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Las ventajas y la letra pequeña de las cinco hipotecas variables más competitivas del momento

En 2021 asistimos a un nuevo impulso de la banca en la guerra hipotecaria. Con unos tipos de interés en mínimos históricos, las entidades siguen mejorando las condiciones de sus ofertas para poder captar nuevos clientes a través de la financiación para la compra de vivienda.

Según los datos que maneja idealista/hipotecas, Evo Banco, Abanca, Kutxabank, Openbank y Pibank son las que ofrecen las mejores hipotecas variables en marzo de 2021 y, aunque tienen puntos en común, también hay diferencias. En términos generales, todas pueden contratarse a un plazo de hasta 30 años y establecen un tipo de interés inferior a euríbor + 1% si el cliente decide aplicarse bonificaciones, aunque durante el primer año de vida del préstamo el interés es superior. Además, y mientras algunas no establecen comisiones por abrir la hipoteca o cancelarla de forma anticipada, otras sí que aplican penalizaciones. Repasamos las principales condiciones de las cinco hipotecas variables más destacadas del momento:

Hipoteca variable de Evo Banco

Evo es uno de los bancos más destacados de la lista, gracias a que su hipoteca variable es una de las más baratas del mercado. Durante los 12 primeros meses, el cliente debe asumir un diferencial del 0,98% + euríbor, aunque a partir de ese año inicial el interés baja hasta euríbor + 0,88% (0,62% TAE). Para un préstamo de unos 150.000 euros, supone pagar una cuota mensual de unos 474 euros, aunque siempre y cuando se cumplan unas condiciones.

Y es que, para conseguir esos números, es necesario domiciliar la nómina en la entidad, así como contratar el seguro de hogar. En ausencia de estas bonificaciones, el interés inicial se eleva hasta euríbor + 1,18%, mientras que a partir del año se sitúa en euríbor + 1,08% (0,86% TAE).

Ahora bien, se trata de un préstamo que no tiene comisión de apertura ni de cancelación anticipada, ya sea parcial o total, e independientemente del momento en el que el hipotecado quiera amortizar capital.

Otra ventaja a tener en cuenta es que se trata de una hipoteca que reduce el diferencial con el paso del tiempo para beneficiar a los buenos pagadores y para compensar las potenciales subidas del euríbor. Por ejemplo, del segundo al quinto año el interés sería de euríbor + 0,88%, mientras que del sexto año al décimo bajaría a euríbor + 0,78%. A partir de entonces, el diferencial sería de 0,68% + euríbor. También destaca por ofrecer dos seguros gratis durante un periodo de tiempo limitado al titular de la hipoteca con mayores ingresos (en concreto, un año de seguro de vida y dos años de seguro de protección de pagos, que se activa si el hipotecado pierde su empleo).

¿Y cuál es la gran desventaja de este préstamo? La respuesta es que el banco tiene unas políticas de riesgos muy restrictivas a la hora de aceptar clientes, por lo que esta hipoteca no está disponible para todo tipo de hipotecados.

Hipoteca variable de Abanca

El préstamo variable para la compra de vivienda de la entidad también está entre los más atractivos del momento. ¿La razón? Está sujeta a tipo de interés bajo y tampoco tiene comisiones.

En los primeros 12 meses de vida de la hipoteca, el cliente debe pagar un interés fijo del 1,15%, aunque a partir del año el tipo se reduce hasta euríbor + 0,85% (2,07% TAE). Para un importe de unos 150.000 euros, hablamos de un pago mensual aproximado de 472 euros.

Para poder obtener estas condiciones es necesario domiciliar la nómina, contratar el seguro de hogar y también el de vida. En ausencia de estas bonificaciones, el interés escala hasta euríbor + 1,55% (1,74% TAE), manteniendo el 1,15% durante los primeros 12 meses.

Independientemente de lo que contrate el cliente, la buena noticia es que no aplica comisión de apertura ni tampoco por cancelar el préstamo de forma anticipada, ya sea un pago parcial o una cancelación total. Además, y siempre bajo el visto bueno del departamento de riesgos, en algunas operaciones Abanca está dispuesta a prestar hasta el 90% de precio de compra de la vivienda, frente al 80% que ofrece el sector de forma generalizada.

¿Y dónde está el truco? La respuesta es que los seguros para conseguir un tipo de interés más bajo son caros, por lo que es recomendable analizar si compensa aplicarse o no esas bonificaciones.

Hipoteca variable de Kutxabank

El préstamo variable de la entidad vasca también está entre los más competitivos del momento, y eso que, a diferencia de los dos anteriores, sí que aplica comisiones.

En lo que respecta al tipo de interés, Kutxabank establece un pago del 1,45% durante el primer año de vida de la hipoteca, aunque a partir de entonces se sitúa en euríbor + 0,89% (1,78% TAE), lo que se traduce en una cuota de unos 493 euros al mes para un importe de 150.000 euros.

Pero para poder optar a esas condiciones es necesario que el cliente domicilie la nómina, que contrate los seguros de hogar y vida y que abra un plan de pensiones, aunque la entidad es flexible a la hora de negociar las vinculaciones. En ausencia de estas bonificaciones, el interés aumenta hasta quedarse en euríbor + 1,89% (1,59% TAE), aunque se mantiene el 1,45% durante los primeros 12 meses.

Respecto a las comisiones, hay que tener en cuenta que hay una penalización del 0,25% al abrir el préstamo, mientras que, al amortizar de forma anticipada (ya sea de forma parcial o total), la comisión es la que establece la ley hipotecaria: esto es, un 0,25% del capital cancelado durante los primeros tres años de vida del préstamo y un 0,15% si el pago se produce entre el cuarto y el quinto año. A partir de entonces, como dicta la normativa, el banco no puede aplicar penalizaciones.

Como gran ventaja respecto a la competencia, este préstamo destaca en que puede financiar hasta el 100% del precio de la vivienda, siempre y cuando cuente con el visto bueno del departamento de riesgos.

Hipoteca variable de Openbank

El banco online del Grupo Santander también está entre los que ofrecen una de las hipotecas variables más ventajosas del momento.

En su caso, el préstamo para la compra de vivienda habitual a 30 años aplica un interés del 1,95% durante los primeros 12 meses, mientras que a partir de ese momento el tipo baja hasta quedarse en euríbor + 0,95% (2,15% TAE). Para una hipoteca de 150.000 euros, supondría una cuota mensual de unos 479 euros.

Para ello, no obstante, es necesario domiciliar la nómina, así como contratar el seguro de hogar con Openbank. En caso contrario, el tipo de interés se eleva hasta el 2,35% en el primer año y se queda en euríbor + 1,35% a partir de entonces (2,37% TAE).

Además, hay que tener en cuenta que la entidad penaliza la amortización anticipada total (la parcial no está sujeta a comisión), según los límites que marca la ley (esto es, un 0,25% del capital amortizado en los primeros tres años y un 0,15% hasta el quinto año, mientras que a partir de entonces no hay penalización). En cambio, no establece comisión por la apertura del préstamo y el banco asume la tasación del inmueble, paso indispensable para poder formalizar la hipoteca.

Hipoteca variable de Pibank

Pibank es otra de las entidades más competitivas actualmente en el campo de las hipotecas variables. Su préstamo a 30 años para la compra de vivienda, a diferencia de las anteriores, aplica una carencia en los seis primeros desde la firma, lo que significa que en ese tiempo el cliente no paga capital ni intereses.

A partir del séptimo mes y durante un año, no obstante, establece un tipo de interés del 1,95%. Pasado ese tiempo (esto es, año y medio tras la contratación), la cifra baja hasta euríbor + 0,95% (2,07% TAE), lo que se traduce en una cuota mensual de unos 479 euros para un importe de unos 150.000 euros.

Además, no obliga al cliente a aplicarse unas bonificaciones para poder optar a un interés más ventajoso. Es decir, no tiene que domiciliar la nómina en la entidad ni contratar el seguro del hogar. Basta con que disponga de una cuenta bancaria para domiciliar los pagos y de un seguro de hogar contratado, independientemente de con qué entidad o aseguradora.

También destaca por aplicar comisión por abrir el préstamo ni por la amortización anticipada, ya sea parcial o total, y por asumir todos los gastos derivados de la operación, incluido el pago de la tasación del inmueble. Y permite contratar la hipoteca por un plazo máximo de 35 años (frente a los 30 años que establece generalmente como límite el sector)

Su principal inconveniente es que Pibank está aplicando unas políticas restrictivas a la hora de conceder préstamos, lo que significa que esta oferta no está disponible para todos los perfiles de clientes.