Los gastos de una vivienda en nuda propiedad, ¿cómo se reparten?
Ser nudo propietario de un inmueble supone que, a pesar de ser formalmente su dueño, no se tiene derecho a disfrutar de su uso, ya sea temporalmente o de forma permanente. En estos supuestos, el llamado 'pleno dominio' del inmueble se encuentra dividido en dos partes que disfrutan distintas personas: nudo propietario de un lado y usufructuario de otro. En el caso del primero, deberá hacer frente al pago de la comunidad, así como las reparaciones extraordinarias y la parte proporcional del seguro del inmueble (continente). En el caso del usufructuario, pagará los suministros de la propiedad y el IBI.
