Información sobre vivienda y economía

Manual del perfecto anfitrión: 12 consejos para recibir invitados en casa y no meter la pata

Pixabay
Pixabay
Autor: @Lucía Martín (colaborador de idealista news)

Ya es tarde: en un momento de locura transitoria, dijiste a tus amigos (o a tus padres o a tus suegros, lo mismo da) que este año te encargabas tú de la cena de Nochebuena. O de la comida de Navidad. Da igual la fecha: ahora, pasados unos días, eres consciente del 'marrón' que te viene encima. O sea, recibes tú en casa y todo tiene que estar perfecto. O casi.

Que no cunda el pánico: te vamos a dar una serie de consejos o más bien, te vamos a enumerar una serie de errores que la gente comete, sin darse cuenta, cuando recibe en su casa. El chef Jon Giraldo, del restaurante Ovnew en Barcelona, sabe bien lo que es recibir en su casa, por eso se ha prestado a darnos estos consejos. Toma buena nota:

  • Las velas aromáticas y los olores: puede que te tiente la idea de poner unas velas aromáticas, de las que más te gusten. Maderas, canela, rosas, azahar… Da igual el aroma lo esencial es que, sobre todo, no las pongas en la mesa donde vais a comer o a cenar, porque ese aroma tan rico puede enmascarar el resto de aromas de los platos y acabar siendo un tótum revolutum para nada agradable. “Son bienvenidas las velas de aceites esenciales, mejores cuanto mejor sea su calidad. Pero las aromáticas en la mesa, nunca. Deben ponerse en las esquinas de la casa, en un pasillo que sirva de paso… En la mesa unas velas dan calidez y generan buen ambiente, pero deben ser siempre sin olor”, aconseja.
  • Evita los perfumes muy intensos: suena el timbre, estás terminando de arreglarte y ¿qué haces en ese justo momento? Perfumarte con ese perfume que te ha costado unos buenos cuartos. Pues muy mal: “Ojo con los perfumes demasiado intensos, puestos justo en el momento en el que llegan los invitados, porque se producirá ahí una mezcla de olores. Tu perfume, el que se ha puesto el invitado que seguro se lo ha puesto nada más salir del coche... No, es mejor perfumarse por la mañana o unas horas antes”.
  • Un poco de orden y concierto: “Ojo con las pantuflas y las chanclas a la vista, no aporta nada, es un calor de hogar que no hace falta”.
  • Cuida el mantel: debe estar siempre impoluto, sin manchas. “Y siempre planchado y ojo, se plancha encima de la mesa, ya verás que te queda como de restaurante”.
  • Las copas para el vino: “Hay copas por muy poco dinero así que por favor, el vino en copas, no en vasos de vino. Y el cava no va en vasos de plástico, de forma general, evita poner plásticos en tu mesa”.
  • Limpieza: damos por sentado que habrás hecho una limpieza más o menos exhaustiva antes de recibir pero siempre hay un olvidado en estas cosas. Las cortinas: “Pasa la aspiradora porque si hay invitados con alergia al polvo o ácaros, le facilitarás el estar a gusto en la cena”.
  • Aceites y salsas: “Puede que tengas un aceite estupendo del que quieras presumir, o una salsa que trajiste de ese viaje que está exquisita. Y la pones en la mesa pero a menudo se nos olvida limpiar el recipiente y cuando el invitado va a cogerlo, está pegajoso. Cuidemos estos detalles, por favor”.
  • Bebidas: “Son muy de agradecer las aguas infusionadas y no cuesta nada hacerlas. Unas rodajas de limón, o unas fresas picaditas que metes en la jarra, es algo muy pintón y que no requiere de esfuerzo”.
  • El olor de tu casa: “Es muy agradable el olor de una casa donde se está cocinando,  pero no te pases. Antes de que lleguen tus invitados, refresca abriendo todas las ventanas. Ventila”.
  • Alergias: “Como cada vez son más habituales, es un detalle que preguntes previamente a la elaboración de los platos si hay alguna intolerancia o alergia. Y si alguien es celíaco, no cuesta nada poner unos panes sin gluten”.
  • Vinos: “No hay que romperse la cabeza buscando vinos de otros países, hay muy buenos vinos nacionales, pon en valor lo del país”.
  • La comida: no, la cena con tus suegros y la abuela no es el momento de ponerse creativos y de querer innovar. “En lo que a platos se refiere, hay que ir a por lo seguro, lo que sabes que te sale bien, sea un plato tradicional o uno asiático, pero que ya hayas preparado otras veces y que estés seguro del resultado. No hay que querer sorprender al invitado con platos que no manejas”, aclara. Y si quieres sorprender con algo que has traído del pueblo, no te cortes: “Tú puedes pensar que ese queso traído del pueblo es muy humilde, pero a los invitados les va a encantar, ellos agradecen las raíces, pero no las del pelo”, finaliza riendo, el chef.