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Josep Bou (PP): “Barcelona sigue estando en una situación de emergencia en cuanto a vivienda social”

idealista/news sigue adelanto con su serie especial de entrevistas a los candidatos a la Alcaldía de Madrid y Barcelona. Tras la propuesta de Manuel Valls, candidato de Barcelona pel Canvi-Ciudadanos para liderar el Ayuntamiento de Barcelona, el turno es ahora de Josep Bou, candidato del Partido Popular para liderar el consistorio de la capital catalana. Bou cree que Ada Colau no ha cumplido con su promesa de aplacar la situación de emergencia en la que se encuentra la vivienda social en Barcelona, y entre sus planes para hacer de la capital catalana una ciudad mejor se encuentran destacan levantar 8.000 VPO en los más de 100 solares que tiene el Ayuntamiento de propiedad, así como agilizar los trámites para que el sector privado pueda agilizar la construcción de nueva vivienda.

¿Cómo valora la política de vivienda que se ha llevado a cabo en los últimos cuatro años en Barcelona?

Inexistente. La promesa de Ada Colau es que entregaría, mayormente construiría, más de 8.000 viviendas y tengo constancia de que sólo ha entregado 600 llaves y habrá un centenar más de pisos por entregar. Es un incumplimiento de su palabra. Barcelona sigue estando en una situación de emergencia en cuanto a vivienda social.

¿Cuáles han sido sus puntos fuertes? ¿Y los débiles?

No creo que haya ningún punto fuerte. La acusación a la señora Colau debe ser por omisión, no por acción, ya que no ha hecho nada. Ha omitido algo que ella tenía como bandera de campaña: a todos los que son desahuciados o expulsados, en muchos casos familias con niños, no tienen una bolsa de pisos para acogerlos. Podía haberla tenido, pero ha preferido perder el tiempo en otros temas de carácter político o populista.

¿Cuáles son las principales propuestas de su partido para los próximos cuatro años en cuanto a política de vivienda?

Proponemos lo mismo que Ada Colau, porque cuando alguien tiene razón, hay que dársela. Construir o comprar 8.000 viviendas, a diferencia de que nosotros los vamos a hacer, ya que yo he sido promotor de obra y se de lo que hablo. Se cómo hacerlo, ya que el Ayuntamiento de Barcelona tiene más de un centenar de solares en propiedad, más de 300.000 m2 de techo, y esto es lo más importante en una ciudad como la nuestra, ya que el solar vale más de dos terceras partes del proyecto una vez está terminado.

También contamos con el servicio técnico, arquitectos técnicos, arquitectos, ingenieros… Las licencias de obras no nos las cobraríamos a nosotros mismo (ríe), así que podemos saber cuánto podemos invertir en cada vivienda y su coste, que sería de 80.000-90.000 euros, no más. Es cierto que pediríamos un préstamo que se abonará durante los próximos 25 años con la cantidad que vaya ingresando el ayuntamiento con ese alquiler social de 280 euros-300 euros cada mes. Es una política de vivienda parche, pero es que Barcelona está en una situación que hay que parchearla.

¿Qué opina sobre la medida de limitar el precio del alquiler tal y como prevé el Gobierno?

Yo soy de la opinión de que cuánto menos meta la mano la Administración Pública en la actividad privada mejor. Ya nos fiscaliza con los impuestos y el Ayuntamiento nos controla con ordenanzas y, por lo tanto, creo que la intromisión no es buena y hay que dejar al mercado, con su oferta y su demanda. ¿Cómo se puede intentar palear este ascenso del valor de la vivienda y el alquiler? Potenciando las promociones. Yo la última promoción que levanté tardé nueve meses en obtener la licencia. Si se promueven las promociones de obras mayores por iniciativa privada, lo que haremos será derramar más pisos sobre mercado y, por lo tanto, cuando hay más oferta bajan los precios. Esta es la manera, ya sea en propiedad o en alquiler. No hay otro sistema. Cualquier otra idea política intervencionista, es un error de libro, ya que destrozaría el mercado del alquiler.

¿Cree que Barcelona se encuentra en una situación de emergencia en cuanto a precio?

Se han cuartado licencias y se ha impedido crecer económicamente. Y la oferta, obviamente, ha menguado. Y cuando la oferta cae y la demanda crece, pues suben los precios. En estos momentos, el precio/m2 en Barcelona no es asequible para un trabajador medio. Es verdad que nos hemos de concienciar de una cosa: ni en Londres, ni en París, ni en Roma, ni en Ámsterdam, ni en Bruselas, ni en Madrid, hay rentas para poder comprar pisos, salvo que sea en los arrabales. Pero haciendo foco en Barcelona, la situación es peor: la ciudad es una olla (haciendo referencia su territorio, limitado por mar y tierra), tiene el suelo que tiene.

 ¿Cuál cree que es la solución?

Habrá personas que, por cuestión de precio del suelo, no podrán comprar una vivienda en Barcelona, pero yo apuesto como alcalde y presidente del área metropolitana (que engloba 36 municipios) por recalificar terrenos, en lugares como Rubí, Cerdanyola e incluso Sant Cugat. Terrenos que no valen gran cosa, agrícolas, pero que servirían para construir vivienda. Yo creo en la gran Barcelona: que el área metropolitana sea la extensión de la ciudad.

¿Qué propone su programa para luchar contra la ocupación ilegal (sobre todo de mafias) y para ayudar a las familias vulnerables que han sido desahuciadas?

La Constitución otorga un lugar preferente a la propiedad privada. La propiedad privada es la extensión material de la libertad, y hay que respetarla. Las ocupaciones son una fatalidad, fruto de la falta de voluntad política, de no saber que es una morada y quien están morando en esa casa. Si una persona ocupa una casa más de 48 horas, cambia la cerrado y pone sus muebles, el propietario se queda sin propiedad temporalmente. Es una barbaridad. Desde el Partido Popular Pablo Casado propuso en su momento, si bien ya no será posible, una ley excelente que decía que cualquier persona que ocupe una propiedad privada sin permiso del propietario o del arrendatario será desalojada en un periodo de 12 a 24 horas. Y, como acto punitivo, de dos a tres años de prisión. No ha sido posible y, ha día de hoy nos encontramos con que si te ocupan la casa y denuncias ante los Mossos d’Esquadra se abre un procedimiento judicial que puede tardar meses en solucionarse. Además, pensamos que si las victimas son familias con hijos, el Ayuntamiento debe ampararles para no lanzarle hacia la delincuencia.

“Cada uno vive donde puede, no dónde quiere”, ¿qué opina de esta afirmación?

Me gustaría que cada cual viviera donde quisiera. En la vida, algunos dicen que hay que tener suerte y yo digo que la suerte hay que buscarla, como he hecho yo toda mi vida. Yo ha habido épocas de mi vida que he trabajado jornadas de 16 horas (dos jornales) y puedo vivir donde quiero. Hay que luchar y hay que trabajar: yo no creo en el gratis total. Lo que no cuesta no se quiere, y por lo tanto hay que afanarse para intentar vivir donde uno quiera. Hay que preparase, sacrificarse… si uno no quiere ir a la universidad o no puede, debe acogerse a la formación profesional dual y prepararse técnicamente, ser un buen profesional de primera… pero el que no sabe hacer ni una cosa ni otra, y se despierta a los 30 años, igual tiene que hacer un trabajo no cualificado con un sueldo de mil euros. El Estado tiene que ayudar en dos líneas claras, sanidad y educación, pero para el resto nos tenemos que espabilar. Y es cierto que de vez en cuando hay inyecciones de económicas en viviendas de protección oficial, pero eso es una ayuda que está bien pero que no cumple todas las expectativas. Y ojo, que no crea que tenga que cumplirlas: si todos esperáramos VPO’s nadie trabajaría.

¿Qué opina de los fondos de inversión inmobiliaria y de su interés en Barcelona?

El capital busca siempre la rentabilidad, y en estos momentos Barcelona es rentable. Yo no soy partidario de descapilarizar y sacar el dinero del país, si hay que hacerlo, que sea para adquirir una empresa, pero tributar en España.

“El Ayuntamiento de Barcelona ha tenido una relación tormentosa con el sector inmobiliario” ¿Qué opina de esta afirmación?

Yo me he entrevistado con asociaciones de promotores, así como con gremios hoteleros, restauradores… y me sabe mal, pero ninguno de ellos me ha dicho nada bueno de Ada Colau. Más que tormentosa, explosiva: las empresas están deseando que se vaya. Yo no digo que no haya gente que le vaya a votar, ya que ha sabido como sembrar su campo para recoger votos, pero la relación con la economía de la ciudad, bienestar social y crear empleo ha sido horrorosa.

Agilidad administrativa: ¿qué propone para disminuir los plazos de licencias para construir nuevas promociones en Barcelona? ¿Cree que hay un problema en cuanto a su lentitud?

Nosotros proponemos que antes de un mes el proyecto reciba licencia. Es cierto que antes hay una previa, que es un proyecto básico acorde a la calificación urbanística y al coeficiente de edificabilidad, pero se entrega esta documentación y se empieza a trabajar. Después, el promotor, que no es tonto y se juega los garbanzos, entregará su proyecto de ejecución acorde a lo que está permitido en ese distrito, barrio o calle. Hay que facilitar y potenciar las inversiones, bien sean de empresarios o de fondos. Eso es querer a la ciudad y a los barceloneses, ya que todas estas acciones hacen que se cree trabajo y se paguen salarios, que es lo más importante.

Ada Colau aplicó una ley para que el 30% de las nuevas promociones residenciales se destinaran a VPO. ¿Cree que es una forma acertada de incentivar la vivienda pública o un error porque puede frenar a que las promotoras desarrollen nuevas promociones?

Lo he dicho en muchas ocasiones e igual me repito, pero ¡que no metan la mano en las iniciativas privadas! Nosotros ya tributamos, ya cumplimos con las leyes, pero eso de intervenir no tiene ni pies ni cabeza. Yo hice dos promociones y la tercera la tenía en proyecto. Tenía que haber comprado un solar que al final no compré, ya que me generaba mucha inseguridad no saber si en dos años podía ser expropiado. No se puede hacer eso. Si quieren promocionar vivienda social, se puede hacer: hay más de 130 locales en Barcelona que no van a tener salida. Que hagan el favor de conceder cédulas de habitabilidad y reconvertirlos. Hay maneras de apoyar esas viviendas sociales, pero no intervenir en la inversión privada, ya que ante una inseguridad jurídica se retrae.

¿Cree que la solución para aplacar la situación de emergencia de vivienda en Barcelona es que haya una unión entre el sector público y el privado?

No. Yo como promotor y alcalde, lo haría yo. Se como se puede hacer y a unos precios muy competitivos. Si no sabes cómo se trabaja en una obra es normal que no lo hagas tú, pero los que sabemos, podemos hacerlo. Pones a trabajar a los arquitectos técnicos del Ayuntamiento de Barcelona y los pones a trabajar, cero costes. La licencia, también cero costes. Es cierto que se deberían subcontratar las estructuras, pero tenemos técnicos, coordinadores… podemos hacer las fincas bien, rápido y a buen precio. Los que no saben prefieren el llave en mano, pero eso es mucho más caro. El dinero público es sagrado, y hay que saber gestionarlo bien.

¿Vive de alquiler o en propiedad? Es una de las preguntas que solemos hacer en las entrevistas

Propiedad. Tengo dos: una casa en Cerdanyola y un piso en el barrio de Sarrià-Sant Gervassi. Estuve viviendo 39 años en Nou Barris, en un piso de 45 m2. Muy pequeño, un tercer piso sin ascensor. Ahí tuve tres hijos, ósea que se lo que es trabajar y luchar. Si trabajas y crees en el esfuerzo, tampoco tienes tiempo de gastar, y acabas ahorrando. Lo que tengo me lo he ganado, y me siento muy orgulloso.