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Caixabank y Repsol confían más en el potencial económico de España que el propio Gobierno

Autor: Redacción

El año comienza con una batería de previsiones económicas, algunas muy optimistas y otras mucho más conservadoras. Hasta la fecha, los dos pronósticos más destacados del consenso son los de Caixabank y Repsol, que incluso confían más en el potencial del PIB doméstico que el propio Gobierno.

En concreto, el banco catalán estima que la economía española podría crecer este año un 2,6%, mientras que la petrolera espera hasta un 2,8%. Ambas previsiones superan a la previsión oficial que maneja el Ejecutivo (2,5%) y a la del panel de expertos de la Fundación de las Cajas de Ahorro (2,4%), que engloba a empresas privadas, despachos de abogados, bancos, institutos económicos y universidades. En cambio, el pronóstico más moderado es el del Centro de Predicción Económica, que sitúa el crecimiento en el 2,1%.

A pesar de que hay diferencias de hasta siete décimas entre la previsión más elevada y la más conservadora (eso es lo que aproximadamente está creciendo el PIB en un trimestre), lo cierto es que existen razones para pensar que la economía española puede mejorar en 2017 más de lo esperado por el consenso.

Y es que tanto Caixabank como Repsol pronosticaron el año pasado que la economía avanzaría un 3,3%, frente al 3,2% del Gobierno y la mayoría de analistas. Finalmente, y según ha adelantado la oficina económica de Moncloa, el PIB creció durante 2016 un 3,3%.

Las previsiones españolas desafían al FMI

Los datos de Funcas también dejan claro que los expertos domésticos y el Ejecutivo parecen haber hecho piña frente al Fondo Monetario Internacional (FMI), que esta semana ha publicado sus previsiones económicas mundiales para los próximos dos años.

En ellas, el organismo presidido por Christine Lagarde estima que el PIB de nuestro país crecerá un 2,3% este año, dos décimas más de lo que vaticinaba el pasado octubre. Se trata de la mejor previsión entre las grandes potencias europeas y empata con la de Estados Unidos. Aun así, el FMI confía menos en el potencial económico de España que el Gobierno, el consenso de Funcas y, por supuesto, que Caixabank y Repsol.