Los bancos están haciendo encaje de bolillos para mantener el atractivo de su oferta de cuentas remuneradas. Por un lado, hay que defender los márgenes en pleno descenso de los tipos de interés en Europa. Por otro lado, el sector necesita seguir captando nuevos clientes y, al mismo tiempo, defender los que ya tiene de las garras de la competencia. Por eso están ajustando sus ofertas con velocidades distintas y cambios de condiciones relevantes. Las mejores ofertas son las de Bankinter, que ofrece una rentabilidad de hasta el 2,5% TAE con domiciliación de ingresos, y Banco Sabadell, que paga el 2% TAE con un saldo máximo remunerado de 20.000 euros.