El Banco de España avisa: la inflación se acercará al 6% si la guerra en Irán se alarga e intensifica

En un escenario severo, el PIB se moderaría al 1,9% en 2026 y al 1,1% en 2027. También espera menos crecimiento del empleo, una menor reducción del paro y un déficit público más alto
Archivo - El Gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá
José Luis Escrivá. gobernador del Banco de España Europa Press
Europa Press , Ana P. Alarcos

El Banco de España ha revisado sus previsiones económicas en un contexto de máxima incertidumbre por la guerra en Oriente Medio. Un conflicto que podría restar hasta cuatro décimas al PIB y disparar la inflación hasta casi el 6% si se prolonga en el tiempo y se intensifica. 

Según el organismo que dirige José Luis Escrivá, el escenario base establece un crecimiento económico del 2,3% para este año, una décima por encima de lo que pronosticaba inicialmente, gracias a que la actividad ha registrado un dinamismo elevado y superior a lo previsto tanto en el último trimestre de 2025 como en los primeros meses de este ejercicio, lo que permitiría un impulso superior al estimado en diciembre.

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No obstante, de cara al año que viene ha rebajado sus estimaciones para 2027 dos décimas, al 1,7%, y ha empeorado sus perspectivas para la inflación, hasta el 3% este año y el 2,5% el próximo.

Este mayor crecimiento de los precios refleja, fundamentalmente, la trayectoria reciente de la inflación, junto con el incremento de los precios energéticos a escala global, efectos que se verían compensados, en cinco décimas, por la reducción de la fiscalidad energética que aprobó el Gobierno la semana pasada y que ha sido convalidada en el Congreso.

Además, el Banco de España ha advertido de que el shock energético elevará la tasa de inflación en la segunda mitad de este año, una vez que se revierta la reducción de la fiscalidad energética contemplada en el plan del Gobierno, de modo que el ritmo de crecimiento de los precios llegaría a alcanzar en torno al 3,3% al final de 2026. 

De cara al año que viene, su previsión apunta a una inflación general del 2,5%, seis décimas por encima de lo previsto hace tres meses, como consecuencia de la evolución de los precios de las materias primas energéticas, la eliminación de las ayudas al transporte público a comienzos del año y el aumento previsto de la fiscalidad energética en la primavera de 2027 en comparación con el mismo período de 2026.

Una inflación del 6% si la guerra se alarga e intensifica

En su ejercicio, el Banco de España incorpora diversos escenarios alternativos, construidos sobre hipótesis relativas a la persistencia y el grado de disrupción en los mercados energéticos, a la volatilidad futura de los mercados financieros y a la propagación del shock energético a lo largo de la cadena de producción de la economía española.

En un escenario adverso, caracterizado por un aumento de los precios del petróleo y de la electricidad superior, el crecimiento del PIB se situaría en el 2,2% en 2026 y en el 1,5% en 2027, mientras que la tasa de inflación alcanzaría el 3,9% y el 2% en esos años, respectivamente.

Pero un escenario severo, basado en una mayor duración e intensidad del conflicto bélico, en 2026 la expansión de la actividad se reduciría hasta el 1,9% en 2026 y el 1,1% en 2027, mientras que la inflación se elevaría hasta el 5,9% y el 3,2% en esos años, respectivamente.

Freno a la creación de empleo y reducción del paro

Según el supervisor financiero, el ritmo de creación de empleo se desacelerará en los próximos trimestres. Si en el conjunto de 2025 el incremento del empleo fue del 2,7%, se prevé que dicho crecimiento se modere hasta el 2,2% en 2026 y el 1,3% en 2027.

La productividad por ocupado permanecerá débil en 2026 y repuntará en 2027. En 2026, su evolución reflejará la menor creación de empleo anticipada, mientras que en 2027 las dinámicas previstas para el crecimiento del empleo y del PIB situarían el avance de la productividad en torno al 0,4%, cerca de su promedio histórico.

Por su parte, la tasa de paro reduciría su ritmo de mejora en el horizonte de proyección con respecto a lo observado en los años precedentes, con un descenso previsto de seis décimas en 2026 y de tres décimas en 2027, hasta alcanzar el 9,9% y el 9,6%, respectivamente.

Mayor crecimiento de la remuneración por asalariado

El organismo ha advertido de que el mantenimiento de un cierto tensionamiento en el mercado laboral durante el primer trimestre de 2026 -como pone de manifiesto la persistencia de niveles elevados de la ratio entre vacantes y personas que buscan empleo-, así como el shock energético, podría ejercer presiones al alza sobre la remuneración por asalariado en los próximos trimestres.

Así, prevé que la remuneración por asalariado de la economía de mercado crecerá por encima de lo contemplado anteriormente, si bien mantendría una trayectoria de desaceleración. En concreto, se anticipa que esta variable aumentará un 4,1% en 2026 y un 3,9% en 2027, tres y cinco décimas más de lo previsto en diciembre, respectivamente.

El déficit empeorará 

Las nuevas proyecciones económicas del Banco de España sitúan el déficit en el 2,3% del PIB en 2026 y 2027, lo que supone un empeoramiento de dos décimas respeto a la anterior previsión y una mejora de otras dos décimas de cara al próximo año.

El mayor dinamismo esperado de las variables macroeconómicas acarrearía un menor déficit público en general, pero en 2026 este efecto se ve condicionado por el paquete anticrisis del Gobierno, que tendría un efecto de en torno a un 0,5% del PIB. En 2027, la mejora del déficit se ve limitada por la mayor revalorización de las pensiones como resultado de la revisión al alza de la inflación esperada para 2026.

De su lado, las previsiones para la ratio de deuda sobre PIB se revisan ligeramente al alza en 2026 y a la baja en 2027 respecto a las proyecciones de diciembre, debido principalmente al mayor crecimiento del PIB nominal. Así, se espera que se sitúe en el 99,2% del PIB en 2026 y caiga al 98,1% en 2027.

Riesgo de desviación del gasto público

En lo referente al gasto neto computable a efectos de las reglas fiscales europeas, estima que existe un riesgo de que este crezca, en términos anuales en 2025, 2026 y 2027, por encima del límite superior máximo permitido de acuerdo con el plan fiscal estructural comprometido por el Gobierno y teniendo en cuenta el margen de flexibilidad contemplado en la normativa europea.

No obstante, en términos acumulados desde 2023, el incremento proyectado se situaría todavía dentro del margen de flexibilidad permitido en 2025, mientras que en 2026 existe un riesgo de desviación al alza, que aumentaría en 2027 como consecuencia del crecimiento previsto de las partidas que impulsan el gasto y del agotamiento del margen de desviación acumulado permitido por las nuevas reglas europeas.

1 Comentarios:

Jose GrAmerch
30 Marzo 2026, 12:36

¿Inflación del 6 % con las guerras contra Rusia e Irán? Mala cosa, que la Subida de Tipos de Interés que propone Cristina LaGarde no haría otra cosa que empeorar.
Pero ha habido cosas peores, p.ej., la Inflación del 18 % en tiempos del duque de sí mismo, Adolfo Suárez, inflación que nadie ha explicado. ¿O sí?

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