Barcelona
Wikimedia commons

El Ayuntamiento de Barcelona ha arrancado 2026 con el presupuesto municipal más elevado de su historia, unas cuentas que superan por primera vez los 4.180 millones de euros y que sitúan la vivienda como una de las grandes prioridades del mandato. En un contexto marcado por la dificultad de acceso al alquiler y la compra en la capital catalana, la partida destinada a políticas de vivienda crece un 33% respecto al año anterior y roza los 240 millones de euros.

El aumento presupuestario se produce sin subidas de impuestos a familias, autónomos y pequeñas empresas, una de las ideas fuerza del nuevo presupuesto aprobado por el consistorio. Desde el Ayuntamiento de Barcelona subrayan que el refuerzo de la inversión en vivienda busca dar respuesta a una de las principales preocupaciones ciudadanas y ampliar las herramientas públicas para incrementar la oferta asequible en la ciudad.

Del total destinado a vivienda, una parte relevante se dirige a la promoción y gestión del parque público, con más de 80 millones de euros orientados a la construcción y administración de vivienda protegida, especialmente en régimen de alquiler. A ello se suman alrededor de 50 millones para programas de rehabilitación, con el objetivo de mejorar el parque existente, hacerlo más eficiente y prolongar su vida útil, en línea con las políticas de sostenibilidad urbana.

El presupuesto también contempla recursos para la adquisición de suelo y el impulso de nuevas promociones en ámbitos estratégicos, como el desarrollo urbanístico de La Sagrera, además de una dotación específica para ejercer el derecho de tanteo y retracto y facilitar la compra de viviendas por parte del sector público antes de que pasen al mercado libre. Junto a estas medidas, se mantienen y amplían las ayudas al alquiler y otras subvenciones dirigidas a colectivos vulnerables, como familias monoparentales o personas mayores de 55 años.

La apuesta por reforzar la inversión en vivienda llega en un momento de fuerte tensión del mercado inmobiliario en Barcelona, con precios que siguen en niveles elevados y una oferta limitada, especialmente en alquiler. Desde el gobierno municipal, encabezado por el alcalde Jaume Collboni, se defiende que el incremento del presupuesto permitirá acelerar proyectos ya en marcha y sentar las bases para ampliar el parque público en los próximos años, aunque el impacto real dependerá en buena medida de la capacidad de ejecución y de la colaboración con otras administraciones.

Con estas cuentas, la vivienda se consolida como uno de los ejes centrales del presupuesto municipal de 2026, junto a la atención social y la seguridad. El reto ahora será transformar la inversión récord en resultados tangibles en un mercado especialmente tensionado y en una ciudad donde el acceso a una vivienda asequible sigue siendo uno de los grandes desafíos estructurales.