España se mantiene, un año más, entre los países desarrollados que registra una menor libertad económica. Según la nueva edición del ranking que elaboran el Instituto de Estudios Económicos (IEE) y la Fundación Heritage, nuestro país se sitúa por debajo de la media de la Unión Europea y ocupa el puesto 31 los 38 que conforman la OCDE, lastrado por variables como el nivel de gasto público, el elevado déficit estructural, una deuda pública creciente y una presión fiscal excesiva que afecta tanto a empresas como a familias. El 'think tank' de la CEOE pide revertir la situación para evitar que se perpetúe "un entorno económico poco competitivo y vulnerable".