¿Cada diciembre llegas al fin de año con la cabeza y la casa a reventar? Las fiestas, los compromisos, el trabajo... todo se nos acumula. A pesar de que cada enero te prometes que este año sí terminarás tu proyecto o empezarás ese curso, la realidad es que no puedes tener foco si entras en 2026 arrastrando lo que no soltaste en 2025. El orden no es simplemente un gesto estético, es una herramienta mental. Si llegas con la cabeza y la casa llenas de acumulaciones y cosas pendientes, el arranque de enero será forzado en lugar de natural.