Información sobre vivienda y economía

1,8 millones de hogares en España se encuentran en situación de pobreza energética

Uno de cada diez hogares españoles tiene graves problemas para afrontar el pago de los suministros básicos de la vivienda, como luz y gas. Esto se traduce en 1,8 millones de familias, unos seis millones de personas. Una tasa que se ha triplicado en los últimos seis años, del 3,60% al 9,88% actual, según el informe 'Pobreza energética en España' presentado por Economics for Energy.

Los problemas económicos de los españoles, acusados por la crisis global, la caída de los ingresos en los hogares y el aumento de la tasa de desempleo son las principales causas por las que la pobreza energética ha crecido en España en los últimos años.

Los principales riesgos de la pobreza energética son el impacto en la salud de los residentes ante la dificultad de mantener la vivienda en unas condiciones adecuadas de temperatura, la muerte prematura que se puede producir en invierno entre las personas mayores o el impacto social y económico.

Economics for Energy ha basado su estudio en un nuevo indicador para medir la pobreza energética: el estándar mínimo de vida (MIS, en sus siglas en inglés), es decir, la renta mínima de un hogar que permita a sus integrantes una participación activa en la sociedad y no caer en riesgo de exclusión social.

Por esta base, Melilla (23,4%), Ceuta (16,58%), Canarias (15,09%) Andalucía (15,05%) y Murcia (14,59%) son las regiones donde los hogares sufren mayor pobreza energética. En el otro extremo  se encuentran País Vasco (4,93%), Castilla y León (5,77%), La Rioja (6,18%) y Galicia (6,22%), que con un menor riesgo para los hogares.

El estudio identifica a los hogares de bajos ingresos, con menores a su cargo, y las familias con alguno de sus miembros en el paro como los más proclives a caer en riesgo de pobreza energética. ¿Y cómo se puede luchar contra ella?

Actualmente, el Gobierno español ofrece acogerse al bono social eléctrico, al que se pueden apuntar los consumidores que cumplan ciertas condiciones como una potencia contratada menor a 3kw, personas en situación de desempleo, familias numerosas o los pensionistas. Además, Cataluña, Andalucía, País Vasco y Galicia ofrecen ayudas autonómicas para las familias en riesgo de pobreza energética.

Ahora mismo, el bono social es financiado por el resto de consumidores eléctricos. El gasto energético de los hogares en situación de pobreza energética supone 1.039 euros anuales de media, con lo que los 1,8 millones de hogares sumarían 1.900 millones de euros al año.

Desde Economics for Energy ofrecen la creación de un nuevo bono social financiado por el Estado que incluya todos los gastos energéticos, dirigido exclusivamente a los consumidores vulnerables y por el que se establezca un precio a tanto alzado, modulado en función de la características del hogar y no como un descuento, tal y como sucede actualmente.