Soy licenciada en periodismo, con más de 25 años de experiencia en diversos medios escritos y digitales. En idealista/news, colaboro en el mundo inmobiliario nacional y, más concreto, de Cataluña.
La escasez de viviendas es un problema latente en toda España. Tanto es así que el Banco de España cifra este déficit en 600.000 viviendas entre los años 2022 y 2025.
La digitalización y la expansión del teletrabajo han generado una transformación destacada en el mercado inmobiliario español, disparando tanto el alquiler como la compra de segundas residencias por parte de extranjeros.
Gesvalt ha elaborado su informe "Tendencias 2025: construyendo el futuro del sector inmobiliario", en el que identifica la persistente falta de oferta de vivienda, especialmente nueva y asequible, como el principal reto que marcará la evolución del mercado residencial durante el presente año.
La inversión inmobiliaria pasiva es un modelo en el que el inversor deposita el capital para ser gestionado por un profesional del sector. Está diseñada para quienes desean generar patrimonio, pero carecen de tiempo, conocimientos o contactos en el mundo inmobiliario.
El mercado residencial en Cataluña asciende de manera progresiva. Según los últimos datos del Colegio de Registradores, el primer trimestre de 2025 cerró con 29.685 compraventas, lo que supone un crecimiento del 11% respecto al trimestre anterior.
El Banco de España estima que faltan 600.000 viviendas en España. La escasez de casas es uno de los mayores problemas del sector y se buscan alternativas. Una de ellas es la vivienda industrializada que surge en el país y cada vez hay más proyectos con este tipo de construcción.
La inversión inmobiliaria en España y Portugal mantiene su dinamismo y mejora previsiones para 2025, según el informe Investment Guide for Property in Iberia 2025, elaborado por Prime Yield (Compañía del Grupo Gloval) en colaboración con el despacho Pares Advogados. En un contexto macroeconómic