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Cuidado de plantas: estas ideas prácticas te ayudarán a mantenerlas cuando te vayas de vacaciones

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Autor: @Lucía Martín (colaborador de idealista news)

Llega el momento de preparar las maletas para disfrutar de unos días de descanso y empiezas a darle vueltas a la cabeza: ¿qué hago con las plantas?

Porque no quieres volver de tus vacaciones y encontrarte tus plantas agonizando por falta de agua. La solución de familiares o amigos por el barrio tampoco es viable, porque todo el mundo ha huido del calor de la ciudad. Que no cunda el pánico, te vamos a dar unas prácticas soluciones para que tu vergel verde siga siendo de este color cuando vuelvas.

  • Si tienes un jardín o una terraza, es relativamente fácil: si dispones de un grifo basta con instalar un riego automático. Puedes elegir diferentes sistemas: aspersores, difusores o goteo. Su instalación no es tan compleja como puedas pensar: hay programadores muy básicos que funcionan con pilas y van conectados directamente al grifo.
  • Si lo que tienes son plantas en el balcón o el interior de casa, ahí van unas soluciones. Puedes por ejemplo, optar por las macetas autorriego. Están bastante logradas, estéticamente hablando, o sea que puede ser una solución para tus plantas todo el año, no solo durante tus vacaciones. Estas macetas tienen un compartimiento en el fondo que sirve para almacenar el agua. Este depósito irá suministrando el agua en cada momento, lo único que tendrás que hacer es rellenar el depósito (hay distintos niveles). Suelen tener un testigo que te avisa del nivel del agua, no apures demasiado ni tampoco llenes más del tope, que puedes dañar las raíces.
  • Otra posibilidad, mucho más económica, son los conos dosificadores. En ellos puedes enroscar botellas de plástico. Es muy fácil de utilizar: clavas el cono cerámico en la tierra e irá suministrando el agua de la botella poco a poco. Una botella de dos litros puede durar aproximadamente, unos 15 días. Fíjate, cuando lo compres, en el color que tiene, puesto que esto indica su porosidad: cuanto menos poroso, más despacio suministra el agua de la botella. Existen también unos modelos de cono que, en lugar de enroscar la botella, tienen unos tubos que se deben introducir en un recipiente con agua. Un detalle importante: el recipiente de donde se obtiene el agua debe ponerse por debajo del cono. Esta solución está muy bien porque de un mismo recipiente puede regar diferentes macetas.
  • También está el agua gelificada: tiene forma de gel y suministra poco a poco el agua a las plantas. Únicamente hay que ponerlo en contacto con la tierra, depende del formato en el que se presente deberás colocarlo de una u otra forma (los hay que son tan sencillos como abrir el gel y ponerlo en contacto con el sustrato de la planta). También existe este producto en seco y en forma de bolitas decorativas.
  • Si no te apetece comprar y quieres tirar de soluciones “caseras” seguro que te suenan éstas: la botella de plástico es un clásico y tiene muchas variantes, la más común es hacerle un agujero diminuto, con aguja, en el tapón de la botella. De esta forma el agua cae poco a poco. Se pone la botella boca abajo en el sustrato y santas pascuas. Otro truco muy conocido es el de la cuerda de algodón: pones un extremo en la tierra y el otro extremo sumergido en el agua de un recipiente.

Cuidado: que no se te pase por la cabeza dejar las macetas encima de un recipiente con agua, no es ninguna solución, es más, es contraproducente porque lo más probable es que te encuentres tus plantas muertas cuando vuelvas de tu descanso.