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Un solo vistazo para entender la evolución de las principales partidas presupuestarias en la última década

Evolución de los PGE en los últimos 10 años
Autores: @Ana P. Alarcos, dani castillo

Los Presupuestos Generales del Estado de 2016 contemplan el reparto de 351.859,09 millones de euros entre un sinfín de partidas, de los que casi un 54% irán destinados a pagar los subsidios de desempleo, afrontar los vencimientos de la deuda pública y mantener las pensiones. Este trío de necesidades, junto con las transferencias a las Comunidades Autónomas e infraestructuras, siempre ha sido importante, pero no en la misma proporción que en nuestros días. En los últimos diez años las cuentas españolas han cambiado mucho y, sobre todo, sus prioridades. Este gráfico lo confirma:

Las pensiones ‘se comen’ casi el 40%

Las cifras oficiales no dejan lugar a dudas: la partida que históricamente ha sido la protagonista de los Presupuestos Generales del Estado ha sido la encargada de sostener las pensiones.  Y no es para menos: a lo largo de la última década más de una sexta parte de la población empadronada en España tenía más de 65 años. Eso sin contar con todos aquellos ciudadanos que, sin llegar a la edad del retiro laboral, reciben dinero de la Administración (por ejemplo, por tener algún tipo de discapacidad).

Por tanto, cada año la partida que cubre las pensiones es de una envergadura multimillonaria. La del año que viene, sin ir más lejos, alcanzará los 135.448,93 millones de euros, lo que se traduce en un 2,9% más que lo presupuestado para este ejercicio (131.658,53 millones) y hasta un 48% más que lo que se destinó en 2007 (los Presupuestos de ese año reservaron 91.458,18 millones para esta partida). Entre las razones que explican este incremento tan rápido y brusco es que la crisis ha coincidido el tiempo con un avance tanto del número de pensiones a pagar como del importe medio de las mismas.

Así, y mientras en 2007 España pagó 8,334 millones de pensiones, ahora debe ‘mantener’ prácticamente un millón más. Según el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, en el mes de junio se contabilizaron hasta 9,293 millones, un 11,5% más que justo antes de que estallara la tormenta económica. Además, en estos últimos diez años también ha aumentado el importe medio de cada una de esas pensiones, que mientras en 2008 se situó alrededor de 725 euros, hoy el montante ronda los 886,5 euros. La pensión media de ahora es, por tanto, un 22% más elevada.

Como consecuencia de todo lo anterior, prácticamente el 40% del dinero que manejan los Presupuestos Generales del Estado va a parar a esta partida, mientras que hasta 2010 su peso estaba más cerca del 30%.

La partida del desempleo vuelve a niveles de 2009

La subida experimentada por el número de pensiones a pagar y su importe medio ha estado acompañada de un crecimiento desorbitado del paro y un descenso considerable del número de cotizantes a la Seguridad Social, algo imprescindible para la sostenibilidad del sistema de las pensiones. (Actualmente hay unos 2,26 afiliados por cada pensionista, mientras que en 2007 la proporción era de 2,71 trabajadores por cada mayor de 65).

Repasando el gráfico observamos que en 2007 y 2008 la partida dedicada al paro apenas suponía un 5% de los Presupuestos, mientras que en 2009, cuando el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero activó la famosa ayuda de 400 euros para los parados de larga duración que habían agotado su derecho a recibir el subsidio, el peso del desempleo empezó a subir.

El punto más elevado se produjo en 2010 y 2011 (los únicos años en los que se destinaron más de 30.000 millones de euros para soportar esta partida y por primera vez se superaron los 5 millones de parados en España), cuando el dinero dirigido al desempleo llegó a suponer un 9,6%. El segundo punto de inflexión lo encontramos en 2014, cuando inició una tendencia descendente que se ha consolidado definitivamente este año. Los Presupuestos de 2016 reservan 19.820,94 millones de euros para la cobertura de desempleo, frente a los 25.300 millones del año pasado y a los casi 31.000 millones de 2011. Así, con la esperanza de que la tasa de paro baje el año que viene del 20%, el peso del desempleo en las cuentas es del 5,6%.

Los intereses de la deuda, el pago que más se dispara

La deuda pública española ha vivido un aumento desorbitado desde que estalló la crisis como consecuencia del deterioro de las cuentas públicas y el intento de reanimar el consumo interno ha llevado a las Administraciones Públicas a duplicar su endeudamiento en los últimos años. Ahora deben 1,1 billones de euros (unos 600.000 más que en 2008), prácticamente el 100% del PIB.

Y el gran problema es que esa deuda debe devolverse con unos intereses elevados. Por ejemplo, en 2011 el Tesoro llegó a pagar a los inversores una rentabilidad media del 4,3% para que compraran bonos españoles a dos años (por tanto, la deuda más los intereses debían devolverse en 2013), mientras que tuvo que ofrecer más de un 5% por los títulos a tres y cinco años, lo que significa que en 2016 estaremos aun pagando esa deuda más su tipo de interés correspondiente… y hablamos de una cantidad ingente de dinero: más de uno de cada diez euros de los Presupuestos.

Para 2016 el Estado ha tenido que destinar 33.490 millones de euros a la partida de la deuda (un 9,5 del total de los Presupuestos), mientras que en 2009 la cifra más alta había sido casi la mitad: 17.100 millones. En estos diez años, el año más crítico fue 2013, cuando se destinaron casi 38.600 millones a este fin, el 12% del total. En cambio, en 2008 apenas se necesitaron 16.600 millones, un 5,2% del presupuesto.

Las autonomías viven un ajuste drástico

Una de las evoluciones más curiosas es la que ha vivido la partida destinada a las Comunidades Autónomas, encargadas de gestionar servicios básicos tan importantes como la sanidad o la educación. En estos diez años, su presupuesto se ha visto reducido en una quinta parte, y eso que recientemente han recibido más dinero por parte del Estado.

Su momento más crítico fue 2011, cuando recibieron algo más de 42.810 millones de euros… unos 30.000 millones menos que un año antes. Recordemos que en 2010 el Gobierno, instado por Bruselas, se vio obligado a apretar el cinturón a las autonomías. El resultado fue que su partida pasó de representar un 21% a un 13,5% del total. Sin embargo, el escenario actual es bien distinto y este año recibirán 48.794,04 millones  de euros, 1,6 millones más que el anterior, lo que significa que aglutinan un 14% de los Presupuestos del próximo año.

Infraestructuras

Al igual que ha sucedido con las Comunidades Autónomas, la partida de las infraestructuras se ha visto tremendamente alterada en los últimos años. Y es que, a medida que han ido creciendo las necesidades vinculadas a frenar el paro, afrontar los vencimientos de la deuda pública y pagar las pensiones, se ha reducido el presupuesto destinado a las infraestructuras.

¿La prueba? Mientras en 2008 se llegaron a destinar más de 15.000 millones de euros a la construcción y el mantenimiento de carreteras, puentes y ferrocarriles (un 6,3% del total), en 2016 el Ministerio de Fomento y su red de empresas públicas contarán con 5.982.87 millones de euros. Otros años malos fueron los años 2013 y 2014, cuando su partida tampoco alcanzó 6.000 millones de euros (un 1,5% de los Presupuestos).