
El mercado inmobiliario en España está siendo transformado por el crecimiento del segmento ‘living’, un fenómeno que abarca modelos como 'Build to Rent' (BTR), 'Flex Living', 'coliving' y 'senior living'. Según un informe reciente elaborado por Tecnitasa, la inversión en este sector ha alcanzado cifras récord: hasta el tercer trimestre de 2024, la captación de capital sumó 2.500 millones de euros, lo que supone el 31% del total de la inversión inmobiliaria del país y un aumento del 1,5% respecto al mismo periodo del año anterior.
Este crecimiento refleja la evolución de las preferencias habitacionales en España, impulsadas por factores demográficos, económicos y sociales. El aumento de los hogares unipersonales (que ya representan más del 25% del total según el INE), la movilidad laboral de los jóvenes profesionales y la demanda de flexibilidad están redefiniendo las prioridades de los inquilinos. El sector living se posiciona como la solución adaptada a estas nuevas necesidades, ofreciendo viviendas flexibles, con servicios incluidos y diseñadas para estilos de vida dinámicos.
El ‘Build to Rent’ y el ‘flex living’, líderes del mercado
El modelo ‘Build to Rent’, que se centra en edificios destinados exclusivamente al alquiler gestionados por un solo operador, ha experimentado un auge notable. Los proyectos BTR destacan por integrar servicios como seguridad, mantenimiento, coworking, gimnasios y zonas verdes. Su éxito radica en la capacidad de combinar accesibilidad, servicios y contratos flexibles, atrayendo a una generación que prioriza el acceso frente a la propiedad.
Entre los proyectos emblemáticos se encuentran Skyline en Madrid, desarrollado por Stoneweg y M&G Real Estate, y BeCorp en Sant Just Desvern, Barcelona. Ambos ofrecen cientos de viviendas con servicios compartidos de alta calidad. El enfoque sostenible, con certificaciones como BREEAM y LEED, está ganando peso en estos desarrollos.
El ‘flex living’, por su parte, responde a las necesidades de profesionales móviles, expatriados y nómadas digitales, con viviendas que permiten estancias desde meses hasta varios años. La construcción modular y el diseño flexible optimizan la experiencia del usuario y reducen los costes operativos para los promotores.
Sostenibilidad e innovación tecnológica: las nuevas bases del sector
La sostenibilidad se ha convertido en un eje central del sector living. Las técnicas de construcción industrializada permiten reducir residuos y acelerar la entrega de proyectos, mientras que los sistemas de eficiencia energética, como paneles solares y recolección de agua de lluvia, ayudan a cumplir las exigencias de consumidores cada vez más conscientes del impacto medioambiental.
La integración tecnológica transforma la gestión y experiencia habitacional. Desde sistemas de domótica que controlan iluminación y temperatura, hasta aplicaciones que facilitan la gestión de contratos, reservas de servicios y mantenimiento, la digitalización mejora la eficiencia operativa y la comodidad del inquilino.
‘Senior living’ y la reconversión de oficinas: soluciones a largo plazo
El envejecimiento de la población impulsa el ‘senior living’, un modelo que combina independencia con servicios integrados para mayores de 65 años. Ciudades como Málaga, Valencia y Alicante están emergiendo como polos de inversión gracias a su clima favorable y calidad de vida. Los proyectos incluyen viviendas adaptadas, servicios de bienestar y programas para fomentar el envejecimiento activo.
Otro pilar de expansión es la reconversión de oficinas en viviendas. La reducción de la demanda de espacios de trabajo físicos, impulsada por el teletrabajo, ha abierto oportunidades para reutilizar edificios en zonas urbanas, mejorando la oferta de vivienda y contribuyendo a la regeneración sostenible de barrios.
Perspectivas de crecimiento y expansión geográfica
El sector ‘living’ continuará su expansión en 2025, con un foco en ciudades medianas como Zaragoza, Sevilla y Alicante, donde la combinación de costes competitivos y calidad de vida atrae tanto a desarrolladores como a inquilinos. Modelos como el ‘microliving’ y el ‘cohousing’, orientados a soluciones compactas y colaborativas, también ganarán protagonismo ante la escasez de vivienda asequible en áreas urbanas.
El ‘living’ no solo redefine cómo se vive, sino también cómo se invierte en vivienda. Con un enfoque flexible, sostenible y tecnológicamente avanzado, se ha consolidado como uno de los segmentos más prometedores del mercado inmobiliario en España.