Las subidas de tipos y las restricciones energéticas condicionarán al inmobiliario tras el verano
La inflación, los problemas en las cadenas de suministro, la guerra en Ucrania y el miedo a una recesión económica son algunos de los factores que están pasando factura al inmobiliario europeo en los últimos meses. Según la entidad alemana Deutsche Hypo, el mercado español mantiene una elevada actividad y se está comportando hasta ahora mejor que el alemán, el francés o el británico, aunque su futuro vendrá determinado por la velocidad a la que suban los tipos de interés y las restricciones energéticas que puedan imponerse a corto plazo.