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Prohibidos coches y motos: así sería una ciudad diseñada solo para bicis

Autor: Hoja de Router (colaborador de idealista news)

La ciudad de Groninga, situada al norte de Holanda, es para muchos el paraíso de la bicicleta y un ejemplo de urbanismo responsable. Se estima que la mitad de su población, que supera los 190.000 habitantes, emplea la bici para moverse por la urbe. ¿La razón? Que es un medio de transporte ecológico, barato y que ayuda a muchos a alejarse de la vida sedentaria. 

Pero a pesar de ser considerada en el mundo como la ciudad de las bicicletas –por delante de otras como Ámsterdam o Copenhague–, a Groninga aún le queda camino por recorrer si quiere convertirse en el auténtico edén de las bicis. Por ejemplo, podría seguir el modelo de ciudad que proponen en Cycle Space, un estudio australiano de arquitectos que asesora a los ayuntamientos sobre la forma en que tendrían que cambiar su ciudad para que la bicicleta fuera el principal medio de transporte

Según la consultora, la transformación resultaría de lo más beneficiosa. “La bicicleta es el único medio que proporciona todas las cosas que, como sociedad, demandamos del transporte público de hoy en día: bajas emisiones, inclusión social, conexión rápida con la escuela y el trabajo y un beneficio público para la salud”, asegura Steven Fleming, director y fundador de Cycle Space. 

Carril bici en Holanda
Creative commons

De acuerdo con Fleming, en una ciudad donde el principal medio de transporte es el coche, contar con carriles-bici o poner a disposición de los viandantes el vehículo de dos ruedas no resulta suficiente para animar a los residentes a dejar el coche. 

“Un 90% del comportamiento viene determinado por el ambiente”, asegura Fleming. “Los holandeses no montan en bicicleta por las campañas de concienciación, sino porque sus ancestros les han dejado con ciudades planas, llenas de calles pequeñas que te permiten ir directamente a un destino y un conjunto de edificios que no cuentan con un parquin de coches”. 

Pero el paraíso de las dos ruedas que visionan en Cycle Space va mucho más allá de reducir el tamaño de las calles y crear recorridos exclusivos para la bici. También estaría compuesto por calles repletas de rampas para que sus habitantes lleguen lo antes posible a sus destinos. Unas rampas que también se situarían en el interior de los edificios para bajar de una planta a otra en bicicleta y salir más rápido rumbo al trabajo, por ejemplo. 

Los carriles-bici seguirían siendo parte del paisaje urbano, aunque esta vez irían cubiertos para evitar las inclemencias del tiempo, y no tendríamos que dejar la bic fuera cuando entrásemos en una tienda. Según la concepción de Fleming, los establecimientos estarían diseñados de tal forma que nos permitieran, por ejemplo, ir por el supermercado mientras utilizamos la cesta de la bici como cesta de la compra. 

Todo un reto

De momento, la ciudad que propone el estudio de arquitectura se halla solo sobre el papel. Aunque, de acuerdo con Fleming, se podrían aprovechar los solares vacíos de una urbe para comenzar a poner en marcha este modelo de ciudad. “En las ciudades donde el centro es el coche hemos construido demasiados párquines, lo que hace generar recorridos en coche. Pero tenemos la oportunidad de empezar de cero con la rehabilitación de solares o edificios vacíos”, explica. 

Sin embargo, no hay muchas ciudades dispuestas a ello. De ahí que, después de haber diseñado los planos de cómo sería una urbe para bicis, el estudio aproveche conferencias y reuniones con políticos y arquitectos para concienciar de las ventajas que supondría esta nueva forma de vida urbana y tratar de convencerlos.

Fleming sabe que la tarea no resultará fácil, sobre todo cuando el principal obstáculo a superar es, según el australiano, la falta de imaginación. “Sabemos cómo es Copenhague [por ejemplo] y lo que no se puede hacer, y también que esas ideas no se pueden trasladar a otras ciudades, así que decimos que no podemos. Mi trabajo es mostrar con dibujos y argumentos que, en realidad, podemos hacerlo mejor”, sentencia. Que tiemble el automóvil.