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Un bonito y moderno apartamento en Buenos Aires en el que el patio es el centro del diseño

Javier Ajustin Rojas
Javier Ajustin Rojas
Autor: Vicent Selva (colaborador de idealista news)

A orillas del Río de la Plata, se levanta orgullosa y carismática la capital de Argentina, Buenos Aires. Se trata de una ciudad ecléctica, en la que se combinan elementos de muy diverso origen. Tanto es así que, por muchas de sus características, se le conoce como la París de Sudamérica.

La ciudad Porteña tiene una demografía muy potente, con un área metropolitana que engloba más de 13 millones de habitantes. En una ciudad de estas características es lógico que surjan interesantes elementos artísticos y culturales, en todas las ramas. Una de ellas, la arquitectura, con innumerables ejemplos de edificios muy interesantes, dirigidos a cualquier ámbito, creados, diseñados o reformados por grandes profesionales.

En esta línea encontramos el trabajo de un arquitecto argentino. Hernán Landolfo ha ampliado un apartamento en Buenos Aires y ha reorganizado los espacios de vida alrededor de un atrio de doble altura con un olivo que crece en el centro.

Landolfo fue contratado por sus clientes para maximizar el espacio de su vivienda e incluir una oficina en casa.En su proyecto, determinó que la mejor manera de aumentar el área utilizable sería encerrar el volumen definido por su patio, agregando así un nuevo piso.

“Con un presupuesto limitado, las operaciones maximizadoras son las siguientes: completar el volumen a través de una estructura transparente liviana que encierra el patio de acceso y se convierte en el techo del dormitorio, como también la colonización de las terrazas a traves de un piso de mosaicos, el resultado es más de los metros requeridos en un principio”, explicó el arquitecto. El proyecto se llama Casa Juramento, nombre que debe a la calle en la que se encuentra.

Al apartamento de 90 m2 se ingresa a través del atrio de doble altura, acristalado, que anteriormente era el patio abierto. “Esta situación nos llevó a crear dos piezas de paisaje que posicionamos en este espacio extra que conseguimos, un árbol de olivo y una pantalla de vidrio, su objetivo es ayudar al proceso maximizador evocando otros lugares”.

El espacio recientemente cerrado está terminado con pisos de madera, creando una superficie interior más cómoda. Sobre la cocina hay una oficina en casa, que se puede abrir completamente en el patio.

En el lado opuesto, encima de la sala de estar, se encuentra el nuevo dormitorio del propietario. Este espacio está envuelto con vidrio translúcido, lo que les ofrece algo de privacidad, al tiempo que permite que acceda mucha luz natural.

En el primer piso se encuentran diferentes estancias con diversas funcionalidades. Por ejemplo, ahí se ubica un estudio que permite a la pareja trabajar, que en tiempos anteriores fue pequeño taller. Este estudio fue abierto a través del posicionamiento de una secuencia de pilares estructurales dobles para ganar una vista de 180 grados. Desde él, se consigue unas magníficas vistas gracias a una perspectiva privilegiada del patio cerrado, una conexión cercana con las terrazas, y una relación directa con la segunda pieza de paisaje articuladora. Una pantalla de vidrio que funciona con un velo desde el dormitorio tratando de emular, en forma y en sentido, una pantalla shoji tradicional japonesa. Detrás de ella, en el primer nivel de la casa y escondiéndose de las áreas sociales se encuentra el dormitorio, donde el armario se transforma en un espejo amplificando el espacio y, ayudado por un juego de opacidades y transparencias, proyecta el espacio hacia las terrazas.

Además, hay una terraza en la azotea disponible fuera de la habitación. Está terminado con los mismos adoquines de piedra que se utilizan en el patio, proporcionando continuidad entre los espacios interiores y exteriores.

La existencia de ambas terrazas ha hecho que la casa se convierte en una suerte de ‘round plan’, siempre manteniendo la relación entre las áreas que balconean una con otra, y creando una sensación de ‘view master’ y espacio extra.

Landolfo dejó gran parte del apartamento existente casi intacto. El acero negro forma la estructura principal, que complementa los pisos de madera y las estanterías empotradas. Estos elementos se compensan con toques de vegetación.