La Fundación de las Cajas de Ahorros da el pistoletazo de salida a las revisiones a la baja de las previsiones económicas nacionales. A pesar de que el Fondo Monetario Nacional (FMI) ha salvado a España del ajuste generalizado, los economistas de Funcas sí vaticinan que la guerra arancelaria tendrá un impacto negativo en el devenir del crecimiento.
Las buenas noticias, por un lado, son que el efecto de arrastre de momento se antoja limitado; y, por otro, que las tensiones comerciales globales no frenarán la inversión en vivienda ni evitarán nuevas caídas del euríbor.
Según la Fundación de las Cajas de Ahorros, el mercado residencial se librará de la contención de la inversión, lo que deja entrever que la construcción se mantendrá como uno de los principales motores económicos.
Más inversión en vivienda
"El crecimiento será menos equilibrado que en años anteriores, ya que procederá solo de la demanda interna. El sector exterior, por su parte, restará tres décimas tanto en 2025 como en 2026. Dentro de la demanda interna destaca el fuerte avance del consumo, contrastando con la debilidad de la inversión. El consumo privado crecerá a un ritmo elevado, sostenido por el incremento de la renta disponible de los hogares y el desembolso de una parte del ahorro acumulado en los dos últimos años. Se espera también un aumento adicional del consumo público, aunque menos vigoroso que en ejercicios anteriores por la situación de prórroga presupuestaria y el sistema de entregas a cuenta a las administraciones territoriales. Además, es previsible una cierta recuperación de la inversión residencial, en un entorno de fuerte demanda de vivienda", explica el documento que resume las nuevas proyecciones de Funcas.
Sobre la construcción, el estudio detalla que la evolución reciente del número de viviendas iniciadas y de los visados "anunciaría la continuación de la tendencia positiva en la construcción", e insiste en que "el crecimiento en el primer trimestre del año se habría apoyado sobre los servicios –no necesariamente relacionados con el turismo– y la construcción".
Y es que los economistas de la fundación creen que la batalla comercial tendrá una incidencia testimonial en el sector. "La repercusión sobre la inversión en construcción, para los impactos estimados, sería irrelevante, ya que esta variable sigue su propia dinámica y además los efectos de los cambios en la coyuntura tardan más tiempo en manifestarse", afirma Funcas.
De hecho, prevé que la inversión en construcción se comporte mejor que el conjunto del PIB en este bienio. Para el ejercicio en curso, sin ir más lejos, anticipa un aumento de la formación bruta de capital fijo en el sector del 2,9%, frente al alza esperada del 2,3% del PIB doméstico; mientras que de cara a 2026 pronostica un repunte del 2,7%, 1,1 puntos porcentuales más que el conjunto de la economía (1,6%).
En 2025, tan solo crecería con más fuerza el consumo de los hogares y las instituciones privadas sin fines de lucro al servicio de los hogares (ISFLSH), con un 3,1%, mientras que en el próximo ejercicio la construcción encabezaría los incrementos.
El euríbor seguirá bajando
Otra lectura que dejan las nuevas previsiones económicas de Funcas es que el euríbor mantendrá su tendencia a la baja en los próximos meses.
Según recoge el documento, "el euríbor a 12 meses ha descendido ininterrumpidamente, con la excepción de enero de este año, hasta situarse en el 2,4% en marzo (con una bajada prácticamente nula respecto a febrero)", aunque en abril su caída se ha acelerado y registra una media mensual provisional del 2,16%, anticipando nuevas bajadas de los tipos de interés por parte del BCE ante la incertidumbre económica y la inestabilidad financiera provocada por la política arancelaria de EEUU.
Para la fundación, el escenario más lógico es que el indicador de referencia para la mayoría de las hipotecas variables en España siga bajando, hasta terminar el año en torno al 2%, casi siete décimas por debajo de lo que estimaba hasta ahora. Y también vaticina descensos adicionales en 2026, año en el que el euríbor podría caer hasta el 1,75%, con una rebaja de medio punto respecto a su anterior pronóstico.
Su escenario central, por tanto, es que las cuotas de las hipotecas variables sigan reduciéndose a corto plazo, aunque el ahorro que traerán las revisiones de las condiciones cada vez será más reducido.
Estas previsiones se sustentan en la teoría de que el BCE seguirá bajando los tipos de interés en la eurozona. Ya en la reunión de abril, el Guardián del euro decidió bajar otros 25 puntos básicos el precio del dinero, hasta el 2,25%, lo que supuso un cambio en la estrategia de parón que dejó entrever en marzo. Pero, según Funcas, la incertidumbre global podría traer recortes adicionales de los tipos de interés, coincidiendo con lo que prevé el banco de inversión estadounidense Goldman Sachs, que espera tres movimientos a la baja consecutivos hasta septiembre (lo que dejaría la tasa rectora en el 1,5%) si no hay cambios sustanciales al alza o a la baja en las perspectivas económicas.
El impacto de los aranceles en la economía española
El centro de análisis de Funcas prevé que la economía española crecerá en 2025 un 2,3% y un 1,6% en 2026 y estima que la guerra comercial restará tres décimas al crecimiento económico de este año y cuatro adicionales al del próximo ejercicio. Aun así, el año que viene el PIB superaría por primera vez la barrera de 1,7 billones de euros.
En un escenario central (en el que se mantiene la actual política arancelaria), el 'think tank' estima que ese efecto de los aranceles sobre la economía española "será negativo, pero limitado", por lo que estiman que la economía española seguirá creciendo con fuerza en el horizonte temporal analizado.
"Es un nivel indudablemente cómodo, confortable, sobre todo, si nos comparamos con lo que está ocurriendo globalmente", aseguró Carlos Ocaña, director general de Funcas, durante la presentación de las nuevas previsiones. No obstante, detalló que "nuestra exposición al comercio en EEUU es relativamente pequeña. El daño viene del impacto si el resto de Europa se estanca o incluso se contrae, si se mantiene la incertidumbre".
De las siete décimas de crecimiento que restaría la guerra comercial a la economía española entre 2025 y 2026, 2,5 décimas se deberían al impacto directo de los aranceles en las exportaciones y 4,5 décimas a la desaceleración de la economía norteamericana y sus derivadas en el comercio internacional y, en particular, en los mercados europeos.
Sin embargo, en un escenario más pesimista en el que la guerra comercial y la incertidumbre se prolongan en el tiempo, el impacto de los aranceles para la economía española podría alcanzar el 1,2% del PIB en dos ejercicios, lo que limitaría el crecimiento económico de España al 2% este año y al 1,4% el próximo.
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