Quienes disfrutan haciendo ejercicio suelen practicarlo en casa durante el invierno. Correr o montar en bicicleta es más complicado porque el tiempo es peor, hay menos horas de luz e ir al gimnasio con frío también da más de pereza. Sin importar si lo haces a diario o de manera esporádica, disponer un espacio específico te ayudará a cumplir tus rutinas con más alegría en estos meses fríos. Se suele pensar que lo primero que se necesita es una habitación grande, pero no es así. Grande o pequeño, lo primero que debes plantearte es qué objetivos tienes antes de decidir dónde irá tu gimnasio en casa.
Si tienes un salón grande, siempre puedes hacerle un sitio a la bici estática en un lugar en el que no moleste demasiado y desde el que puedas seguir la clase de 'spinning' que has seleccionado en YouTube. Si lo tuyo es el yoga, no es necesario mucho espacio para montar un rincón agradable. Sigue estos consejos para sacarle más partido a tu rato de deporte sin tener que preocuparte por si molestas o los vecinos o si tu hijo pequeño puede hacerse daño con las pesas.
Un buen espacio de almacenaje hará que disfrutes más de tu entrenamiento en casa
Este es quizá el aspecto más importante. Como dejes las cintas, las pesas, la pelota o los bloques de yoga sin ordenar, terminarás por aburrirte de verlos a todas horas. ¿Cuánto equipo tienes? ¿Te cabe todo en algún lugar del armario? Si no es así, hazle un hueco. Eso sí, tenlo todo siempre junto para tu comodidad. Además, al colocarlo en un sitio específico, no tendrás que preocuparte por si alguien se hará daño con él; lo que nos lleva al siguiente punto…
¿Alguien puede hacerse daño con las pesas? ¿Molestaré a los vecinos?
La seguridad es una de esas cosas que, en general, pasamos por alto en casa, pero que, y sobre todo si hay niños pequeños, no se debe descuidar. Concretamente en lo que al material para hacer ejercicio se refiere, si tienes pesas, aunque solo sean las de un kilo, guárdalas en una caja o un lugar al que no puedan llegar tus hijos. Haz lo mismo con las cintas. Ahora viene una cuestión farragosa. Pon un poco de esfuerzo en no molestar a tus vecinos. No se trata de que insonorices el cuarto, a no ser que lo tuyo sea el aeróbic con la música a tope, pero sí de que busques horas en las que molestes menos. Además, haz tu rutina sobre una esterilla acolchada.
Limpia el equipo al menos una vez por semana, aunque solo lo uses tú
En primer lugar, el espacio en el que haces ejercicio debe estar bien ventilado; sobre todo si vas a practicar ejercicio intenso, como montar en bicicleta estática. Por otro lado, cuida el material que usas. En los gimnasios se limpia a diario. Como en casa solo lo usas tú, puedes hacerlo una vez a la semana. Usa una bayeta húmeda con algo de jabón para las pesas y la esterilla.
Crear un ambiente a tu medida con la luz puede ser una buena idea
Hacer del lugar donde haces ejercicio un espacio agradable y que te motive es importante. La iluminación, por ejemplo, es un aspecto a cuidar. ¿Habías pensado en colocar unos led que pueden ir cambiando de color durante el rato si ese día te toca un entrenamiento más intenso? También puedes seleccionar una luz más tenue y agradable si vas a hacer yoga o estiramientos, por ejemplo. Además, despeja totalmente el espacio en el que vayas a hacer tu rutina. Evita que haya ropa, libros, juguetes, o cualquier otra cosa que visualmente te moleste, tirada por el medio. Recuerda: este es tu momento.
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