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El precio de la vivienda nueva subirá un 5% en 2018 arropado por un incremento de ventas e hipotecas

El año que estrenamos se espera como el de la consolidación de la normalización de un mercado residencial que se lleva recuperando de su peor crisis de la historia reciente. Un lustro después de alcanzar mínimos, desde Sociedad de Tasación afirman que el precio de las casas nuevas subirá un 5% en 2018, acompañado de un mayor incremento de las ventas (14,1%) y de la concesión de hipotecas (9,4%).

Las perspectivas del sector residencial español son halagüeñas para 2018, sin el miedo de que se está gestando una nueva burbuja inmobiliaria. Durante la presentación del informe de tendencias del sector inmobiliario de ST-Sociedad de Tasación, el consejero delegado, Juan Fernández-Aceytuno, avanzó que “esperan que el precio de las viviendas nuevas aumente un 5% este año, sobre todo en las principales capitales de provincia y las grandes ciudades.

Un dato que se verá arropado por el incremento de las compraventas de casas, que en 2017 ya volverán a superar el medio millón de operaciones, según los datos del Ministerio de Fomento y a falta de los datos del último trimestre. Esta cifra de transacciones anuales no se veía desde 2008. “Para 2018 esperamos un aumento de las transacciones del 14,1%”, según Fernández-Aceytuno.

El otro dato que acompañará el buen momento inmobiliario es la concesión de hipotecas. Según las estadísticas oficiales, también a la espera del cierre del cuarto trimestre, se espera que 2017 cierre con unos 315.000 préstamos hipotecarios contratados, un dato que no se veía desde 2011. Sociedad de Tasación estima que en 2018 crezcan un 9,4%.

“El mercado de la vivienda sigue esta evolución con prudencia. La financiación de la compra de viviendas mediante hipotecas se mantiene estable y mientras no se vean los desmanes de la época del boom, no se aprecian indicadores que vayan a generar una próxima burbuja inmobiliaria”, destacó el responsable de Sociedad de Tasación. “Aunque el sector inmobiliario es lento a la hora de hacerse eco de una crisis económica. Suele haber un decalaje de entre 12 y 18 meses”.

En los años del máximo exponente del boom inmobiliario entre 2005 y 2008, se daban más hipotecas que transacciones de casas. Por ejemplo, en 2006, año de máximos históricos, se vendieron poco más de 955.000 viviendas y se concedieron 1,3 millones de préstamos.

Los puntos de tensión para el sector de la vivienda en 2018

Pero el mercado de la vivienda tampoco vive ajeno al mundo que le rodea. Hay factores económicos, sociales y políticas que pueden ir marcando la tendencia del sector durante este año y los próximos. La incertidumbre institucional que se cierne sobre Cataluña aún no sé sabe cómo va a influir en el mercado inmobiliario.  “La crisis catalana no será perceptible en la evolución del precio de la vivienda a corto plazo”, concretó Fernández-Aceytuno.

Otro factor político que va a influir en el horizonte del mercado inmobiliario son las próximas elecciones municipales y autonómicas de 2019. “Entrarán en escena los modelos de crecimiento urbano y su influencia en la disponibilidad de suelo edificable, así como la movilidad o las políticas de rehabilitación y regeneración de las ciudades”, concreta el consejero delegado.

Por otro lado, los planes urbanísticos paralizados en varios municipios y grandes ciudades de España cada vez están presionando el precio de los suelos urbanizables al alza. “Donde hay planes suspendidos se esta viendo una clara tendencia a la subida de precios del suelo”, afirman desde ST.

Otro factor que está alterando el mercado residencial además de su materia prima es el incremento de los costes de construcción. La falta de mano de obra cualificada tensiona los plazos de ejecución y está produciendo retrasos en la consecución de las obras de edificación. “La crisis se ha llevado por delante a toda una generación de profesionales de la industria de la construcción”, añade.

Otro factor destacable de cara a 2018 y en adelante será la evolución de la compra de vivienda por parte de los pequeños inversores con vistas a ponerla en el mercado del alquiler y cómo las socimis apuestas cada vez más por activos residenciales para sacarlas en arrendamiento. Algo que influirá en un mercado del alquiler cada vez más importante en España, y que se está convirtiendo en una solución habitacional para cada vez más familias.