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Por qué los paquetes te siguen llegando al buzón de casa en tiempos de Amazon y reparto con drones

Amazon
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Autor: Hoja de Router (colaborador de idealista news)

Una ‘app’ te avisa de que en pocos minutos el paquete llegará a tu domicilio. Sales al jardín para contemplar otro día más una experiencia que te sigue resultando curiosa: tu pedido está llegando por el aire. Un dron repartidor lo lleva hasta el jardín de tu casa y lo deposita en el suelo.

Amazon es una de las compañías que más está apostando porque esta escena se convierta en realidad dentro de unos años. Jeff Bezos anunció recientemente que uno de los drones de su iniciativa Amazon Prime Air había entregado un paquete en el parterre de un cliente de Cambridge (Reino Unido).

Ahora bien, ¿qué hubiera ocurrido si el comprador hubiera habitado en un apartamento en vez de en una vivienda con un espacio al aire libre? ¿Evolucionarán los buzones con la llegada de drones y robots repartidores? Es más, ¿por qué siguen siendo analógicos y pequeños pese a que compramos cada vez más por internet? Ya hay quien está pensando cómo deberíamos adaptar los espacios para que tengamos los pedidos en casa lo más rápido posible.

Pixabay
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¿Descenderán los drones desde un zepelín?

Desde empresas de reparto como Seur a cadenas de comida rápida como Domino’s Pizza se han interesado ya por el reparto con drones. Ahora bien, la dificultad para entregar los paquetes en los domicilios sin jardín o las limitaciones de las baterías son algunos de los obstáculos con los que se pueden encontrar estos robots aéreos.

Algunas compañías ya tienen planes para superar alguna de estas trabas. El año pasado, Amazon patentó un sistema para que las farolas se convirtieran en nidos para sus drones. Postes eléctricos o torres de telefonía también acogerían a estas aeronaves que aprovecharían ese descanso para recargarse, dejar el paquete a otro dron mayor o establecer comunicación con sus jefes para recibir instrucciones.

Amazon
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Más futurista es la última idea de la compañía: ha patentado un centro de almacenamiento aéreo, similar a un zepelín. Su interior albergaría un pequeño ejército de drones, algunos incluso con control de temperatura para los alimentos, que podrían encargarse del reparto. La instalación aérea permitiría así que la duración de las baterías no fuera un problema: el robot desciende para entregar el paquete y vuelve a subir. 

El propio dirigible de Amazon, que volaría a una altura de 13.000 metros, se encargaría de monitorizar los drones que realizan el reparto en todo momento. Aunque solo es un proyecto de futuro por el momento, no deja de ser curioso que el gigante del comercio electrónico pretenda que sus almacenes vuelen para que sus paquetes se entreguen con eficiencia.

Amazon
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Además, los drones de Amazon no chocarán con nada antes de depositar su carga gracias a sensores para evitar obstáculos. Google ha ido aún más allá para superar los problemas de seguridad. Patentó el año pasado unos receptáculos de entrega móviles. Para que el multirrotor no dañe a nadie, podríamos disponer de una pequeña caja con ruedas que se comunique con el dron para guiarle en su camino y que deposite allí el paquete.

El gigante de Mountain View también está desarrollando su propio programa de reparto de drones autónomos, Project Wing. Eso sí, parece ir más retrasado que Amazon y se habrían paralizado las contrataciones de personal en este proyecto de Google X, el laboratorio de investigación más secreto de la compañía de Larry Page y Serguéi Brin.

El capitán del laboratorio, Astro Teller, ha definido como “ligeramente mágica” la experiencia de recibir paquetes con drones e incluso ha sugerido que pueden ayudarnos a pasar de una sociedad donde prima la propiedad de los bienes a otra en la que se prioriza el acceso. Si podemos tener lo que queremos cuando lo necesitemos, tal vez podremos compartirlo en lugar de comprarlo. Así que puede que dentro de unos años, tengas mucho más hueco en casa al ser menos consumista.

Más allá de gigantes de la tecnología como Amazon o Google, Mercedes ha imaginado un sistema diferente para que los drones sean repartidores sin perder fuerzas por el camino. Ha invertido 500 millones de dólares (467 millones de euros) en Matternet, una ‘startup’ que quiere desarrollar furgonetas eléctricas que trasladan drones en su capó para realizar la entrega de última milla (hasta la puerta de casa).

Edificios para drones y robots repartidores

Más futurista es el proyecto The Hive (La Colmena), que quedó segundo en la Competición de Rascacielos de la revista de arquitectura eVolo el año pasado. Sus creadores imaginaron una altísima torre situada en Manhattan donde las aeronaves puedan estacionar y recargarse. ¿Se conseguiría superar la falta de autonomía de los drones si llenáramos las ciudades de aparcamientos en altura?

Evolo
Evolo

Ahora bien, ninguna de las anteriores propuestas detallan cómo realizarán las entregas los drones en edificios residenciales. Hace unos meses, Paul Misener, vicepresidente de Política Global Pública de Amazon, contestó a un periodista que era “totalmente posible” que patios y azoteas de los edificios se reconvirtieran en espacios donde los drones dejaran su mercancía. ¿Te imaginas negociando con tus vecinos el espacio del que dispone cada uno para que llegue su dron? ¿Generarán los cuadricópteros nuevos conflictos entre los residentes de una comunidad?

También hay otras soluciones futuristas que podrían ayudar a la paz vecinal. Una de ellas es la de Charles Bombardier, un ingeniero que ha ideado el concepto de Drone Tower: un edificio provisto de amplias terrazas que permitan a los drones aterrizar en cada vivienda. Eso sí, aunque puede ser una buena idea para nuevas construcciones, parece difícil que adaptemos las terrazas de todos edificios actuales para disponer de ese espacio.

Pero los drones no son los únicos robots que repartirán paquetes dentro de poco. Starship Technologies, una ‘startup’ estonia creada por dos exfundadores de Skype, ha desarrollado robots de seis ruedas y unos 20 kilos de peso que son capaces de desplazarse a la velocidad que caminamos. En su interior albergan un paquete y en el exterior nueve cámaras para no chocarse cuando discurren por la vía pública hasta realizar la entrega.

Starship Technologies
Starship Technologies

Hace unos meses, la compañía comenzó a poner a prueba sus robots en varias ciudades europeas, Londres entre ellas, tras los test en Estados Unidos. Ahora bien, aunque la empresa ha publicado un tuit que muestra a un autómata dentro del ascensor, no se ha detallado si el robot repartidor podrá llamarle para que baje. 

Aunque resulte sorprendente, otros robots domésticos, como Relay, sí son capaces de realizar esa acción. Este robot servicial de la compañía Savioke es capaz de llamar al ascensor a través de wifi. Ideado para hoteles, también se está utilizando ya en edificios de apartamentos de lujo. ¿Serán por tanto los robots y no los drones capaces de llamar a nuestro timbre?

Buzones donde sí caben los paquetes

Aunque la llegada de drones y robots repartidores no sea inminente, lo cierto es que el comercio electrónico sigue teniendo un problema: tenemos que estar en casa para recoger los paquetes, que en ningún caso cabrían en nuestro pequeño buzón. Las entregas fallidas son uno de los principales problemas de las compras ‘online’, si bien tanto las tiendas como las compañías de reparto están empezando a ofrecer alternativas en algunos lugares.

Amazon Prime Now, que ya está disponible en Madrid, Barcelona o alrededores, permite que las entregas se realicen hasta las 24:00 horas, mientras El Corte Inglés ofrece su servicio Click&Express en 54 ciudades hasta las 22:00 horas. La recogida en el centro comercial es otra fórmula de las compañías, así como las redes de puntos de conveniencia de Correos o Seur, que permiten la recogida en ciertos establecimientos.

Correos
Correos

Precisamente Correos ha reinventado el concepto de buzón tradicional con servicios como Homepaq (taquillas automatizadas de paquetería en los portales de los edificios) y Citypaq (terminales situadas en lugares públicos concurridos como gasolineras, estaciones de tren o ‘parkings’). 

Ahora bien, la Comisión Nacional del Mercado de Valores dio un revés a la compañía recientemente al señalar que Homepaq queda fuera del Servicio Postal Universal, y por tanto no puede costearlo con esa prestación. Tampoco Correos es la única que ofrece un servicio como este. Happiik, Citibox o Mayordomo son otras de las empresas que están repartiendo taquillas inteligentes en España. Cuando el pedido está listo, informan al cliente a través de un mensaje o un correo electrónico.

De esta forma, las taquillas inteligentes primero y la llegada de drones a tus azoteas o de robots que llamen a tu puerta después pueden ser algunas de las alternativas a tu buzón tradicional, que se resiste a cambiar demasiado por el momento.