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Las peticiones de las constructoras al Gobierno y la banca para esquivar los concursos de acreedores

Piden una moratoria en préstamos e impuestos y un adelanto de trabajos futuros para el sector público

Pixabay
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Autor: Redacción

La crisis del coronavirus ha puesto la puntilla a la construcción, un sector que ya se enfrentaba a un año lleno de retos. El ejercicio 2020 arrancaba con unas previsiones de caída de la inversión, escasez de mano de obra y algunas quiebras empresariales, y la expansión de la pandemia del covid-19 no ha hecho más que agravar los problemas.

El parón de las actividades no esenciales decretado por el Gobierno para frenar el avance del virus pondrá a muchas constructoras en serias dificultades económicas. Para hacerse una idea, basta con recordar los cálculos de Seopan, la patronal de las constructoras y empresas concesionarias en España, que apuntan que el sector pierde 345 millones de euros por cada día de inactividad.

De hecho, un informe de Crédito y Caución asegura que la construcción es uno de los sectores donde más está creciendo el riesgo de impago y las insolvencias, como consecuencia de los altos niveles de competencia, unos márgenes reducidos, retrasos en los pagos de entes públicos y unas tasas de fracaso empresarial por encima de la media.

Con estas cifras sobre la mesa, el sector es consciente de que tendrá que tomar medidas en materia laboral (por ejemplo, llevar a cabo expedientes temporales de regulación de empleo -ERTE-) y de que necesita ayuda para evitar que la caída de los ingresos desemboque en una crisis de liquidez y en una consiguiente oleada de concursos de acreedores. Por eso, reclama apoyos a corto plazo tanto a los bancos como al Gobierno.

En el caso del sector financiero, la petición es poder acogerse a una moratoria puntual en las obligaciones de pago de los préstamos, como la que ha aplicado a las hipotecas sobre viviendas y a los préstamos al consumo. En el caso del Ejecutivo, la solicitud se concreta en recibir anticipos de trabajos futuros relacionados con los contratos públicos y en una moratoria en el pago de impuestos durante unos meses. 

No obstante, Seopan considera necesario que también se tomen medidas a más largo plazo. Como viene reclamando en los últimos tiempos, considera prioritario que se invierta más en infraestructuras y pide la puesta en marcha de un plan de más de 100.000 millones de euros, en línea con el que van a llevar a cabo países de nuestro entorno. Todas estas inversiones no solo aumentarían la competitividad de la economía española, sino que garantizarían la supervivencia de muchas constructoras, que también deben lidiar con las dificultades de sus concesiones, como la caída del tráfico en las carreteras de pago.