Estas viviendas están ubicadas en más de 15 municipios de la comunidad
Dos expertos valoran la compra de pisos de la Generalitat a InmoCaixa: “mejor construir acción pública con innovación”
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Tras el anuncio del presidente de la Generalitat de Catalunya, Salvador Illa, de la construcción de 50.000 pisos de alquiler social en 2030, el ente ha ido comunicando varias medidas para frenar el problema del acceso a la vivienda en la comunidad. Ahora, compra 1.000 pisos propiedad de InmoCaixa, por un importe de 87,2 millones de euros.

La finalidad: aumentar el parque público catalán de vivienda de alquiler para convertirse en vivienda protegida permanente. Estas viviendas están ubicadas en más de 15 municipios de la comunidad. ¿Es una buena medida? ¿Reduce el problema de acceso a la vivienda en Catalunya?

Robin Decaux, CEO y cofundador de Equito, cree que esta compra es un paso positivo para reforzar el parque público, pero no resuelve el fondo del problema. “Los países que han logrado mejorar el acceso a la vivienda no se han limitado a comprar stock existente; han ampliado oferta, acelerado licencias y movilizado inversión privada con modelos innovadores”.

El gran problema de escasez de vivienda en Cataluña

Mientras que Maribel Martínez, arquitecto técnico & Project Manager, gerente de Bel.lar Espais y asesora colaboradora de Iad España, apunta que el país arrastra un déficit estructural de entre 450.000 y 600.000 viviendas para equilibrar la oferta y la demanda. Cada año deberían construirse 200.000 unidades nuevas, pero la realidad es que solo se finalizan unas 85.000 (dato de 2025).

Dos expertos valoran la compra de pisos de la Generalitat a InmoCaixa: “mejor construir acción pública con innovación”
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“En Cataluña, el problema del déficit y del acceso a la vivienda se acentúa debido a las políticas realizadas por los últimos gobiernos en esta materia”, opina.

También habla de la escasez Decaux, “seguimos teniendo un déficit estructural de vivienda asequible. Sin agilizar trámites, sin rehabilitación a escala y sin abrir la puerta a nuevas formas de financiación, la oferta no crecerá al ritmo que necesita la población. La experiencia europea es clara: las soluciones que funcionan combinan obra nueva, regeneración urbana y tecnología para atraer capital y profesionalizar la gestión”.

“A salto de mata”

Para Martínez “cualquier noticia relacionada con la dotación de vivienda para el parque público es positiva. Ahora bien, ¿por qué apenas se informan las promociones de obra nueva impulsadas por la Administración (¿será que son pocas?) y, en cambio, siempre se publican en los medios las grandes operaciones de compra de la Generalitat?

La experta menciona que desconoce cómo son las viviendas que ha adquirido la Generalitat: su ubicación, su metraje (¿son pisos de 36 m²?), su estado (¿están para entrar a vivir o requieren actualización?)… “En definitiva, todos aquellos aspectos que determinan el valor real de un activo inmobiliario. Es difícil saber si se están comprando a un precio justo y poder valorar con criterio la idoneidad de este tipo de operación”, destaca.

Martínez critica que es mucho más fácil aumentar el parque público a golpe de chequera que modificando los planes urbanísticos o agilizando los trámites de concesión de licencias, “medidas mucho más sostenibles a largo plazo y que son la verdadera clave para la recuperación del parque inmobiliario”.

La experta reclama que los políticos deberían publicar también información sobre qué medidas urbanísticas están adoptando para desbloquear la construcción de nuevas viviendas, “qué iniciativas existen para facilitar el acceso a la vivienda y cuál es el plan de construcción a cinco años vista”.

Martínez remarca que da la sensación de que “vamos a salto de mata”. ¿No se puede planificar y establecer planes de acción serios, como hacemos en cualquier empresa? “Eso sí, sin tanto poder, sin tanta influencia y sin el dinero de los ciudadanos”, remata Martínez.

La oportunidad está en construir un modelo más ambicioso que complemente la acción pública con innovación. Así lo ve el responsable de Equito: “herramientas como la tokenización o la digitalización integral de la gestión permiten captar ahorro ciudadano, acelerar proyectos y poner en uso viviendas que hoy están infrautilizadas. Si queremos impacto real, necesitamos escalar producción, no solo redistribuir lo que ya existe”.

“Comprar es útil: transformar el sistema es imprescindible”

Para que la medida tenga impacto sostenido, "debe ir acompañada de tres palancas. Primera, más oferta nueva: acelerar planeamiento, licencias y obra para que el mercado incorpore vivienda asequible cada año, no solo mediante compras puntuales”. Segunda, rehabilitación a escala: movilizar vivienda vacía o deteriorada con programas que hagan viable su puesta en alquiler social y asequible. 

Tercera, según el experto, financiación e inversión complementaria: modelos donde el sector público fija objetivos y reglas y el capital privado ayuda a escalar producción. 

Para el experto, Catalunya puede liderar este cambio si apuesta por un enfoque más abierto, más ágil y más colaborativo. “Abierto a alianzas público-privadas y con PropTech para producir y gestionar vivienda asequible; ágil en la tramitación con licencias más rápidas y procesos digitalizados que reduzcan años a meses; y colaborativo mediante esquemas de co-inversión y co-gestión donde la Administración aporta suelo, garantías o demanda y el sector privado aporta capital, ejecución y tecnología. Comprar es útil. Transformar el sistema es imprescindible”.