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Menos visitas a las casas, pero más digitalización: así impacta el coronavirus en las inmobiliarias

Visita virtual de una casa con las gafas de realidad virtual / freepik
Visita virtual de una casa con las gafas de realidad virtual / freepik

Desde que el pasado domingo 15 de marzo el Consejo de Ministros extraordinario aprobara el estado de alarma en España, con limitación de desplazamientos y cierre de la mayoría de comercios, la actividad económica del país se ha resentido. El impacto del coronavirus está pasando factura al sector inmobiliario. Y las inmobiliarias más digitalizadas están salvando mejor los muebles que las que se basan en un modelo tradicional, ya que podrán seguir adelante con algunas operaciones de forma online. En esta situación aunque las agencias inmobiliarias permanecen cerradas, sus profesionales están operativos al 100% y siguen atendiendo todas las llamadas y peticiones por parte de los usuarios.

Para los expertos, esta situación de parálisis va a adormecer al sector del ‘ladrillo’: se cerrarán las operaciones inmobiliarias ante notario que sean urgentes. Es decir, solo se atenderán personalmente aquellas solicitudes para cuestiones de grave urgencia, que sean atendidas previamente por teléfono o mail tanto en el Registro como en las notarías. Serán los propios notarios y registradores los que valoren el carácter de urgencia de un registro o una firma ante notario, que pueden ir desde un testamento hasta la firma de una transacción inmobiliaria.

En esta situación de alerta sanitaria, desde la APCE de Cataluña aseguran que la actividad del sector promotor y constructor se está viendo seriamente afectada, al igual que para la gran mayoría de actividades económicas. Es por ello por lo que piden a las Administraciones la adopción de medidas para mitigar el impacto negativo sobre la economía y el conjunto de sus actividades. “Desde APCE creemos que, si se toman las medidas económicas necesarias y teniendo en cuenta que las previsiones de necesidades de nuevos hogares se mantendrán, se podría retomar la actividad con normalidad una vez superada esta situación”, señalan desde el organismo.

Las oficinas físicas de las inmobiliarias y promotoras están cerradas, con lo que deben atender por teléfono o de manera virtual. Pero el escollo viene sobre todo para cerrar las operaciones inmobiliarias: aquellas empresas que puedan hacer las gestiones online, como firmas o reservas con firma electrónica, aguantarán mejor esta paralización temporal de la economía del país. Hay compañías que permiten alquilar viviendas de manera online sin necesidad de realizar la visita in situ. En idealista es posible firmar un contrato de arrendamiento online sin necesidad de certificados o DNI electrónico

Por ejemplo, Óscar Larrea, director general de Engel & Völkers Madrid, asegura que han tenido un descenso del 25% aproximadamente de solicitudes de información, pero que, en cuanto a operaciones, mantienen la facturación por el adelanto de escrituras previstas y porque su estructura comercial y sus oficinas están preparadas para dar servicios a distancia. “Contamos con plataformas tecnológicas para poder seguir con nuestra actividad normal. Por ejemplo, para firmas de contratos y arras utilizamos la firma digital”, señala el experto.

En el caso de Foro Consultores, Rubén Cózar, director residencial de la firma, señala que en su caso ha aumentado el número de impresiones en su web de foroprovivienda.com, pero que apenas hay contactos, lo que demuestra que la gente entra a visitar virtualmente las viviendas, pero sin ánimo de verla físicamente.

La crisis del coronavirus también ha traído cancelaciones de visitas concertadas a viviendas en alquiler o en venta. Así lo aseguran desde BCN Advisors, que señalan que han empezado a recibir llamadas de propietarios para que no realicen visitas a los pisos que tienen en venta hasta que la situación se normalice.

Desde Cat Real Estate, han optado por promover la celebración de las reuniones de forma telemática, tanto las internas de equipo como con sus clientes y partners, salvo las estrictamente necesarias para su celebración de forma presencial.

Pero no todo son malas noticias. Hay quien ve el vaso medio lleno, como es el caso de la empresa Home Group. Eric Tarrés, CEO de la firma, asegura que va a aprovechar esta situación para actualizar el 100 % de su base de datos, centrándose en un solo foco: el “big data”. “Podríamos decir que el virus puede resultar la vacuna para empresas de nuestra índole, siempre y cuando dispongan de tesorería suficiente para aguantar el tirón. Además hemos puesto a disposición de nuestros agentes todo un programa de webinar para su reciclaje en este tiempo. Con todo esto Home Group tiene dos premisas claras: la primera mantener al 100% de su plantilla y el segundo, que la inversión de la empresa sea altamente productiva para el futuro de la misma”, señala.

Las visitas virtuales a las viviendas

Desde el 2000, año de su fundación, idealista ha realizado más de 25.000 visitas virtuales y es el portal inmobiliario con más visitas virtuales del mundo. Hoy día en idealista se pueden ver más de 20.000 casas sin necesidad de poner un pie en ellas. Además el portal cuenta con miles de vídeos inmersivos que permiten ver la casa como si te estuvieras moviendo por ella”

Y cada vez hay más empresas que apuestan por este tipo de herramientas. Es el caso, por ejemplo, de Engel & Völkers o Lucas Fox, que ya ha puesto en marcha un servicio de ‘viewing virtual’ disponible a través de su web, que permitirá planificar una llamada de vídeo con un agente comercial, ya sea vía WhatsApp o Skype, para que muestre la vivienda del interés del cliente.

La venta de viviendas se ralentizará este año

Mikel Echavarren, CEO de Colliers, hace un análisis de cómo va a impactar el virus en el mercado inmobiliario. Considera que la destrucción de empleo supondrá un impacto negativo en la demanda de compra de viviendas. La ralentización del ritmo de ventas de viviendas de obra nueva provocará mayores exigencias de la banca para financiar nuevas promociones y, es esperable, la estabilización de los costes de construcción y la caída de los costes de los materiales, al dilatarse en el tiempo la contratación de las obras. Se incrementarán los problemas de construcción por rupturas en los suministros de materiales de obra y la solvencia de subcontratistas.

Una derivada menor respecto al volumen total de transacciones será la drástica reducción de ventas de viviendas a extranjeros, según el experto. En 2019 se vendieron unas 63.000 viviendas a no residentes. Si consideramos el efecto del Brexit y del coronavirus, dicho volumen podría reducirse en 2020 en más del 50%.

"La ralentización de las ventas de las nuevas promociones en curso debería provocar una reducción moderada de precios de venta en nuevas viviendas y una bajada mayor de precios en viviendas de segunda mano", señala Echavarren.