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Fracasa el plan de Fomento para convertir en hoteles los faros de España

Faro en Isla Pancha, Ribadeo (Lugo) / hoteles.net
Faro en Isla Pancha, Ribadeo (Lugo) / hoteles.net
Autor: Redacción

Hace cuatro años, el promotor José Luis López Braña convenció al ministerio de Fomento explotar los faros, esas construcciones en desuso pero en un exclusivo paraje, para darles un uso turístico. Parecía un plan perfecto. El pasado abril abría el primer hotel del proyecto ‘Faros de España’, en Ribadeo (Lugo). Y duró solo un mes. Desde 2013 es, junto a Barlovento (Islas Canarias), el único de los 150 faros que podrían tener un uso hotelero. No ha habido una demanda más.

El único faro-hotel inaugurado desde que arrancara el plan del ministerio es el de Isla Pancha, en Ribadeo (Lugo). Se trata de un edificio construido en 1857 que para acceder hasta él se debe cruzar un pequeño puente a pie y llegar al pequeño islote. Pero poco duró. En mayo se cerró provisionalmente por el concello ribadense debido a unas irregularidades en las obras.

El singular hotel constaba de dos apartamentos, de unos 40 m2 cada uno. Disponía de dos habitaciones, un baño y unas vistas inigualables a la ría de Eo y al mar Cantábrico. Los precios rondaban los 200 euros la noche. Pero la polémica que arrastró durante años hasta su inauguración no le abandonó. Solo estuvo un mes abierto. 

El empresario responsable de impulsar este proyecto fue José Luis López-Braña, un miembro de la ejecutiva local del Partido Popular en el mismo Ribadeo. Además de las irregularidades en las obras, acumulaba protestas y una denuncia de la plataforma vecinal 'Por nuestro faro', quienes estaban en contra de la "privatización de una isla muy vinculada a la vida social y cultural" del pueblo.

Otros hoteles que podrían haber sido son el de Punta Insua, en Carnota (A Coruña), pero el concurso cayó. Barlovento (Islas Canarias), Trafalgar o Barbate parece que son faros que sí han tenido continuidad, con el mismo inversor detrás: Floatel GmbH, una empresa alemana que explota planes parecidos en Alemania e Italia.

Floatel empezó a mostrar interés en Mallorca, donde quiso abrir hoteles en seis faros pero recibieron múltiples críticas por "desnaturalizar y privatizar el litoral", aunque desde la firma alemana se mostraban reticentes a esa polémica, "estos edificios increíbles están en muy mal estado y hay que rehabitarlos y darles uso o los perdemos". 

Miguel Ramos, socio de Floatel, opina que “Tenemos que huir de presentar este proyecto como un hotel, porque la gente piensa en el Algarrobico y esto no tiene nada que ver”.