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Telefónica, Mapfre, Iberdrola… El BCE ya ha comprado deuda de nueve empresas españolas

Autor: Redacción

La compra de deuda corporativa es una de las medidas estrella del Banco Central Europeo (BCE) en lo que llevamos de año. El programa arrancó el pasado 8 de junio y, hasta la fecha, la máxima autoridad monetaria ya ha adquirido bonos de empresas de la eurozona por valor de 10.400 millones de euros.

En el caso español, las compañías elegidas son los pesos pesados del sector de las telecomunicaciones, las infraestructuras, los seguros y, sobre todo, el energético. En concreto, según publica el diario Cinco Días, el guardián del euro ha adquirido bonos de Telefónica, Abertis, Mapfre, Iberdrola, Repsol, Gas Natural, Red Eléctrica, Enagás y Redexis.

El organismo presidido por Mario Draghi no ha querido dar detalles de qué cantidad concreta ha comprado en cada país, aunque todo apunta a que informará periódicamente al mercado de las empresas de las que adquiere bonos.

Recordemos que en este programa no encaja cualquier empresa, sino que deben cumplir varias características: no ser financieras (los bancos, por tanto, están excluidos), que su deuda tenga grado de inversión (es decir, que no sean considerados como bono basura) y que el vencimiento de su emisión sea de entre 6 meses y 30 años.

De momento, al menos, el BCE está cumpliendo las previsiones y está adquiriendo bonos de empresas de gran tamaño, conocidas y solventes. Telefónica, Repsol, Iberdrola, Endesa, Gas Natural y Abertis eran, según los analistas, algunas de las empresas susceptibles de formar parte del programa y lo cierto es que lo están siendo.

Además, ha comprado una cantidad de deuda total que ya adelantaba el mercado: se esperaba una compra mensual de entre 3.000 y 10.000 millones de euros, en línea con esos 10.400 millones que ha adquirido en algo menos de seis semanas.

Si los pronósticos están en lo cierto, en el mercado hay cerca de 80.000 millones de euros en bonos españoles que cumplen los criterios del guardián del euro y que, por tanto, son susceptibles de acabar en la cartera del BCE.