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Lotería de Navidad 2015: ¿Cómo invertir para sacar el mayor partido al dinero del Gordo?

Cada persona es un mundo, incluso desde el punto de vista de la inversión. Hay ahorradores más conservadores que, como las hormiguitas, prefieren ir poco a poco y obtener una rentabilidad reducida pero segura, mientras que hay otros más arriesgados que deciden ir a por todas para intentar obtener un rendimiento jugoso.

Esta máxima va a determinar cuáles son las mejores opciones para invertir una suma de dinero considerable. Por ejemplo, la que conseguiríamos con el Gordo de la Lotería de Navidad. El ganador del primer premio de este sorteo extraordinario se embolsará 320.500 euros netos, tras pagar a Hacienda un 20% de la cantidad bruta (79.500 euros).

Puede que más de uno se pregunte cómo puede sacar partido a ese montante. Opciones, desde luego, no faltan: el agraciado podría cancelar su hipoteca (o al menos reducirla si no le ha tocado el Gordo), comprarse una casa para ponerla en alquiler, invertir en bolsa, en un depósito e incluso en un plan de pensiones.

¿Qué elegir entonces? La primera recomendación de los expertos es acudir a un asesor acreditado en busca de ayuda para gestionar el dinero según objetivos y las necesidades del premiado y, la segunda, diversificar para sacar el máximo partido a esa cantidad minimizando los riesgos. Con esta idea en mente, resumimos algunas de las alternativas más interesantes:

1. Cancelar el préstamo hipotecario: quitarse de encima la hipoteca es una buena opción de invertir el premio. No solo porque permite a una familia olvidarse del pago mensual de la cuota y poder usar los ingresos para cubrir otros gastos, sino también porque se ahorran miles de euros en intereses.

Según el portal kelisto.es, liquidar una hipoteca media en España (el último dato del INE cifra el promedio en unos 110.000 euros) supone un ahorro de unos 26.500 euros brutos de intereses, a los que habría que restar los gastos vinculados a la operación, como la comisión por cancelación o los gastos de notario y registradores. Quitando esos desembolsos, el ahorro neto rondaría los 24.700 euros.

2. Comprar un piso para alquilarlo. Hoy en día, después del fuerte ajuste que han sufrido los precios de la vivienda, hay muchas casas en el mercado a precios asequibles: desde las que ofertan los bancos o Sareb, la sociedad que gestiona los inmuebles de las entidades rescatadas, hasta las que venden los particulares.

Según el último índice de rentabilidad de idealista, basado en los datos del tercer trimestre del año, el rendimiento anual bruto que se puede obtener actualmente en España al invertir en una vivienda para ponerla en alquiler se sitúa en el 3,6%. Por encima de la media se sitúan ciudades como las Palmas de Gran Canaria y Palma de Mallorca (superan el 6%), Málaga, Zaragoza, Valencia, Barcelona, Sevilla o Madrid (todas consiguen más de un 5%) y Bilbao (con un 4,8%).

3. Adquirir un local para arrendarlo. También puede ser interesante invertir en un local comercial, que es el activo inmobiliario que está ofreciendo actualmente las mayores rentabilidades del mercado. Según los cálculos de idealista, Castellón es donde menos rendimiento se consigue y eso que estamos hablando de un 4,6% (esto es, un punto más que la media ofrecida por una vivienda), aunque en Córdoba podemos encontrar casi un 10%, mientras que en Madrid y Barcelona la rentabilidad anual bruta ronda el 7,5%.

4. Optar por un depósito. Elegir un depósito bancario es otra opción a contemplar. Su ventaja es que es una inversión muy segura y su inconveniente, que las ofertas actuales apenas ofrecen rentabilidad, debido al entorno de tipos de interés en mínimos históricos y a las medidas de estímulo extraordinarias que el BCE puso en marcha en marzo y que estarán vigentes, al menos, hasta primavera de 2017.

En el caso de los depósitos, los ahorradores tienen garantizados los primeros 100.000 euros invertidos a través del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), lo que significa que debería repartir los más de 300.000 euros del Gordo en varios bancos para evitar cualquier tipo de susto. Ahora bien, teniendo en cuenta que la rentabilidad media de este producto bancario se situó en octubre en el 0,42% según el Banco de España, invertir íntegramente el primer premio de la lotería nos proporcionaría unos ingresos de unos 1.300 euros. En cambio, entre 2010 y 2012, cuando el interés superaba el 2,7%, a través de un depósito se hubieran conseguido casi 9.000 euros.

5. Invertir en bolsa. El mercado de valores es otra de las opciones sobre la mesa para intentar rentabilizar lo máximo posible un premio de la lotería, ya sea a través de alguna empresa concreta o de fondos de inversión que apuesten por índices enteros. Los analistas, al menos, esperan un buen 2016 para la renta variable europea y también para la española, a pesar de que las elecciones dejen un Parlamento muy fragmentado como apuntan los últimos sondeos.

Creen que, con las medidas extraordinarias del BCE de fondo y las mejoras económicas y en el consumo, lo más lógico es que la bolsa recupere terreno. Como muestra, Inditex ya ha entrado en la cartera de inversión de las grandes firmas internacionales, mientras que el Ibex es uno de los índices más atractivos del mundo en rentabilidad por dividendo (actualmente ronda el 4,7%). Para finales de 2016, el consenso de mercado sitúa al indicador alrededor de los 11.500 puntos, lo que significa que podría subir en torno al 15% desde los niveles actuales. En este ejercicio, de momento, el balance es negativo.

6. Apostar por la deuda de España. La renta fija es otra alternativa. A cierre de octubre, según los datos del Tesoro Público, las familias españoles tenían invertidos más de 5.000 millones de euros en deuda española a todos los plazos. Se trata de una opción segura (el inversor no recuperaría su dinero solo en el caso de que España entrara en default), aunque actualmente los plazos más cortos no son demasiado atractivos para el ahorrador. Tendríamos que irnos a un bono a diez años para encontrar una rentabilidad superior al 1%. Si, por ejemplo, hubiéramos invertido 300.000 euros en la última subasta de deuda a ese plazo, a lo largo de esa década conseguiríamos unos 5.000 euros netos.

7. Invertir en un fondo de inversión o en un plan de pensiones. Inverco, la Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva, cree que serán los productos más contratados en 2016, ya que con ellos no se corren tantos riesgos como en la bolsa y se pueden obtener mejores rendimientos que con un depósito o un bono.

Sobre los fondos de inversión, Belén Alarcón, socia y directora de Asesoramiento Patrimonial de Abante Asesores, recomienda al potencial inversor que busque una cartera de fondos diversificada, equilibrada, consistente y que se adecúe a su perfil y necesidades. El consenso da un paso más e incluso recomienda dar más peso a la renta variable (por las buenas perspectivas de la bolsa).

Hasta el cierre de noviembre, son los que han registrado las rentabilidades más elevadas: según Inverco, el conjunto de fondos ha conseguido un 2,5%, cifra que supera el 10% en las categorías de renta variable europea o japonesa, lo que significa que si hubiéramos apostado este año 200.000 euros en un fondo de ese tipo hubiéramos podido ganar más de 20.000 euros brutos.

Por otro lado, y como concluye Alarcón, “una parte de lo que nos toque también lo podemos invertir a través de planes de pensiones, ya que son deducibles de la base imponible general, por lo que Hacienda nos devolverá parte del dinero invertido (el importe depende del tipo impositivo de cada persona). Sin embargo, debemos recordar que las aportaciones a planes de pensiones tienen unos límites: el financiero (lo máximo que podemos aportar), que es de 8.000 euros y el fiscal (lo máximo que nos podemos deducir), que es la menor de una de estas cantidades: 8.000 euros o el 30% de los rendimientos netos del trabajo y actividades económicas”.