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Oculus Rift o cómo un videojuego puede ser el mejor aliado para vender y alquilar casas

Autor: Redacción

En principio, Oculus Rift no iba a ser más que un casco de realidad virtual preparado para que los aficionados a los videojuegos viviesen una experiencia mucho más inmersiva. Con esa idea en mente, Oculus VR lleva invertidos más de 90 millones de euros en este periférico al que cada vez se la van descubriendo más aplicaciones, entre ellas la de vender pisos.

Los asistentes a la última edición del Salón Inmobiliario de Madrid (SIMA) pudieron ver en directo el potencial inmobiliario de esta nueva tecnología, que según las previsiones comenzará a comercializarse en 2016, según explican nuestros compañeros de idealista/tools en su blog.

La particularidad de este sistema es que, no sólo genera la ilusión visual de estar en un lugar determinado, llevando a cabo una actividad concreta, sino que además –y ése es su avance respecto a otras tecnologías de realidad virtual– es que produce las sensaciones físicas asociadas a ciertas experiencias, como la orientación espacial o el vértigo.

Esta tecnología trabaja sobre cuatro dimensiones y permite moverte libremente por un espacio virtual que recrea todo su entorno. Las imágenes están pregrabadas y almacenadas, y son proyectadas en 360 grados, por lo que se puede girar la cabeza y apreciar una imagen en la que se tiene la sensación de estar completamente sumergido en lo que está sucediendo.

Pero, ¿qué utilidad tienen estas gafas de realidad virtual para el sector inmobiliario? Te contamos:

Comercialización y venta: los beneficios y ventajas también aplican a los profesionales y a los compradores o arrendadores de vivienda. Si la inclusión de fotografías en los anuncios online en portales inmobiliarios marcó un hito en la venta y alquiler de viviendas, con Oculus Rift la capacidad de anticipar la vivienda por la que un potencial comprador o arrendador está interesado se multiplica geométricamente.  Ya no se trata de ver fotos más o menos fieles a la realidad, se trata de ver y recorrer el inmueble, estancia a estancia, y poder observarlo al detalle, exactamente como si se estuviese en una visita real.

Diseño de proyecto: para los arquitectos y diseñadores, convertir los proyectos en entorno reales, diseño, el uso de materiales, la iluminación, la fluidez de los espacios…

Construcción: repasar las redes eléctricas y sanitarias de una vivienda en construcción, anticipar cómo podría resultar un espacio si se eliminan o añaden tabiques, entre otros.

Interiorismo: la decoración y el mobiliario pueden macar la diferencia en un espacio, hacerlo más grande o reducirlo, aportar luminosidad, funcionalidad y estética.

Los desafíos que enfrenta esta tecnología son diversos: los más destacables es su popularización, lo que se conseguirá sólo si se pone a la venta al público a precios accesibles y si el software para grabar vídeo adaptado a Oculus Rift se generaliza y su uso es asequible y no demasiado complejo.

Igualmente, requiere capacitación técnica por parte de varios actores de la industria inmobiliaria, que no sólo deberán comprender la tecnología, sino diseñar productos, servicios y estrategias adaptadas a ella. Pero no cabe duda de que el potencial es enorme, no sólo desde el punto de vista comercial, sino también de ahorro de costes.