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Christine Lagarde, la única mujer en la lista de sucesión de Draghi al frente del BCE

Autor: Redacción

El mandato de Mario Draghi al frente del Banco Central Europeo (BCE) ha entrado en su recta final. En octubre del año que viene, el italiano dejará de presidir la máxima autoridad monetaria y financiera de la eurozona y ya están apareciendo quinielas de su sucesor.

A pesar de que durante años se ha creído que el presidente del banco central alemán (Bundesbank), Jens Weidmann, sería su relevo, la falta de apoyos por parte del Gobierno de Angela Merkel parecen haber diluido esta posibilidad. Según los rumores, la prioridad de Berlín está más en hacerse con el control de la Comisión Europea, más que del BCE.

¿Y quiénes optan a día de hoy por hacerse con el trono monetario en la eurozona? En la lista encontramos un miembro de la ejecutiva del organismo, varios gobernadores de bancos centrales de algunos países, así como la actual gerente del FMI. Repasamos sus nombres y las posibilidades que tiene cada uno:

Christine Lagarde, directora gerente del FMI

La exministra económica francesa y actual gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) es la única mujer de la lista y la única que no forma parte del BCE ni ha dirigido el banco central de su país. Esa es la principal barrera que debe salvar para alcanzar el trono del organismo, sobre todo si tenemos en cuenta que el vicepresidente, el español Luis de Guindos, tampoco ha liderado nunca el Banco de España.

Benoît Coeuré, miembro del Comité Ejecutivo del BCE

De nacionalidad francesa, Benoît Coeuré conoce de primera mano el funcionamiento del organismo al pertenecer al Comité Ejecutivo desde 2012. Es un candidato con apoyos en el seno del BCE y entre los países del norte de Europa. ¿El motivo? Ha ido endureciendo poco a poco su discurso hasta situarse dentro de los llamados ‘halcones’, la facción del banco partidaria de retirar cuanto antes los estímulos extraordinarios que la entidad ha puesto en marcha en los últimos años para frenar los efectos de la crisis. Su principal escollo es una normativa interna del banco, que impide que los miembros del Comité puedan llegar a convertirse en presidentes.

François Villeroy, gobernador del Banco de Francia

El actual primer espada del Banco de Francia (llegó al cargo en 2015) es otro posible sucesor de Draghi. Habla alemán con fluidez y trabajó en uno de los bancos más potentes de Europa (el galo BNP Paribas). Además, no tiene el impedimento de su compatriota Coeuré para acceder a la presidencia del BCE, ya que no forma parte del Comité Ejecutivo, por lo que podría ser la candidatura principal de París. No obstante, podría pasarle factura que la autoridad monetaria ya ha tenido un presidente francés: Jean-Claude Trichet, antecesor de Draghi. Fue durante su mandato cuando el euríbor marcó máximos históricos.

Klaas Knot, gobernador del Banco de Holanda

Fue ministro de Finanzas de Holanda en el pasado y desde 2011 el banco central del país. Al igual que Coeuré, es uno de los halcones del BCE, aunque respaldó la decisión de Mario Draghi de hacer cualquier cosa para garantizar la supervivencia del euro. Su punto débil es que el organismo ya ha tenido un primer espada holandés: Dim Duisenberg. Fue el primer presidente del BCE, aunque no acabó su mandato: tras cuatro años en el cargo fue reemplazado por el galo Jean-Claude Trichet.

Philip Lane, gobernador del Banco de Irlanda

Es desde hace tres años la máxima autoridad del Banco de Irlanda y goza de buenas referencias en el Consejo de Gobierno del BCE, aunque su destino podría ser diferente a presidir el BCE. Aunque es un candidato, también podría convertirse en el futuro en el economista jefe del organismo, sucediendo al economista alemán Peter Praet.

Y es que su compatriota Sharon Donnery, una de las subgobernadoras del banco central celta, ha solicitado la presidencia del Departamento de Supervisión Bancaria del BCE. Así, y al igual que le sucede a Francia, es poco probable que Irlanda logre dos puestos de tan alto nivel en el organismo.

Ardo Hansson, gobernador del Banco de Estonia

Hansson es de nacionalidad estadounidense y desde 2012 preside el Banco de Estonia. Tiene varios puntos a favor: el país no tiene antecedentes en el BCE al ser uno de los últimos que se ha incorporado a la UE y además no ha apoyado con alegría el programa de compra de deuda bautizado como QE, por lo que Alemania le ve con buenos ojos. Sin embargo, Estonia tiene pocas posibilidades en el caso de que haya un candidato germano. 

Olli Rehn, gobernador del Banco de Finlandia

Olli Rehn fue comisario de la Unión Europa para Asuntos Económicos en los peores momentos de la crisis y este verano se ha convertido en el primer espada del banco central finlandés. Su país es uno de los que ha mostrado más a favor de retirar pronto las medidas extraordinarias como el QE, junto con Alemania y Holanda. A pesar de que ese es uno de sus puntos fuertes, en el momento de suceder a Draghi llevará apenas 15 meses como gobernador del banco de su país.

Erkki Liikanen, exgobernador del Banco de Finlandia

Liikanen tiene una ditalada experiencia en política monetaria e internacional. A pesar de que está retirado, fue durante más de una década el gobernador del Banco de Finlandia y también fue comisario de su país en la UE. Al igual que su compatriota Olli Rehn, su candidatura está bien vista por el norte de Europa, incluso mejor que la del alemán, Weidmann. Su principal obstáculo es la edad: de ser nombrado presidente del BCE, terminaría su mandato con más de 75 años.