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Cómo saber cuándo la donación de un inmueble es un adelanto de la herencia

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Autor: Redacción

En muchas ocasiones surge la duda de donar en vida un inmueble o un bien o dejarlo en herencia. Es habitual que se hagan donaciones entre familiares o parientes, aunque no siempre la fiscalidad resulte favorable. En todo caso, el donante debe saber que no podrá dejar en vida a sus familiares más de lo que pudiera corresponderles por herencia, porque entonces la donación podría considerarse inoficiosa.

Además, conviene dejar claro si la donación es o no colacionable, es decir, si constituye un adelanto de la herencia futura o no. Si la vivienda donada está sujeta a colación deberá tenerse en cuenta su valor dentro de la masa hereditaria, para computarlo en el reparto de  bienes entre los herederos, considerándose como una entrega a cuenta de la herencia que ya se recibió del difunto.

Salvador Salcedo, socio del despacho Ático Jurídico, señala que es “fácil que el testador pueda obviar al hacer el testamento las donaciones que realizó en vida en favor de sus herederos, y el carácter colacionable o no de las mismas”. Su olvido puede dar lugar a no pocas desigualdades y desavenencias entre los herederos si lo que se pretendía era repartir en iguales partes la herencia.

Si la vivienda donada se hizo como colacionable se considerará como recibido a cuenta de la herencia que corresponda. En cambio, si la donación se hizo como no colacionable la herencia será repartida sin tener en cuenta la vivienda que se donó.

En todo caso, Salvador recuerda que “la dispensa de la colación debe hacerse constar en el mismo acto de la donación, dejando claro que no es colacionable, o en otro acto posterior como puede ser el testamento del donante”. Es decir, que, por ejemplo, el inmueble donado no entrará dentro del reparto de la herencia futura.

El Tribunal Supremo en una reciente sentencia ha clarificado si la dispensa de la colación es o no revocable, es decir, si la donación que inicialmente se realizó como no colacionable puede posteriormente considerarse como adelanto de la herencia. En el supuesto enjuiciado, los demandantes demandaron a su hermana para pedir que la cantidad recibida en una donación por parte de su padre fuera considerada una donación colacionable, es decir, que formara parte de la herencia. Pero en la donación el padre no hizo constar la dispensa de la colación, sino que manifestó por carta dirigida posteriormente a su hija que la haría constar al otorgar testamento, es decir, no dejó constancia de que esa donación tendría que formar parte de la herencia.

Posteriormente el padre elaboró otros testamentos dejando el primero inválido. En esos testamentos, el padre nada dijo respecto al carácter no colacionable de la donación en su día realizada. Por eso, la cuestión a resolver es si es posible que habiéndose inicialmente declarado que la donación no debía tenerse en cuenta en el reparto de la herencia, cabe posteriormente revocar tal decisión considerando lo donado como adelanto de la herencia.

El Juzgado estimó la demanda y declaró que la donación era colacionable, esto es, un adelanto de la herencia. Pero la Audiencia posteriormente revocó la sentencia al considerar la dispensa de la donación irrevocable. Ante esta resolución los demandantes formularon recurso de casación ante el Tribunal Supremo.

El Alto Tribunal señala que la dispensa de la colación es revocable, “aunque se hubiera declarado el carácter no colacionable en la misma donación y con independencia del móvil subjetivo por el que la donación se realizara. Por este motivo, en este caso debe estarse a la última voluntad del difunto que nada dijo en su testamento definitivo acerca del carácter no colacionable de la donación, circunstancia que obliga a considerarla como adelanto de la herencia”, subraya Salcedo.

Por eso, el Supremo declara que la dispensa de colación contenida en el testamento revocado quedó sin efecto, ya que no hay razón para pensar que el padre quería dejar a salvo el carácter no colacionable de la donación realizada y que pudo incluir, pero no lo hizo en el testamento posterior.

El Supremo confirma que se declaró que la cantidad entregada por el padre a su hija constituye una donación colacionable, es decir, un adelanto de su herencia.