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Mango refuerza su logística: invertirá 35 millones en sumar 90.000 m2 a su 'mega' almacén en Barcelona

Está previsto que en 2023 quede finalizada la segunda fase de construcción del centro logístico de Mango

Mango/ Centro logístico en Lliçà d’Amunt
Mango/ Centro logístico en Lliçà d’Amunt

Un año después de echar andar, Mango hace la puesta de largo de su centro logístico en Lliçà d’Amunt (en Barcelona), y lo hace por todo lo alto. La compañía de distribución de moda ha anunciado que, tras invertir 230 millones de euros en la puesta en marcha de este almacén, destinará 35 millones de euros más para ampliar en 90.000 m2 este espacio.

Para 2023 está previsto que quede finalizada la segunda fase de construcción del centro logístico de Mango, que sumará 90.000 m2 adicionales de superficie. Esta ampliación ya estaba proyectada desde el momento en que se diseñó́ el centro logístico.

La finalidad de la ampliación es doble: por un lado, permitirá al centro poder seguir asumiendo el crecimiento de la logística de ecommerce (pudiendo enviar pedidos directamente al cliente final) y por otro, dotará de mayor capacidad y agilidad a la zona de expediciones.

Con una plantilla de alrededor de 600 trabajadores (distribuidos en tres turnos), el centro logístico de Mango en Lliçà d’Amunt y su posterior ampliación permitirá al grupo catalán hacer frente al crecimiento acelerado de las ventas online de la compañía. En 2018 las ventas por este canal ya alcanzaron el 20% del total de la facturación y se prevé que a finales de 2020 supongan el 30% de la facturación total.

En la actualidad, el nuevo centro logístico reabastece al almacén de ecommerce ubicado en la sede de Mango en Palau-solità i Plegamans, que da servicio a todo el negocio online, excepto a los países en los que Mango dispone de almacenes satélite como Alemania, México, China o USA, entre otros.

Un paseo por su centro logístico

Las instalaciones, que cuentan con una superficie de 190.000 m2 y equivalen a más de 30 campos de fútbol, son un proyecto estratégico para el crecimiento de la firma, ya que le permite triplicar la capacidad que tenía anteriormente entre los diferentes centros en los que operaba. A pleno rendimiento, el centro logístico impresiona al visitante por su frenetismo, sobre todo en la prenda colgada, y es capaz de gestionar más de 75.000 piezas de ropa por hora para abastecer a las más de 2.100 tiendas que la firma tiene en más de 110 países.

Uno de los hechos diferenciales de este centro de distribución radica en su versatilidad, dado que puede adaptar los pedidos a las diferentes tipologías y tamaños de cliente: tiendas propias y franquicias del canal offline y online. Además, tiene la capacidad de preparar pedidos de ecommerce para el cliente final.

Toni Ruiz, director general de Mango, destaca que “Lliçà es una apuesta clave para nosotros porque nos permitirá absorber el crecimiento de la compañía en los próximos años y también nos asegura poder ser capaces de reaccionar de forma mucho más rápida a las necesidades de nuestros clientes”.

El viaje de 600.000 prendas al día

La instalación, que opera una media de 600.000 prendas diarias, está preparada tanto para la gestión de prenda doblada como colgada. El almacén de las prendas que por su confección se recepcionan y expiden colgadas (abrigos, americanas, vestidos, etc.) tiene una altura de 25 metros y capacidad para almacenar hasta siete millones de prendas. Las prendas se descargan a través de nueve muelles telescópicos y desde el inicio quedan colocadas en railes que las conducen hasta el almacén de colgado.

A partir de las necesidades de cada una de las tiendas de Mango y mediante algoritmos de predicción, las prendas se envían posteriormente al pulmón dinámico, un sistema de distribución en el que el stock se ubica mediante un caos lógico y se distribuye en pasillos para minimizar el tiempo de recogida. En este punto es facil observar, mientras van desfilanzo colgadas de una barra, las tendencias de la temporada: desde máxi abrigos hasta estampado animal. El paraiso para un amante de la moda.

La zona de doblado funciona de forma similar. Consta de cuatro almacenes totalmente automatizados que, configurados en doble planta, alcanzan los 35 metros de altura, más que un edificio de 10 plantas, y pueden albergar más de 20 millones de prendas ubicadas en 800.000 cajas.

Desde los almacenes las prendas se dirigen al Stingray, otro almacén de altas prestaciones dinámicas con capacidad para dos millones de unidades. Su función es la misma que la del pulmón dinámico: alimentar a los clasificadores que preparan los pedidos de las tiendas.

Desde los clasificadores, que pueden repartir hasta 45.000 prendas por hora, se envían a la zona de encajado los más de 130 millones de prendas que reciben cada año las tiendas de Mango.

A la vanguardia de la tecnología

Este nuevo centro logístico, uno de los mayores de Europa, está equipado con las tecnologías muy avanzadas. Alrededor de 400 automatismos hace posible que todo el proceso, desde la recepción hasta el ‘picking,’ sea automático. Además, gracias a una extensa red de escáneres, es posible saber en qué posición de la instalación se encuentra cada prenda en tiempo real.

Por su parte, los clasificadores permiten hacer repartos de hasta 900 pedidos distintos, al mismo tiempo que se encajan de forma ordenada para facilitar el trabajo de recepción de la mercancía en las tiendas.