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Cómo usar la tecnología para vender viviendas: un caso de éxito

El sector inmobiliario sí que ha aprendido de los efectos devastadores de la crisis económica y el estallido de la burbuja. Lares, una pequeña inmobiliaria de Cangas del Morrazo, en la costa gallega, es un ejemplo de cómo se puede gestionar una operación de compraventa o alquiler rompiendo con lo clásico. Desde potenciar el uso de las redes sociales a vídeos de las casas realizados con drones, pasando por un asesoramiento más profesional.

Cintia es abogada y lleva vinculada al sector inmobiliario desde 2006; Juanma es arquitecto técnico; Jacobo es informático y diseñador gráfico. Ellos y todo el equipo de Lares son jóvenes que vieron una oportunidad en el peor momento económico.

La crisis nos hizo ver qué cosas no se estaban haciendo bien. Pese a todo pensamos por qué no aprovechar, ahora que todo se ha hundido, toda nuestra experiencia para empezar algo que puede ser diferente”, recuerda Cintia Basalo, directora de la Inmobiliaria Lares, situada en Cangas del Morrazo, un pueblo costero de Pontevedra de menos de 30.000 habitantes a media hora de Vigo.

No hace falta estar situado en una gran ciudad o capital de provincia para que un negocio inmobiliario salga adelante y lo haga, además, rompiendo con los estándares clásicos. “Nuestro principal objetivo ha sido estar siempre cerca del cliente, tanto de aquel que decide vender como del que necesita alquilar”, concreta Cintia.

¿Y cómo lo están consiguiendo? “Escuchamos al cliente. Si ellos utilizan cada vez más el móvil, nosotros nos tenemos que adaptar a ellos. El negocio, como otros muchos, tiene que ir encaminado hacia los gustos de los usuarios”, sostiene. 

Lares ha hecho una apuesta importante por potenciar las nuevas tecnologías: una web útil, donde se puede encontrar desde fotos de la vivienda hasta la ubicación exacta del inmueble. Pero también han implementado las visitas con videos cada vez más profesionales, llegando a usar imágenes tomadas desde un drone. Además, mantienen una amplia cobertura, información y comunicación con los usuarios a través de las redes sociales o el móvil.

Otro punto que consiguieron sumar a su trabajo diario es el uso de las plataformas inmobiliarias y las diversas opciones que permiten. “Desde hace años entendimos que los portales inmobiliarios no son la competencia, son nuestros aliados. Conseguir un buen posicionamiento es clave para que una venta o alquiler tenga mayor éxito”, concreta Cintia.

El uso de estas nuevas tecnologías para llevar el tradicional negocio inmobiliario al mundo de internet no ha estado exento de controversia en la zona. Otras inmobiliarias de Cangas y alrededores vieron con reticencia cómo se abrían las puertas de las viviendas a cualquier usuario mediante los vídeos, o simplemente se colocaba la ubicación del inmueble en un mapa.

“Pensaban que el resultado final iba a ser que las inmobiliarias dejásemos de ser menos necesarias. Pero lo que aportamos con esta nueva forma de trabajar es un valor añadido. Ofrecer esta tecnología es solo la puerta de entrada: vamos a brindar consejo, a dar asesoramiento jurídico, en definitiva, que la operación de compraventa o alquiler acabe en buen puerto”, afirma Cintia.

En Lares también han hecho una apuesta por la cercanía mediante el idioma. “El gallego es nuestro lenguaje de referencia. Intentamos ser muy cercanos con nuestros clientes. Pero además, nuestra web, nuestros vídeos, nuestra publicidad es en gallego”, corrobora la directora de Lares.

“Nuestro objetivo no es el crecimiento disparado, ni hacernos ricos de la noche a la mañana. Nuestro objetivo es hacer las cosas bien”, concluye.