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Jarro de agua fría a los afectados por el IRPH: la Audiencia de Madrid niega que sea abusivo

La Audiencia de Madrid descarta que haya falta de transparencia

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Autor: Redacción

La Audiencia Provincial de Madrid ha desestimado íntegramente el recurso de apelación presentado por dos particulares y ha fallado que la aplicación de la cláusula hipotecaria denominada IRPH-Cajas no es abusiva, tal y como ya señaló en primera instancia el juzgado de lo Mercantil nº 11 de Madrid. El tribunal asegura que en este caso no hubo falta de transparencia.

Se trata de la primera sentencia que dictan los tribunales madrileños desde la resolución sobre esta materia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE,) el 3 de marzo de 2020. Esta sentencia, que cuenta con un voto particular, declara que en el caso enjuiciado (una hipoteca solicitada al Banco Sabadell) no se puede hablar de falta de transparencia en la cláusula IRPH-Cajas, ya que, a juicio de los magistrados, no es aplicable la doctrina jurisprudencial según la cual la abusividad, entendida como desequilibrio sustancial en perjuicio del consumidor, es inherente a la falta de transparencia en la medida que esa falta de transparencia le impide comparar correctamente entre las diferentes ofertas existentes en el mercado.  

“En el caso de la cláusula suelo –recoge la sentencia-, la falta de transparencia material se identifica, sin más, con el desequilibrio entre precio y prestación sin necesidad de una constatación adicional de ese desequilibrio. El déficit de información hace que el usuario, persuadido de que concertó un préstamo a interés variable, vea defraudada su expectativa al respecto al comprobar que, en función del comportamiento de una variable que se encuentra plenamente imbricada en el contrato, el interés va a comportarse como interés fijo. En definitiva, el usuario no capta adecuadamente la carga económica de la cláusula al no percatarse de que el régimen de interés variable bajo el que concertó el préstamo puede dejar de operar”.

Sin embargo, y por el contrario –aclara la resolución-, “en el caso de la cláusula IRPH no sólo no existe identidad entre la falta de transparencias y el desequilibrio precio/prestación, sino que ni siquiera concurre vínculo causal entre aquélla y éste. En estos casos la frustración de expectativas que se denuncia por el prestatario no se genera por un comportamiento indeseable y no previsto del índice elegido (IRPH) sino por la correlación apreciable entre el comportamiento de dicho índice y el de otro índice que es por completo ajeno al contrato (el Euribor)”.

“En definitiva –concluyen los jueces-, en el caso de la cláusula IRPH ni el exquisito cumplimiento del deber de información evitaría la clase de desequilibrio que se denuncia ni su total incumplimiento sería capaz de provocarlo”. Contra esta sentencia cabe recurso de casación ante el Tribunal Supremo.

Esta decisión contrasta con las, al menos, cuatro sentencias conocidas dictadas por Juzgados españoles que han decidido anular la cláusula de intereses remuneratorios que contiene como referencia el IRPH (Índice de Referencia de los Préstamos Hipotecarios), por falta de transparencia. Este indicador es sustituido por el euríbor.

Las sentencias (una de un Juzgado de Burgos, dos de un Juzgado de Lérida y la última conocida, de 20 de abril de 2020, de Palma de Mallorca), siguen la doctrina dictada por el Tribunal Europeo, en su sentencia del pasado 3 de Marzo de 2020, contraria a la dictada por el Tribunal Supremo en Diciembre de 2017. Europa considera que el IRPH, aunque sea un índice oficial y publicado en boletines oficiales, puede y deber ser sometido al control de abusividad y de transparencia. Carmen Giménez, abogada titular del despacho G&G Abogados, puntualiza que esto significa que son los jueces nacionales los que deben controlar si por parte del profesional, y en el momento de su comercialización, se facilitó, al consumidor, la información precontractual obligatoria, para que este último pudiera adoptar una decisión meditada y fundada para contratar precisamente ese índice y no otro.

Giménez recuerda que los bancos que han sido condenados, hasta la fecha, son Caixabank y Banco Popular (que actualmente es el Banco Santander).

En esencia, dichas cuatro sentencias plantean en los casos analizados individualmente (cabe recordar que en el asunto que llegó al TJUE el Abogado General apreció, en sus conclusiones, que en ese caso concreto la comercialización había sido transparente), que:

  • Existe una falta de precisión en la definición del IRPH, estableciéndose que su definición se encuentra en una Circular, por lo que se trata de una cláusula con remisión normativa, lo que no se puede considerar como válido a efectos de información precontractual.
  • El IRPH presenta una especial complejidad, tanto por su configuración, como por su fórmula de cálculo, lo que lo convierte en un elemento idóneo para el control judicial de transparencia y, por tanto, para analizar si el profesional facilitó al consumidor una información precontractual adecuada que llevara a este último a comprender, no solamente el mecanismo de aplicación del índice, sino también de qué manera se iba a comportar económicamente a lo largo de  la vida del contrato de préstamo, y por tanto, cómo iba a influir en la propia economía del consumidor.
  • Se analiza en alguna de las mencionadas sentencias que no se facilitó al consumidor información por la que se indicara la posibilidad que tienen, Cajas y/o entidades, de influir en el IRPH, así como tampoco que para su cálculo se tomaba en consideración la TAE (Tasa Anual Equivalente), comprensiva de comisiones y gastos.

Las consecuencias de dicha declaración de nulidad (siguiendo las instrucciones establecidas por el TJUE) no pasan por dejar el préstamo sin intereses, pues desnaturalizaría su carácter mercantil, “puesto que la intención del profesional no es que sea gratuito”, aclara Carmen Giménez. Por tanto, lo que se hace es reintegrar la cláusula, determinándose que el préstamo se debe recalcular desde su inicio con el tipo de interés euríbor, debiendo de reintegrarse al consumidor los intereses pagados en exceso durante la aplicación del IRPH, más los intereses legales de dichas cantidades desde cada uno de los pagos.

Cómo se puede reclamar el IRPH

Se recomienda ponerse en manos de un profesional cualificado y con experiencia en asuntos bancarios, desde su inicio, quien tras el estudio de su préstamo hipotecario y de cuanta información precontractual, o en el momento de formalización del contrato, se le entregara, le indicará sobre la viabilidad de su reclamación. Recuerda que no todas las reclamaciones son viables, y que hay que estudiar cada caso concreto, además de que el IRPH se ha de reclamar individualmente y no de manera colectiva.

Será este profesional quien le redacte la reclamación extrajudicial previa a la entidad, quien tiene un plazo para contestar de dos meses. Transcurrido dicho plazo, si la entidad no ha contestado o lo ha hecho negativamente a sus intereses, se podrá proceder a interponer la demanda ante el juzgado competente, la que precisará de la intervención de Abogado y de Procurador.