Información sobre vivienda y economía

El BCE empieza a comprar deuda de las empresas: en qué consiste este plan y a quién beneficia

Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo
Gtres
Autor: Redacción

El Banco Central Europeo (BCE) anunció tras su última reunión que hoy, 8 de junio, empezará a comprar deuda de las empresas dentro de su multimillonario programa de estímulos conocido como QE.

Fue en el mes de marzo cuando la máxima autoridad monetaria en la eurozona sacó la artillería pesada: aplicó una nueva rebaja del precio del dinero (que desde entonces está en el 0,0%), amplió la cantidad de deuda que compra en el mercado secundario (puede adquirir hasta 80.000 millones mensuales, 20.000 millones más que hasta entonces) así como el tipo de activos que podría comprar. Además de la deuda soberana (deuda de los países) se comprometió a adquirir también deuda corporativa (de las empresas).

Ahora bien, no todos los bonos van a ser susceptibles de acabar en manos del BCE. El guardián del euro ha dejado muy claras unas condiciones mínimas: que la deuda no sea de empresas financieras (lo que excluye del plan a los bancos), que haya sido emitida en euros y que tenga grado de inversión (es decir, que no sea considerada como un bono basura por las agencias de calificación crediticia).

Hace tres meses, cuando el organismo presidido por Mario Draghi anunció la medida, Bloomberg aseguró que había unos 500.000 millones de euros en deuda corporativa que cumplía las condiciones, mientras que los cálculos más recientes del banco alemán Commerzbank hablan ya de 800.000 millones de euros y apuntan a que los países más beneficiados serán, por este orden, Francia, Alemania, Italia, España y Holanda, ya que emiten los volúmenes de deuda corporativa más elevados.

En el caso concreto de España son susceptibles de ser comprados unos 80.000 millones de euros y pertenecen a pesos pesados como Telefónica, Repsol, Iberdrola, Endesa, Gas Natural, Abertis, Colonial o Ferrovial.

Los expertos no tienen dudas de que esta medida ayudará a las empresas, aunque alertan de que las pymes se quedarán fuera de juego. Y es que, a pesar de que existen plataformas como el MARF, el Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF), donde cotiza deuda de pequeñas empresas (entre pagarés, cédulas, bonos, obligaciones…, que suman una emisión total bruta de unos 2.180 millones de euros), todo apunta a que el BCE se centrará en las grandes corporaciones.

“En principio no debería haber más limitaciones más allá del rating, pero imagino que el organismo se irá a los bonos de empresas que tengan dimensión, que sean conocidas y solventes. Luego seguramente deban justificar las compras y no es lo mismo comprar bonos de Telefónica que de una empresa a la que no conoce nadie. Seguro que internamente manejan unos criterios de calidad y solvencia para llevar a cabo las compras”, explican fuentes de mercado a idealista news.

De hecho, según el diario Cinco Días, Telefónica será la primera empresa española y la tercera europea (junto con la aseguradora Generali y la utility Engie) cuya deuda será adquirida por el organismo. Serán bonos a diez años.

Respecto a la cantidad que adquirirá mensualmente el BCE de deuda corporativa, las previsiones de los analistas apuntan a que la horquilla está entre 3.000 y 10.000 millones de euros, mientras que de momento descartan que la medida tenga un impacto directo en la economía real.

Según los informes de mercado que ha recopilado la agencia Efe, los expertos creen que la falta de inversiones de las empresas no se produce por dificultades en el acceso a la financiación, sino por la baja demanda de bienes y servicios, la fuerte competencia y los elevados costes de producción y trabajo. Por otro lado, se espera que las compras reduzcan todavía más las rentabilidades de activos como la deuda pública o los depósitos bancarios, lo que significa que las familias cada vez tendrán menos opciones de invertir sin tener que correr riesgos. También reducirá los costes de financiación de las empresas a las que compre deuda.