Prórroga forzosa de alquileres: el Supremo pone límites cuando no es vivienda habitual
El Tribunal Supremo ha vuelto a pronunciarse sobre los límites de la prórroga forzosa en los alquileres antiguos y sobre cuándo el propietario puede solicitar la resolución del contrato de arrendamiento. En una sentencia dictada el pasado diciembre, el alto tribunal analiza un contrato firmado en 1982 y concluye que el propietario puede recuperar la vivienda cuando logra acreditar que el inquilino no la utiliza de forma efectiva como residencia habitual y que la vivienda ha perdido la función de hogar que justifica la prórroga forzosa. El fallo interesa a propietarios e inquilinos con contratos anteriores al 9 de mayo de 1985.
