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El residencial afianza su recuperación post covid-19 y encara un crecimiento a dos años vista

El residencial vislumbra dos años de crecimiento

Fuente: Unsplash
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Autor: Redacción

El residencial vislumbra dos años de crecimiento. El negocio de la vivienda en España encara un progresivo crecimiento tras el confinamiento, con unos reajustes de precios de entre un 3% y un 3,5% en lo que queda de 2020 y un progresivo incremento a dos años vista. Esta es la principal conclusión del Informe “Evolución del sector en 2019 y primera mitad 2020”, presentado por la consultora inmobiliaria aProperties.

La inmobiliaria, que gestiona una cartera de más de 3.500 propiedades, principalmente en Barcelona, Madrid y Valencia, ha logrado cerrar más de 300 operaciones de venta y alquiler entre mayo y junio, un claro síntoma, según sus expertos, de la reactivación del sector tras el covid-19.

Según explica Armando Lasauca, CEO de aProperties: “En las últimas fases del confinamiento, y ya en la etapa de nueva normalidad, hemos visto cómo los clientes han ido recuperando la confianza y se han cerrado más operaciones, en línea con la reactivación de la economía. Entre los meses de mayo y junio, hemos cerrado más de 300 transacciones de venta y alquiler, principalmente en Madrid, Barcelona y Valencia, y tenemos buenas perspectivas para los próximos meses, a pesar del ligero reajuste que han experimentado los precios”.

Un 2019 de récord

El sector de la vivienda residencial en España cerró el año 2019 con resultados más positivos de los que se esperaba, superando por segundo año consecutivo el medio millón de ventas, según datos del Instituto Nacional de Estadística. A lo largo del pasado año se fue consolidando y sosteniendo un crecimiento que se preveía que se mantuviera cara al 2020, antes de la llegada de la crisis sanitaria. A pesar de la paralización inicial, conforme ha mejorado la situación en línea con la desescalada, se ha empezado a activar el sector, gracias a una mayor confianza.

A partir de abril de 2020 se está haciendo evidente un ligero reajuste en los precios, tal como apunta la agencia de calificación de riesgo S&P Global Ratings, con un descenso de entre el 3 y 3,5% en los precios en España, con la previsión del volver a incrementarlos progresivamente en el 2022. En cualquier caso, España mantendrá su atractivo interno, así como su poder de atracción como destino de inversión inmobiliaria, por sus excelentes conexiones con el resto de Europa, además de gozar de un clima privilegiado y una destacada oferta gastronómica y cultural.

Prevalencia del alto standing

Las zonas ‘prime’ y aquellas que gozan de mejores servicios en las principales ciudades españolas, son las que, en 2019 y 2020, han continuado contando con un mayor atractivo para el comprador. Madrid, Barcelona, Valencia, Baleares y Costa del Sol son las zonas que han registrado un mayor interés. Según datos de aProperties en Madrid, los barrios de Salamanca, Chamartín y la zona centro son los más demandados, mientras que, en Barcelona, Eixample, Sarrià y Les Tres Torres son los enclaves más atractivos para quienes busca una vivienda o una buena inversión en la capital catalana. En Valencia, la zona centro es la más demandada para quienes quieren residir o adquirir activos prime en la capital del Turia.

A pesar del auge de las mejores zonas urbanas, tras el confinamiento se ha observado una mayor demanda de viviendas amplias más próximas a zonas verdes o al mar, por lo que se constata que las áreas periféricas de las grandes ciudades están cobrando un mayor protagonismo. El contacto con la naturaleza es un factor más relevante, frente a la cercanía al trabajo que va siendo menos decisivo dentro de unos márgenes y criterios de confort.

Auge de los alquileres

Una de las tendencias que se ha consolidado en 2019 y en la primera mitad de 2020 es el auge del alquiler. En el caso de aProperties, en 2019, las operaciones de alquiler aumentaron un 27% respecto a 2018, e incluso en 2020 están experimentando un ligero crecimiento respecto a 2019, a pesar de los meses de parón del sector.

El segmento del alquiler está experimentando un buen momento como alternativa a la compra, debido a la mayor movilidad laboral y, sobre todo, al cambio cultural que está sufriendo el país, en el que la propiedad, aunque sigue siendo importante, deja de ser una prioridad para jóvenes y familias, más aún en situaciones de crisis. Un hecho que, según los expertos, irá a más y que se seguirá imponiendo como viene sucediendo en los últimos 40 años en muchas ciudades europeas.