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La firma de moda Mango confirma que se quedará en Cataluña

Autor: Redacción

Desde el 1 de octubre, y como consecuencia de la escalada de tensión política e incertidumbre generada, la fuga de empresas con sede en Cataluña a otras partes de España ha sido una constante. La última actualización por parte del Colegio de Registradores de España sitúa ya en 2.850 el número de empresas que han cambiado el domicilio social, más otro millar de empresas que han cambiado su domicilio fiscal.

Sin embargo, no todas las empresas tienen esos planes entre manos. En dirección opuesta se encuentran compañías como la firma de moda Mango, que ha confimado que no moverán su sede, ya que considera que "los políticos son quienes solucionarán estos problemas".

A pesar de que la firma de moda fue constituida por el empresario Isak Andic, español de origen turco, desde su creación en 1984 su sede social ha estado en Palau-Solità de Plegamans, un municipio de la provincia de Barcelona.

Ahora, la marca ha abierto una 'megastore' de más de 800 m2 en Lisboa (Portugal) y fue allí donde su vicepresidente, Daniel López, aclaró que no entra entre sus planes moverse de Cataluña. "Es una cuestión que nosotros no tenemos ni tan solo sobre la mesa", manifestó López.

Para este tipo de locales, una apuesta de las firmas por las tiendas físicas a modo de buque insignia de las marcas, Mango ha invertido durante 2017 más de 23 millones de euros. Concretamente, para este último centro, que es en régimen de alquiler, invirtió 2,6 millones para modernizar la estructura interior del edificio "y darle una nueva sensación de modernidad", 

El mes de octubre que hemos tenido no estaba en la mente de nadie, y hablo en negativo”, admitiró López, pero matizó que “tampoco nos esperábamos el fuerte aumento de noviembre y los buenos resultados del Black Friday y ahora nos mostramos optimistas ante la campaña de Navidad”.

El vicepresidente no avanzó cuáles eran las previsiones de ventas ni los resultados del grupo, a un mes del cierre del año. El año pasado la firma entró en pérdidas por primera vez desde su nacimiento, cerrando 2016 con 61 millones en negativo, lejos de los 4 millones de beneficios que obutvo en 2015. La facturación también se vio resentida y tuvo una ligera bajada, pasando de los 2.300 millones de euros en 2015 a los 2.260 en 2016.