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La multa histórica que Bruselas ha impuesto a Apple explicada en cinco preguntas y respuestas

Europa ha asestado un duro golpe contra la ingeniería fiscal de las grandes multinacionales extranjeras y ha puesto en el ojo del huracán a una de las empresas más famosas y valiosas del planeta: Apple.

Tras tres años de investigaciones, la Comisión Europea considera que el gigante de la manzana se ha beneficiado durante años de unas ventajas fiscales ilegales en Irlanda y, por ello, le obliga a pagar con carácter retroactivo todo el dinero que ha eludido más los intereses correspondientes.

"Los Estados miembros no pueden conceder beneficios fiscales a empresas selectas. Esta práctica es ilegal bajo las reglas de la Unión Europea sobre ayudas estatales", ha asegurado Margrethe Vestager, comisaria europea de Competencia, en el comunicado oficial.

1. ¿Qué sanción le ha impuesto?

En concreto, Bruselas exige al país celta que reclame a la tecnológica estadounidense nada menos que 13.000 millones de euros (unos 14.500 millones de dólares al cambio actual) más intereses  por haber eludido el pago de impuestos entre 2003 y 2014 en el país (en el que, precisamente, recopila la mayoría de ingresos y beneficios de sus tiendas europeas).

La sanción que ha impuesto la Comisión a la empresa liderada por Tim Cook no tiene parangón en la historia del Viejo Continente. Ésta es la comparativa que ha realizado Bloomberg sobre las principales multas que ha impuesto Bruselas a las empresas:

2. ¿Qué argumentos tiene Europa para justificar su veredicto?

Bruselas asegura que la compañía de Cupertino ha estado pagando en Irlanda entre un 0,005% y un 1% de sus beneficios a través del Impuesto de Sociedades, frente al 12,5% que aplica el país al tejido empresarial y que ya es de por sí uno de los más bajos del mundo. Según recuerda la consultora KPMG, en Francia, Bélgica, Italia, EEUU o Japón el tipo supera el 30%, mientras que en España se sitúa en el 25% y en Alemania, en el 29%.

Esto explica, según el organismo comunitario, que Apple haya pagado significativamente menos impuestos que otras empresas durante muchos años y que la Comisión perciba esta evasión como una especie de ayudas públicas prohibidas en un contexto de estas características.

Así resume la Comisión la práctica de Apple que ha tachado de ilegal:

Aprovechando el respaldo de Europa, es posible que los países decidan actuar a nivel individual para saber si Apple también les debe impuestos. Portugal, al menos, ya ha anunciado que va a abrir una investigación y ha abierto el debate de si es necesario que Europa revise sus políticas y limite las competencias fiscales de los Estados.

3. ¿Qué supone para Apple?

A pesar de que la sanción supone un récord en Europa, su cuantían (sin incluir intereses) 'solo' duplica al beneficio neto que obtuvo Apple en el tercer trimestre de su ejercicio fiscal que concluyó en junio (7.800 millones de dólares, lo que se traduce en algo menos de 7.000 millones de euros). Por tanto, la compañía podría hacer frente al pago de esta multa con el beneficio de medio año o bien, utilizando el dinero que tiene en caja (el mercado habla de más de 200.000 millones de dólares disponibles).

La 'factura' final está a medio camino entre las previsiones más pesimistas y las más optimistas, aunque se acerca más a las que predecían una sanción de cinco dígitos. Por ejemplo, supera con creces a la realizada por la agencia Reuters, que cifraba la sanción en unos 1.000 millones de euros. Sin embargo, desde la banca de inversión ya habían augurado unas sanciones multimillonarias. El estadounidense JP Morgan hablaba de 17.000 millones de euros en el peor de los escenarios posibles según el diario El País.

4. ¿Cómo afecta a Irlanda?

El veredicto no solo es un varapalo para la tecnológica, sino que también lo es para el sistema fiscal irlandés, país en el que Apple declara la mayor parte de los ingresos y beneficios que obtiene en el mercado único europeo. En su opinión, la sanción pone en duda su soberanía en materia de impuestos, que son competencia de cada país.

De hecho, el ministro de Finanzas del país, Michael Noonan, ha hecho público un comunicado para mostrar su profundo desacuerdo con la decisión comunitaria, ha asegurado que en ningún momento ha dado un trato favorable a Apple y ha anunciado que Dublín recurrirá la sanción en el plazo legal (2 meses y 10 días).

“Es algo necesario para defender la integridad de nuestro sistema tributario, para proporcionar seguridad a los negocios e impugnar la invasión de las normas sobre ayudas estatales de la UE a la competencia de los Estados miembros soberanos de los impuestos”, ha asegurado el ministro. Unas palabras que contradicen la visión del Gobierno portugués, que precisamente recomienda revisar la normativa comunitaria para determinar si se deben o no limitar las competencias.

Recordemos que gracias a las ventajas fiscales el país celta acoge a más de medio millar de empresas, por lo que la legitimidad y autoridad sobre su sistema fiscal es imprescindible para su economía.

5. ¿Qué piensa Apple y qué medidas va a tomar?

Esta teoría la comparte el propio Tim Cook (primer espada de Apple) que también ha publicado un comunicado carta en la web de la compañía.  En él, recuerda cómo fue el desembarco del gigante estadounidense en el Viejo Continente. Bajo las riendas de Steve Jobs, la compañía abrió una fábrica en Cork (Irlanda) en octubre de 1980 con solo 60 empleados, mientras que hoy su sede irlandesa cuenta con 6.000 trabajadores.

Cook también recuerda que Apple es el mayor contribuyente fiscal de Irlanda, de Estados Unidos y del mundo, que cumple con la ley y que ha recibido durante todos estos años el asesoramiento de las autoridades tributarias del país para cumplir correctamente con su normativa fiscal. Además, alerta a la Comisión que también recurrirá su decisión.

Esta afirmación no tiene fundamento ni en los hechos ni en las leyes. Nunca pedimos y ni recibimos un  tipo de tratamiento especial. Ahora nos encontramos en la situación excepcional de que se nos requiera el pago retroactivo de impuestos adicionales a un Gobierno que afirma que no le debemos nada más de lo que ya hemos pagado. El dictamen de la Comisión no tiene precedentes y sus implicaciones son graves y de gran calado”, detalla la carta, que concluye con esta frase: “creemos firmemente que los hechos y los principios legales sobre los que se fundó la Unión Europea acabarán prevaleciendo”.

Una semana antes del nuevo iPhone

La decisión de la Comisión Europea y las reacciones de Apple e Irlanda se producen en un momento crítico para la compañía de Cupertino. Dentro de una semana, el próximo 7 de septiembre, se producirá la presentación de la nueva versión de su producto estrella: el iPhone 7. Junto a la nueva (y revolucionaria) generación del smartphone, el gigante tecnológico también presentará el nuevo Apple Watch y el nuevo modelo del iPad Pro.

El lanzamiento de su nueva gama de dispositivos llega con el objetivo de recuperar terreno en el mercado después de que su rival coreano Samsung se consolidara como el líder de ventas de smartphones en el segundo trimestre del año según los cálculos de la consultora tecnológica Gartner.

Con este escenario sobre la mesa, las acciones de Apple recibieron la resolución de la multa en números rojos. Tras cotizar con caídas durante toda la jornada en Wall Street, los títulos del gigante tecnológico cerraron en rojo y justo por debajo de la barrera de 106 dólares.