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Vista general del corral de Almagro
Corral de comedias de Almagro José Manuel Torrejón

Una tarde cualquiera de 1652, en el madrileño Corral de Comedias de la Cruz, se representaba una obra llamada El mayor monstruo del mundo, escrita por el conocido dramaturgo Pedro Calderón de la Barca. La trama se basaba en un hombre deforme y monstruoso, a causa de un hechizo, que era adorado por la gente debido a sus habilidades artísticas. En ella, se exploraban temas como la vanidad, la falsedad y la codicia, para reflexionar sobre la naturaleza humana. Mientras los actores actuaban, de repente, dos grupos de espectadores que estaban sentados en palcos opuestos, comenzaron a discutir sobre las cualidades de la obra. El ambiente se caldeó y comenzaron a arrojarse objetos, incluyendo naranjas, limones y otros objetos contundentes. No contentos con eso, incluso algunos de ellos saltaron al escenario para atacar a los actores.

Esta situación no es muy diferente a los que en tiempos modernos se han podido ver en eventos deportivos o de otro tipo en los medios de comunicación. Y nos muestra la importancia que para la población, que necesitaba entretenimientos y espectáculos, llegaron a alcanzar estos corrales a lo largo y ancho de la geografía de nuestro país.

En ellos, llegaron a representar sus obras algunas de las grandes figuras de la literatura universal que dieron lugar al Siglo de Oro, como Lope de Vega, Tirso de Molina y Calderón de la Barca. Los espectáculos atraían a un público variado, desde nobles a comerciantes y campesinos, y las obras solían ser muy entretenidas y llenas de humor. En algunas ocasiones, también se realizaban espectáculos de títeres y acrobacias.

Dos actores en el corral de comedias de Almagro
Representación en el corral de comedias de Almagro Pablo Sánchez

Edificios muy sencillos

Los corrales de comedias fueron teatros populares en España durante los siglos XVI y XVII. En realidad, y a pesar de la importancia que llegaron a alcanzar, los corrales de comedias eran construcciones muy sencillas y funcionales, con una única planta y una disposición circular o rectangular, en la que se situaba el escenario en uno de los extremos y el graderío en el resto del espacio. Como se trataba de una actividad muy popular, esa sencillez en el diseño, hacía posible acomodar a grandes cantidades de espectadores.

La mayoría de estos teatros eran de madera, aunque algunos corrales más grandes podían tener una estructura de piedra. La entrada se realizaba a través de un patio central, que se llamaba "patio de butacas" o "patio de comedias". En el centro se había el patio, donde escorado hacia uno de los fondos,  había una "caja escénica" elevada, donde se situaba el escenario. El escenario tenía una estructura simple, con una sola boca de escena, sin telón de fondo y con una decoración mínima que solía estar cubierto por un toldo para proteger a los actores del sol o de la lluvia. 

Ilustración de la estructura de un corral de comedias
Estructura de un corral de comedias INTEF

Pueblo llano y aristocracia: juntos pero no revueltos

Es cierto que en los corrales de comedias acudía todo tipo de personas, con independencia de su riqueza, poder económico o posición social. Los espectadores se situaban en gradas, que eran estructuras de madera situadas en la parte trasera del espacio escénico, o a veces sentados en sillas o bancos. Pero en una sociedad todavía marcada por la división estamental, era imprescindible marcar las diferencias. Por eso, la división de las gradas en dos niveles en los corrales de comedia tenía un sentido social y económico muy marcado. 

En el grado bajo se situaban los espectadores más pudientes, como los nobles, los clérigos y los ricos mercaderes, que podían pagar más por una buena visibilidad del escenario y por estar cerca de los actores. En cambio, en el grado alto se situaba el público menos adinerado, como los artesanos, los campesinos y los trabajadores. 

Para maximizar el espacio y que cupiera más gente, existía la figura del apretador cuyo trabajo consistía en asegurarse de que el mayor número posible de espectadores cupiera en el reducido espacio del corral. En la zona reservada para las mujeres, que no podían ser tocadas, los apretadores disponían de una vara con la que aplastar y reducir el volumen de sus aparatosos vestidos

Fotogtrafía del atiguo corral del carbón en Granada
Antiguo corral del carbón en Granada Turismo de Granada

Por todo el país

La gran popularidad del teatro en esta época hizo que los corrales de comedias proliferaran por todo el país y fueron muchas las ciudades que contaban, al menos, con uno de ellos. Algunas de las ciudades con mayor número de corrales de comedias fueron Madrid, Sevilla, Toledo, Valencia y Granada. 

Madrid fue una de las ciudades con más corrales de comedias, ya que era una de las ciudades más importantes, y en 1561, de la mano de Felipe II se convirtió en la capital. Aquí se levantaron algunos de los corrales más famosos, como el Corral de la Cruz, el Corral del Príncipe y el Corral de la Pacheca.

Pero no solo los matritenses pudieron disfrutar de ellos. En Sevilla también había una gran cantidad de corrales de comedias, como el Corral de la Montería, el Corral de San Francisco y el Corral de la Sierpe. Toledo contaba con varios corrales de comedias, entre los que destacan el Corral de la Vega y el Corral de la Encarnación. Valencia tenía el Corral de la Olivera y el Corral de la Comedia, y Granada tenía el Corral del Carbón, que es el único corral de comedias que se conserva en la actualidad en España.

Lugares para visitar

A día de hoy, existen varios corrales de comedia que pueden ser visitados en España. Aunque la gran mayoría de ellos han desaparecido con el paso del tiempo, algunos se han conservado o han sido reconstruidos para su visita turística.

Uno de los corrales de comedia más famosos y mejor conservados es el Corral de Comedias de Almagro, en la provincia de Ciudad Real. Este corral de comedia data del siglo XVII y ha sido restaurado y conservado con gran esmero. Hoy en día, es uno de los teatros más antiguos de Europa en funcionamiento, y en él se celebran todavía representaciones teatrales. 

Otro corral de comedia visitable es el Corral del Carbón, en la ciudad de Granada. Este corral de comedia es el más antiguo de España, y data del siglo XIII. Aunque su estructura ha sufrido algunas modificaciones a lo largo de los siglos, todavía es posible visitarlo y apreciar su arquitectura original.

Vídeo: reconstrucción digital Corral de la Olivera en Valencia: https://www.youtube.com/watch?v=aLuLGn9CSac&t=13s

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