La rehabilitación de antiguas centrales eléctricas para sedes de empresas, viviendas, museos y otros usos está de moda. Si hace apenas unas semanas se anunció la tan ansiada inauguración de la Battersea Power Station de Londres, una antigua central eléctrica que ha reabierto sus puertas convertida en apartamentos, tiendas y oficinas, hoy nos dirigimos a la otra parte del mundo, al sureste asiático.
Concretamente, viajamos hasta la ciudad-Estado de Singapur donde una antigua central eléctrica ha sido rehabilitada por el estudio M Moser Associates para crear la sede mundial de la empresa tecnológica Dyson.
Transformando el patrimonio industrial de Singapur
El frente portuario industrial de Singapur comenzó a transformarse durante la década de 1990 en una zona comercial. Los alrededores de la central eléctrica se convirtieron en un bullicioso lugar de vida nocturna antes de cerrar en 2018, un año antes que comenzara el proyecto de reurbanización de toda la zona portuaria.
La histórica central de St James se encuentra en este frente portuario. Fue la primera central eléctrica municipal construida en Singapur. Data de 1926, se levantó con estilo eduardiano y era alimentada con carbón. Fue clausurada en 1976 y, durante décadas, ha sido utilizada como almacén.
Para la rehabilitación de la central como sede mundial de la empresa tecnológica Dyson se ha combinado el patrimonio industrial del edificio con materiales contemporáneos. La reforma interior de la central ha sido realizada por el estudio internacional M Moser Associates, mientras que la transformación la ha realizado W Architects y el consultor de patrimonio Studio Lapis. El resultado ha sido proporcionar a la empresa Dyson cerca de 13.000 m2 de espacio libre para sus oficinas.
Las turbinas dan paso a las oficinas
La antigua Sala de Turbinas de la central es el punto principal donde el estudio M Moser ha enfocado el diseño. El gran espacio sirve como decorado para crear un atrio de cuatro plantas enmarcado por el acero negro visible y una escultural escalera de caracol. La idea del estudio ha sido crear “un espectacular espacio industrial de cuatro plantas inspirado en los cuadriláteros de los campus universitarios, el cual sirve de eje de circulación y conecta todas las áreas”.
Con este espacio, el estudio buscó que los empleados fueran recibidos con una clara alusión simbólica del nuevo propósito revitalizado del edificio, el cual es el de impulsar el diseño y la innovación tecnológica.
Este espacio central organiza el resto de las dependencias a través de cuatro niveles, divididos en una mezcla de oficinas, laboratorios y lugares sociales con diseños que ofrecen espacios más privados y tranquilos, u otros más colaborativos y amplios.
En la planta superior, los espacios se sitúan bajo las cerchas de acero negro de la estructura del tejado, permitiendo una mayor altura de los techos. Sobre ellos, en la azotea, se sitúa una terraza ajardinada que ofrece un espacio de reunión al aire libre con vistas a las salas de reuniones.
Materiales con herencia industrial
Los materiales históricos y modernos dialogan entre sí, con una clara referencia a la herencia industrial del edificio. Hacia el exterior, la fachada realizada con ladrillos a cara vista y pintura en los cuerpos superiores, se han restaurado, incluyendo el logotipo de Dyson en una chimenea.
El suelo de hormigón y el metal negro del edificio nos recuerda el pasado del edificio, a través de una paleta sencilla de piedra oscura, madera y metal. Junto a ellos, se sitúan los materiales modernos como el policarbonato, la malla metálica y el revestimiento de espejo, que muestran estructuras expuestas, como la sala de reuniones situada en la base de una de las chimeneas de ladrillo. Con ello, se valoriza el pasado industrial de la antigua central eléctrica y se anuncia su nuevo futuro.
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