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La casa prefabricada y ecológica de Seattle creada para facilitar el acceso a la vivienda

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Autor: Vicent Selva (colaborador de idealista news)

La subida del precio de la vivienda tanto en compra como en alquiler sigue siendo un escollo para el acceso al mercado residencial, especialmente en algunas ciudades. Los expertos ya hablan de crisis, mientras los poderes públicos no acaban de encontrar la fórmula para conseguir rebajar, o al menos estabilizar, el precio.

Unos apuestan por limitar el precio del alquiler y aumentar el parque de vivienda pública, mientras que otros optan por subvencionar a los inquilinos con determinadas cantidades para hacer frente al precio o aumentar la demanda, facilitando y promoviendo la nueva construcción. Medidas hay muchas, pero no se acaba de vislumbrar cuál es la que puede dar mejores resultados.

Esta situación no se da solo en España, sino que es un problema generalizado en muchos países que se enfrentan al mismo reto de facilitar el acceso a la vivienda, como en EEUU.

Un buen ejemplo de ello es Seattle, una de las ciudades más importante del país, la más grande del Estado de Washington, cuna del grunge y donde se encuentran las sedes de grandes corporaciones, como Microsoft o Amazon, es una de las que sufren este problema. Por eso, Node, una empresa local dedicada a la construcción de viviendas prefabricadas y ecológicas ha decidido apostar por la creatividad en el diseño y aportar su grano de arena en esta complicada batalla.

“Pensamos en la vida útil de una casa en todos nuestros diseños. Nuestros hogares incluyen la última tecnología, funcionalidad y eficiencia disponibles. Construido según los códigos de construcción locales, Node aprovecha la prefabricación y la construcción en el sitio para garantizar la calidad, el cronograma y el costo”, explican en su página web.

El resultado ha sido una serie de diseños de casas prefabricadas que conjugan diseño y comodidad con un precio muy razonable. Con ellas, además de ofrecer un producto accesible, se pretende aumentar el stock de viviendas accesibles para presionar a la baja los precios del mercado inmobiliario, explica Bec Chaplin, cofundadora de Node, en una entrevista a Fast Company.

Una de las ideas en las que se hace hincapié es aprovechar mejor el espacio, lo cual reduce los costes en aquellos lugares donde el suelo es caro. Una de las posibilidades que ofrece es, por ejemplo, dar utilidad a los patios traseros infrautilizados, donde se pueden ubicar para ofrecerlas como viviendas de alquiler.

Para abaratar costes, facilitar su transporte y reducir su impacto ambiental, Node diseña kits de paquete plano que pueden caber en un contenedor de envío estándar para ser transportados en camiones o trenes regulares, y que vienen en piezas que son fáciles de ensamblar. "Vamos mucho más allá que un simple juego de piezas. Estamos haciendo que nuestro kit sea fácil de ensamblar para que las mismas cuatro personas puedan armar toda la casa. Esto significa componentes que hacen clic en las paredes, con acabados y sistemas mecánicos”, señala Chaplin.

Este sistema facilita que incluso quienes no poseen experiencia en el mundo de la construcción pueden completar la mayoría del trabajo, lo que ayuda a aumentar la capacidad de construcción en una ciudad mientras, además, crea nuevos puestos de trabajo. El resultado final es que estas casas pueden quedar totalmente listas en un plazo máximo de tres meses, incluidos los cimientos y los suministros, de forma muy sencilla. Sin embargo, desde la compañía aseguran que quieren reducir el tiempo de montaje para que sea solo de unos días.

Una vez en pie, estas casas también destacan por sus características sostenibles y el mínimo impacto ambiental que generan, con el objetivo de lograr reducir al máximo la huella de carbono, ya que absorben más carbono del que emiten con técnicas de construcción de carbono negativo, al utilizar materiales que no sólo no demandaron emisión de CO2 durante su fabricación, sino que lo absorbieron durante su ciclo de vida, como la madera.

Pero, además, estas casas prefabricadas son ultraeficientes y autosuficiente en muchos aspectos, ya que funcionan con energía solar, y existe la posibilidad de incorporar elementos que permiten recolectar y filtrar el agua de lluvia. La startup instalará su primera casa de paquete plano en Seattle a finales de 2019. "Creemos que estamos muy cerca de que nuestras primeras casas sean negativas para el carbono, y que tenemos las casas más ecológicas con el proceso de construcción más fácil del mercado", dice Chapin, quien además remarca que “para nosotros es fundamental construir viviendas que sean mejores para las personas y el planeta".

El primer producto de Node que se ha lanzado al mercado es la serie Trillium, una estructura a la que se le pueden dar diferentes configuraciones y una superficie que oscila entre 37 y 80 m2. En estos momentos, se puede adquirir por algo menos de 150.000 dólares (unos 134.000 euros). La firma lo define como un módulo rectilíneo simple y elegante, con una fachada revestida de madera y toques interiores modernos. El techo cuenta con paneles solares y un un sistema de captación de agua de lluvia, con lo que se asegura que la casa reduzca a cero su consumo de energía.

Aunque todavía no están accesibles para la compra, Node ya ha desarrollado otros modelos que siguen los mismos principios que la serie Trillium, como la Serie Madrona y la Serie Sequoia.

Sin duda, una apuesta interesante la de Node, en su voluntad de contribuir a mejorar la vida de sus conciudadanos, tanto en relación con el acceso a la vivienda como en el respeto al medioambiente.