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La deducción por la compra de viviendas hinchó los precios más de un 30% en plena burbuja

"El precio de las viviendas habría sido entre un 27% y un 36% más barata a finales de 2007 si la deducción fiscal por la compra de la residencia habitual se hubiese eliminado en el año 2000". Un dato que la Universidad Complutense ya avisó como riesgo de la burbuja inmobiliaria. Para no repetir los errores del pasado ahora que la economía mejora, BNP Paribas recomienda a los bancos ser cautos ante la morosidad de los hogares y al sector inmobilario a estar atento a la evolución demográfica.

Volver al pasado es algo imposible para cambiar las cosas, pero si toca aprender de los errores para no volver a repetirlos. Y el sector inmobiliario tiene que mucho que recordar de lo hecho en el pasado, sobre todo durante los años en plena burbuja inmobiliaria. Un estudio elaborad por BNP Paribas afirma que tras superar los peores años de la crisis el sector no debe repetir las pautas anteriores ahora que la demanda de vivienda vuelve a crecer con el incremento del empleo.

Para la entidad, tras el estallido de la burbuja inmobiliaria se tomaron medidas en materia de política fiscal para evitar nuevas subidas de precios desorbitadas. La principal fue la supresión en la deducción en el IRPF de la compra de la vivienda habitual a partir del 1 de enero de 2013 para los nuevos hogares. Los que ya se estaban favoreciendo de esta desgravación continuarán beneficiándose.

“Diversos informes ya venían alertando desde el 2000 que los beneficios que obtenían los propietarios con esa desgravación fiscal se habían trasladado al precio final de las casas, retroalimentándose de esa forma la burbuja”, afirma el estudio de BNP.

“La vivienda habría sido entre un 27% y un 36% más barata a finales de 2007 si dicha deducción fiscal se hubiese eliminado en el año 2000”, afirma rotundamente un estudio realizado por la Universidad Complutense de Madrid.

“El empleo seguirá creciendo a lo largo de este ejercicio (2,6%), lo que unido a la baja inflación propiciará un nuevo aumento de la renta disponible y una mejora del poder adquisitivo”, según el estudio, lo que podría atraer a las familias a comprar casa. “Además, la vivienda se ha depreciado un 38% desde máximos, lo que junto a los bajos rendimientos que ofrecen los depósitos y el comportamiento de los mercados financieros favorecen el aumento de las inversiones en este mercado”, concreta BNP.

BNP Paribas alerta al sector bancario y al propio sector inmobiliario a que deben estar atentos al riesgo de la elevada deuda que aún mantienen los hogares en términos agregados y a la evolución de la demografía y el envejecimiento de la población, lo que afecta directamente a la creación de hogares.