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Recibes invitados en casa y no quieres cocinar: consejos para elegir un buen catering

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Autor: @Lucía Martín (colaborador de idealista news)

Un día es un día y a ti no te apetece pasarte la víspera de Navidad entre platos en la cocina, embadurnada de harina, como cantaba la sintonía de aquel famoso programa culinario de los ochenta. El catering es la respuesta a tus plegarias.

Pero ojo, no cualquier vale cualquier catering, como podrás imaginar. Evidentemente, una búsqueda rápida en Google te propone mil y unas propuestas de catering, pero, ¿cómo elegir bien para que tú quedes como la perfecta anfitriona y tus invitados se vayan relamiéndose cual mininos? ¿En qué debes fijarte para que tu elección sea una apuesta segura?

Un clásico error es pensar que para valorar el catering tienes que ceñirte a la comida y es que este servicio es muy amplio y comprende muchas cosas, la comida, por supuesto, pero también, la decoración, la vajilla, los camareros, si es que se trata de un evento más importante…

Isabel Maestre, una embajadora del catering con más de 35 años de experiencia, nos da los siguientes consejos a la hora de contratarlo:

  • Abordemos un tema básico, si es que quieres desentenderte de todo: la vajilla. “Sobre la vajilla pensamos en clásico. Un gran conjunto de buena porcelana es un acierto en cualquier ocasión, pero sobre todo en Navidad. En nuestra cabeza no entra la opción de una vajilla desechable, aunque esté elaborada con materiales reciclados, pensamos que lo más sostenible siempre es no desechar. Por eso apostamos por vajillas de muy buena calidad y atemporales, para poder darles una larga vida”, comentan.
  • Productos de temporada: “Un buen catering también se debe a las estaciones y las inclemencias del tiempo. Siempre intentamos conseguir lo mejor, y si no lo conseguimos, adaptamos el menú a los ingredientes que estén en mejor momento. Si la temporada de trufa se retrasa y no tenemos el producto madurado, avisamos al cliente y le ofrecemos una alternativa que asegure un servicio perfecto. Si eso modifica el precio del menú, se adapta al nuevo plato”. 
  • Servicio totalmente personalizado: “Nuestros presupuestos nunca son cerrados, ofrecemos al cliente una serie de menús porque siempre es importante darle una referencia, pero todos nuestros servicios son personalizados desde el menú hasta la vajilla y la decoración; incluyendo el perfil de camareros que atienden el evento. Tras conversaciones con el cliente y regulares pruebas de platos, el cliente recibe una propuesta con presupuesto cerrado”.
  • La comida, por fin: “Otra de las variables que hacen de un evento un éxito o un desastre es la cantidad de comida y servicio. Algunos clientes dan por sentado que siempre hay más comida de la necesaria, y piden catering para menos personas de las que acuden al evento, en el caso de que hablemos de la organización de un evento. Esto es un momento delicado que siempre intentamos salvar sacando más bandejas, que siempre llevamos de emergencia”, añaden. Evidentemente, cuando se trata de una cena o comida familiar, es más fácil valorar la cantidad de comida. 
  • Intolerancias, alergias: Es importante que el servicio de catering pueda ofrecer alternativas en caso de que alguno de los invitados presente alguna intolerancia, o sea vegetariano, vegano…

Un chef a domicilio

Aparte del catering existe otra opción de lo más innovadora, la de que un chef venga a cocinar y servir la comida a tu domicilio y no es tan cara como puedas imaginar. Supper Stars presenta una comunidad de cocineros con experiencia en los mejores restaurantes del mundo.

Cada uno de ellos ofrece un menú cerrado (40 euros, 55 euros y más de 75 euros por persona, aunque los festivos de Navidad los menús empiezan en 100 euros por persona): se elije el chef y un menú y se acordará la hora de llegada del chef, que también preguntará sobre posibles intolerancias y alergias de los invitados. El día del evento, el chef traerá todos los ingredientes y utensilios necesarios para prepararlos. Prepara, sirve la comida y al final recoge la cocina dejándolo todo como lo encontró.

Con estas alternativas recibir invitados en Navidades nunca ha sido tan fácil... y tan poco cansado.