Quizás te estás planteando cambiar el suelo de tu casa y tienes muchas alternativas: laminado, cerámico, vinílico, de madera, de mármol… ¿Por cuál decantarse? Todas las opciones tienen pros y contras. Por ejemplo, los suelos cerámicos son muy resistentes y los mejores para zonas como baños, cocinas y patios, aunque también son más caros, mientras que la madera es la opción que aporta más calidez. El mármol es el más duradero y clásico, aunque es poroso y puede estropearse y absorber las manchas.