por el pleno del Ayuntamiento de Madrid en el 2017 e iniciado por RKV, según recoge el propio pleno del consistorio en un documento firmado el 2 de abril de ese mismo año. En este sentido, la administración asegura que se trata de la última porción de terreno -de las cinco que tiene este ámbito de planeamiento E.D.5.2 Plaza Castilla)- sin edificar. Cabe destacar que este Plan Especial lo único que modifica es la altura (se reduce de 12 a 10 plantas) y la superficie ocupada (de 1.902 m2 a 1.988 m2 en planta). El resto de las condiciones son las mismas que recoge el Plan General redactado para este ámbito, según la documentación del consistorio madrileño.

Documento del Ayuntamiento de Madrid.
Documento del Ayuntamiento de Madrid.
Con respecto a la propiedad del suelo,  hay que destacar que pertenece a RKV, según avanzó 'Merca2'. Aunque la realidad es que la titularidad ha sufrido varias operaciones corporativas. Una situación que también refleja el Ayuntamiento de Madrid: “La referida parcela pertenece a RKV por haber absorbido a la mercantil Edificio Agustín de Foxa-2, S.A., que a su vez la había adquirido por aportación en el acto de su constitución por parte de la mercantil Promotora de Negocios Astor, S.A., titular registral de la parcela”.

En la actualidad y con el Plan Especial aprobado, Sentieri continúa con los trabajos de construcción. En este sentido, se estima que todo esté listo para finales del año 2019 o comienzos de 2020, según explica la compañía en uno de los anexos de las últimas cuentas presentadas en el Registro Mercantil. Todavía se desconoce quién o quiénes serán los inquilinos de este inmueble. No obstante, las ofertas no tardarán en llegar dada la ubicación del activo (al lado del Paseo de la Castellana y en los aledaños de la antigua Operación Chamartín) y la escasa oferta de oficinas ‘prime’ de la capital.

El edificio estará terminado a comienzos del año 2020
Imagen de la obra de RKV en la calle Agustín de Foxá,4.

'Los Albertos' y su relación con Sentieri

Tarde más o menos en encontrar un inquilino, lo cierto es que para Sentieri el hecho de convertirse en vecino de Carlos Slim -dueño de FCC y de la Torre Realia- ya supondrá una gran victoria. El arquitecto podrá presumir de haber construido un edificio de oficinas en un ámbito por el que el también empresario ha pasado más de una década en los juzgados. Porque hay que recordar que Sentieri fue uno de los socios minoristas de Urbanor que denunciaron a ‘los Albertos’ por supuestas irregularidades en la venta de los terrenos donde ahora se asientan las Torres Kio. Una causa bautizada como el ‘caso Urbanor’, que ha pasado por todas las instancias judiciales y que a punto estuvo de acabar con los ex de las hermanas Koplowitz entre rejas.

Las tensiones entre Sentieri y los dueños del 9% de FCC comenzaron en 1988 con la transacción de los 125.000 metros cuadrados del terreno edificable de la sociedad Urbanor, en la madrileña Plaza de Castilla, al grupo kuwaití, Kio.

Alberto Cortina y Alberto Alcocer, en representación de Construcciones y Contratas -poseedora del 40% de Urbanor- acordaron en noviembre de 1987 la venta de la parte mayoritaria de esta sociedad, participada además por el grupo Astor (32%), Horwitz (14%) y Construcciones San Martín (14%). La venta de los solares en los que se erigirían más tarde las Torres Kio se firma en Londres el 7 de enero de 1988.

Cinco años después -1993- salta a la escena pública el 'caso Urbanor' a raíz de la querella criminal interpuesta por el arquitecto Sentieri y los socios minoritarios de Urbanor por estafa y falsificación de documento privado de venta. En aquel momento, los afectados denuncian que 'los Albertos' acordaron la operación por 231.000 pesetas (1.388 euros) el metro cuadrado, pero sin embargo sólo recibieron 150.000 (900 euros). Les acusan de modificar los precios mediante la falsificación de la carta de intenciones original de Kio -que implicaba la compra de sus acciones a los minoritarios- y de quedarse con la diferencia entre el precio final y el real.

El juicio por presunto fraude de 25 millones de euros no comienza hasta enero de 1998. Tres años más tarde -2001- la Audiencia de Madrid absuelve a 'los Albertos' por la prescripción de los delitos, aunque la Fiscalía recurre la sentencia.

Finalmente, en marzo de 2003 el Supremo les condena a tres años y cuatro meses de prisión y a pagar una indemnización de 24,4 millones de euros. Además, el Consejo de Ministros les niega el indulto que habían solicitado al Ejecutivo Central. Pero la realidad es que 'los Albertos' nunca llegaron a entrar en prisión, ni siquiera preventiva. Los continuos recursos de sus abogados abortaron esta posibilidad. En 2008 el Constitucional anula, por delitos prescritos, la condena del Supremo y a 'los Albertos' se les devuelve la compensación pagada a los minoritarios, según recoge el diario ‘El Mundo’ en sus páginas.

Los afectados por el 'caso Urbanor' optan por la vía civil

Ante esta situación, Julio San Martín Abad (propietario de Construcciones San Martín y por tanto otro de los afectados) y Sentieri procedieron a actuar por la vía civil para recuperar una indemnización que habían empezado a recibir y que tuvieron que devolver debido al fallo del Constitucional.

En el procedimiento civil, la Audiencia Provincial de Madrid condenó a 'los Albertos', cuyo recurso al Supremo por esta decisión se vio resuelto a mediados de enero de 2014, con la citada condena al pago de 11 millones de euros a la familia San martín, según publicó 'Voz Pópuli'. La Justicia rechazó el recurso de casación de los demandados al considerar que Cortina y Alcocer vulneraron el principio de la buena fe contractual en la operación diseñada, y privaron a los socios "de obtener un mayor precio de compra por ocultarles las verdaderas condiciones de la venta e inducirles con ello a error al contratar". 

Sin embargo, la llegada del fallo correspondiente al proceso de Sentieri nunca llegó a publicarse en prensa. Idealista/news ha intentado ponerse en contacto con el arquitecto para preguntarle por el edificio que RKV levanta al lado de las Torres Kio y por el ‘caso Urbanor', pero Sentieri y su entorno han declinado hacer declaraciones al respecto.