Información sobre vivienda y economía

Los estudiantes priorizan el alquiler de pisos frente a las residencias por la crisis del covid-19

Imagen de unos alumnos / Aluni.net
Imagen de unos alumnos / Aluni.net

Las empresas dedicadas al alquiler de viviendas a estudiantes y a jóvenes profesionales en prácticas han comenzado a detectar el interés de alumnos que prefieren arrendar un piso el próximo curso para reducir los riesgos de contagio del coronavirus. “Estamos recibiendo reservas de estudiantes que antes se alojaban en residencias o colegios mayores y que ahora buscan compartir la casa con menos gente ante un eventual supuesto rebrote del covid-19 en otoño”, afirma Jesús María Gurrea Gómez, responsable en la agencia inmobiliaria Aluni.net.

Un horizonte a medio plazo muy positivo para este modelo de negocio y que podría incluso mejorar a largo plazo, según las predicciones de esta compañía. “Nuestras estimaciones son muy optimistas porque los estudiantes nunca dejarán de venir. Nosotros somos la opción más barata y por eso muchos de los que antes optaban por las residencias o colegios mayores se acercarán a nosotros, porque sí se producirá un descenso en la liquidez y en el número de alumnos”, explica Gurrea Gómez.

Un futuro esperanzador que contrasta con un presente en el que la compañía ha sufrido las consecuencias negativas de esta pandemia vírica. “Los programas universitarios de verano se han cancelado todos, por lo que las reservas de verano las hemos perdido. Igualmente se han cancelado todas las prácticas en empresas previstas para mayo y junio, con lo que también hemos perdido esas reservas. A corto plazo podemos cifrar un descenso de la ocupación de un 30%”, asevera el director comercial de esta agencia que ha alojado a más de 30.000 personas en Madrid, Barcelona, Valencia, Granada, Sevilla y Alcalá de Henares.

Pero la crisis del coronavirus no sólo ha tenido un efecto negativo en las compañías, sino también en los clientes -en este caso, alumnos universitarios y trabajadores en prácticas-. “Se fueron pensando que volverían pronto y por eso se dejaron sus cosas en los pisos. Y como ahora tienen exámenes, necesitan sus libros y ordenadores. A los que no pueden venir a recogerlos, se los estamos enviando por correo. Esto ha requerido mucho trabajo de ir a los pisos, empaquetar las cosas, enviarlas, etc.”, explica Gurrea Gómez.

Entre los estudiantes que se han marchado, el problema más frecuente ha sido el cobro de la renta mensual. “Muchos no querían pagarla por no estar en el piso. Pero la mayoría de los propietarios han hecho grandes descuentos a los estudiantes que se han ido, aunque mantenían el piso ocupado con sus cosas”, afirma.

Por su parte, los alumnos que han permanecido alojados en los pisos alquilados no han tenido apenas problemas. “Se nos ha hecho un poco más costoso el mantenimiento y la reparación de algunas averías por la dificultad de encontrar las piezas que se demandaban para ciertos trabajos”, explica en este sentido el directivo de Aluni.

Los estudiantes viven una incertidumbre que podría afectar en sus planes de alojamiento para el próximo curso. La realidad es que todavía no se sabe con certeza si la convocatoria extraordinaria de junio será presencial u online. “Si los exámenes de junio son presenciales, los estudiantes nacionales volverán a examinarse. A los extranjeros les facilitarán un examen extraordinario online, por lo que este curso ya no volverá”, explican desde la compañía.

En paralelo a estas medidas, la compañía ha lanzado el programa ‘Protege a tu familia’ dirigido a aquellos estudiantes y jóvenes profesionales que conviven con mayores o con personales vulnerables al coronavirus. “La idea es que durante el periodo en el que exista riesgo de contagio y tengan que salir a trabajar todos los días, en lugar de vivir con su familia, se alojen en un piso de estudiantes. Desde 300 euros al mes pueden reservar una habitación individual en un piso cercano a su lugar de trabajo”, afirma Gurrea Gómez.

El director comercial confirma que la iniciativa está siendo todo un éxito entre los trabajadores de la banca, de hipermercados, de compañías de seguros, militares, guardias civiles… “Cuando se trata de una profesión de mayor riesgo de contagio dedicamos un piso sólo para ellos sin compartirlo con estudiantes. De estos tenemos varios para personal sanitario (médicos jóvenes, enfermeros, etc.)”, asevera. Por último, el directivo explica que no tienen pensado migrar al alquiler temporal durante esta crisis, porque “los estudiantes y los jóvenes profesionales no van a desaparecer”.