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González-Páramo (BBVA): “Los tipos de interés empezarán a subir a finales del año que viene”

El mercado debe empezar a mentalizarse de que el fin de los mínimos históricos de los tipos de interés está cada vez más cerca. El último experto que ha alzado la voz ha sido José Manuel González-Páramo, actual consejero ejecutivo de BBVA y miembro del Consejo de Gobierno del BCE entre 2004 y 2012.

En su opinión, el precio del dinero se mantendrá en el 0,0% en la eurozona durante un año y medio más, lo que significa que a finales del año que viene podríamos ver la primera subida de tipos de interés.

Eso es lo que ha asegurado González-Páramo durante una reunión del Círculo de Economía que se ha celebrado en Sitges, donde el experto ha explicado que 2018 será un año de cambios en Europa. 

“Los bancos centrales están en una fase de normalización de sus políticas. Es probable que el BCE sea más cauto que la Reserva Federal de EEUU (que ya ha empezado a subir los tipos de interés). Ahora bien, si la recuperación económica sigue su curso y la inflación (sobre todo la subyacente) avanza al objetivo, este debate llegará. Probablemente en junio haya un pequeño cambio en la comunicación del BCE y en otoño, una reducción adicional de la compra de activos. Entrando en 2018 es posible que esas compras se hayan detenido por completo, y no me extrañaría nada que veamos la primera subida de tipos a fines de ese año”, ha afirmado.

Su previsión coincide con la de muchos expertos. En líneas generales, el consenso de mercado prevé que el precio del dinero empiece a encarecerse entre finales del próximo ejercicio y primavera de 2019. Para entonces, esperan que el ritmo de recuperación económica de la eurozona se mantenga robusto y que se incrementen los precios hasta el nivel que busca el BCE: cerca del 2%, pero por debajo de dicho nivel.

Para este año, en cambio, las previsiones no esperan una inflación muy elevada, sobre todo la subyacente, que no tiene en cuenta ni los precios de la energía ni los alimentos por ser muy volátiles. 

De hecho, el propio BCE no contempla de momento retirar las medidas de estímulo extraordinarias que puso en marcha hace más de un año. El presidente de la máxima autoridad monetaria en la eurozona no quiere precipitarse en la toma de decisiones y ha dejado entrever en numerosas ocasiones que todavía no ha llegado el momento de finalizar las compras de activos y subir los tipos de interés.

La semana pasada, el banquero italiano presidió unas jornadas sobre estabilidad financiera celebradas en Madrid y lanzó varios mensajes: entre ellos, que el organismo no observa burbujas en el mercado inmobiliario, ni el crediticio y que los bancos todavía tienen margen para recortar sus costes operativos y mejorar así su rentabilidad. 

González-Páramo coincide con los argumentos del guardián del euro y alerta de que todavía existen riesgos políticos y económicos en la eurozona, sobre todo derivados del Brexit y del cambio de modelo productivo de China. El consejero ejecutivo de BBVA ha alertado deque "seguimos en un entorno de mucha fragilidad y que hay una desconexión elevada entre la economía y el entorno financiero".

Por ello, ha pedido acelerar las acciones políticas en Europa. “Hay un europeísmo instintivo en los ciudadanos y necesitamos acompañar esto con acciones de las autoridades y un discurso que explique qué significa ser europeo”, ha puntualizado. 

En su opinión, los países deben retomar su agenda de reformas ante la futura retirada de estímulos y es necesaria más integración en el marco de la UE. Por ejemplo, ha considerado necesario alcanzar una verdadera unión política, completar la unión bancaria, crear un fondo de garantía de depósitos único (FGDU), profundizar en la unión económica y acelerar la unión fiscal.

Para conseguirlo, podría ser clave la salida de Reino Unido de la UE. Y es que el Brexit podría permitir a los líderes europeos avanzar en el proyecto común más rápido que hasta ahora. Recientemente, Josep Prats, gestor de Abante Asesores, ha señalado que para Europa, acabará siendo una bendición que los británicos se vayan.