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Tres de cada cuatro autonomías tienen más jubilados que menores de 16 años (Ranking)

Autor: Redacción

España ha envejecido drásticamente en las últimas décadas. Cada vez somos más mayores y la natalidad no termina de compensar a la mortalidad. Un escenario que supone una amenaza directa e inminente para nuestro sistema de pensiones como demuestra el bautizado ‘índice de longevidad’.

Este indicador mide la cantidad de mayores de 64 años que hay por cada 100 menores de 16 años y en el caso español la proporción ha alcanzado un nivel inédito hasta la fecha. El último informe de la consultora Adecco sitúa el porcentaje en el 116,4%, lo que significa que hay 116 jubilados por cada centenar de menores de 16 años.

En 1985 la tasa ni siquiera llegaba al 50% (entonces se situaba en el 46,7%), mientras que en los años 90 se acomodó por encima del 60% y fue subiendo hasta superar el 100% a principios de este siglo. “Desde entonces España es un país envejecido, lo que significa que cuenta con más personas senior que jóvenes”, añade el informe. Pero con el paso del tiempo la realidad ha ido a peor: 2013 fue el último ejercicio en el que el índice se quedó por debajo del 110% y ha ido incrementándose hasta alcanzar el 116,4% actual.

Teniendo en cuenta el promedio nacional, es lógico pensar que habrá determinadas partes de España que registren un nivel más alto. Según Adecco, hay 14 autonomías que superan el 100% y, de ellas, ocho están por encima de la media. Una incluso rebasa la barrera del 200%. En términos generales, el norte lidera el envejecimiento, mientras que el sur copa los últimos puestos. Éste es el ranking que incluye la consultora en el informe:

Como se aprecia en la tabla, las regiones más envejecidas de España son Asturias (207,2%), Galicia (190,5%) y Castilla y León (187%), seguidas de País Vasco (143,5%) y Cantabria (143%). Hablamos, por tanto, del norte. También están por encima del promedio Aragón (138,9%), Extremadura (132,2%) y La Rioja (128,7%).

En cambio, la Comunidad Valenciana se queda justo por debajo de la media (116%), seguida de Navarra (115,5%), Castilla-La Mancha (112,2%), Cataluña (110,3%), Madrid (102,1%) y Canarias (101,7%).

Ya por debajo del 100% se encuentran Baleares (94,4%), Andalucía (94,3%), Murcia (82,1%) y las dos ciudades autónomas, que cierran la clasificación: Ceuta (50,7%) y Melilla (39,4%).

Acuerdos de Estado, ayudas y cambios laborales

Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco, asegura que el rápido proceso de envejecimiento población exige tomar decisiones de forma inminente.

“Urge tomar medidas que frenen los efectos de este envejecimiento imparable: alcanzar acuerdos de Estado y dedicar un mayor porcentaje del PIB a la familia, impulsar políticas activas contra la discriminación por la razón de edad, sensibilizar al tejido empresarial para que apueste por la fuerza laboral senior, y empoderar a los demandantes de empleo de más edad para que adquieran herramientas clave que les permitan competir en el mercado del siglo XXI”, señala Mesonero.

Como recuerdan los expertos, si España sigue perdiendo masa laboral podríamos encontrarnos en 2052 con que por cada persona inactiva haya poco más de una persona trabajando, “lo que sin duda pone en peligro la sostenibilidad de nuestro sistema”, añade el director general de Adecco.

En estos momentos, los datos del INE muestran que la relación cotizante-pensionista es 2,2 (2,2 trabajadores por cada persona que recibe una pensión), frente al 2,7 que llegó a alcanzarse en 2007, justo antes de que estallara la crisis económica y financiera. Y si seguimos por el mismo camino, alerta el Círculo de Empresarios, dentro de 10 años se jubilarán el doble de personas de las que empezarñan a trabajar.

Así, y a medida que los mayores pesen más en la pirámide de población, habrá menos personas para soportar el coste de la atención de las pensiones y sus cuidados sociales y sanitarios, una partida para la que el Gobierno destinó 135.448 millones de euros en los Presupuestos Generales del Estado 2016, un 48,1% más que una década antes.

Para Adecco, una de las medidas que se deberían aplicar es apostar por la fuerza laboral que, hasta el momento, ha sufrido más discriminación en su acceso al empleo, principalmente los mayores de 45 años que experimentan exclusión laboral como consecuencia de su edad.

“El gran reto es convencer a las empresas de que recuperar el talento senior es una ventaja competitiva. Hemos de dar por clausurada la etapa de discriminación al trabajador mayor de 45 años, hay que tener en cuenta que están en el ecuador de su vida profesional y que además cuentan con valores que les hacen altamente competitivos como la experiencia, la madurez o el control emocional”, insiste la consultora.

Además de los mayores, existen otros sectores de la población, tradicionalmente más inactivos, que van a resultar clave para que nuestra economía sea sostenible: las personas con discapacidad y las mujeres con responsabilidades familiares no compartidas. En este sentido, Mesonero asegura que “es necesario estimular su incorporación al mercado laboral y derribar los prejuicios y estereotipos que siguen lastrando su participación en igualdad de condiciones. No sólo por una cuestión de ética o justicia social, sino porque nuestra economía necesita de su talento para ser sostenible en el tiempo”.